Polideportivo

Los fenómenos naturales en Japón sacuden el Mundial de rugby y amenazan los Juegos

Enormes olas en el puerto de Kiho como consecuencia del tifón Hagibis. /Reuters
Enormes olas en el puerto de Kiho como consecuencia del tifón Hagibis. / Reuters

La inédita anulación de dos partidos a causa del tifón Hagibis, que beneficia a Inglaterra y Nueva Zelanda y perjudica a Italia, provoca un aluvión de críticas

RICHARD CARTERTokio

La decisión inédita adoptada este jueves por World Rugby de anular dos partidos de la Copa del Mundo pone el foco en los problemas de Japón, que debe hacer frente a tifones y terremotos, para organizar eventos deportivos de primer nivel, como los Juegos Olímpicos, previstos en julio y agosto de 2020 en Tokio. El archipiélago nipón es una de las regiones del mundo más a menudo sacudidas por catástrofes naturales: una veintena de tifones y millares de sismos de intensidad variable cada año, sin olvidar sus volcanes en actividad, como el monte Fuji.

A ello hay que añadir el pesado y húmedo calor en el verano, especialmente en la capital, Tokio, lo que supone un quebradero de cabeza para los organizadores ante la llegada prevista de centenares de miles de visitantes para los Juegos. Las críticas no han tardado en aparecer tras la histórica decisión de anular los partidos Inglaterra-Francia y Nueva Zelanda-Italia, programados para este sábado en Yokohama (periferia de Tokio) y Toyota (centro del país), pero amenazados por el tifón Hagibis, potencialmente el más intenso del año.

Francois Pienaar, emblemático capitán de Sudáfrica que recibió en 1995 el trofeo Webb-Ellis de manos de Nelson Mandela, estima que el clima no debería afectar el sueño de los jugadores de disputar un Mundial de rugby. «Todo el mundo trabajó muy duro, ¿todo ello para permitir que el tiempo influya en el resultado de un partido?, se interroga Pienaar. Antes del torneo, los organizadores aseguraron contar con sólidos planes de contingencia para hacer frente a las inclemencias climatológicas.

Sin embargo, se vinieron abajo ante la perspectiva de ver a Hagibis, un tifón de un diámetro de 1.400 kilómetros, sacudiendo a una parte del país este sábado. «Examinamos de manera exhaustiva todas las opciones estos últimos días, pero no podemos garantizar planes de contingencia suficientes para todos esos partidos, en toda seguridad, para los equipos y los aficionados», explicó el director del Mundial de rugby, Alan Gilpin.

«Sin ninguna pesadumbre»

País próspero y puntero en tecnología, Japón ha encontrado soluciones -sistema de alerta, construcciones antisísmicas- para poner remedio a los desastres naturales, y sufre así muchos menos daños que otros países ante situaciones similares. Pero según algunos no debería haber sido elegido sede del Mundial, como estima el antiguo apertura del XV de la Rosa Stuart Barnes. «En un plan, hay que considerar el peor de los escenarios. Si un tifón mortal es demasiado complicado de gestionar, habrían tenido que mirar otra opción», declaró el exjugador inglés. Sin embargo, World Rugby «no lamenta en absoluto» haber concedido el torneo a Japón, afirmó Gilpin.

Hasta ahora los actores del torneo habían saludado el entusiasmo de los aficionados y la calidad de la organización. «Lo que todos han visto durante las tres últimas semanas valida en todos los aspectos la decisión de albergar una Copa del Mundo aquí en Japón», reconoció Gilpin. «Es un Mundial formidable, sobre y fuera del terreno de juego», destacó.

La anulación de los dos partidos tiene consecuencias deportivas, especialmente para Italia, que ve evaporarse sus escasas esperanzas de lograr un billete para cuartos de final. Escocia, que debe derrotar el domingo a Japón para acceder a las rondas eliminatorias, teme sufrir la misma suerte: si el partido previsto en Yokohama es también anulado, regresará a Europa.

El cronista del 'New Zealand Herald', Dylan Cleaver, clamó: «La Copa del Mundo de rugby 2019 es ya oficialmente injusta». El Mundial de rugby es visto como un test de cara a los Juegos Olímpicos (del 24 julio al 9 agosto de 2020), para los que la principal preocupación se centra en los fuertes calores que por el momento ya han obligado a adelantar la hora de salida del maratón.

Aunque esos inconvenientes sólo afectan al deporte, algo banal en comparación con los peligros que conlleva una de las tempestades más potentes de estos últimos años, recordaron ciertos observadores. «Todas esas personas que lloran la anulación de partidos... Hablamos de vientos de 250 km/hora y de lluvias bíblicas. Habrá muertos, decenas, pero sólo se piensa en la anulación de un partido», relativizó Akimoto Hinato, especialista del rugby japonés. «Ustedes están locos, en serio», añadió.