El éxito de un grupo ejemplar

Equipo del Isol de Murcia, campeón de España Inclusivo. / lv
Equipo del Isol de Murcia, campeón de España Inclusivo. / lv

Lección de superación y compañerismo del equipo de la Asociación Murciana de Rehabilitación Psicosocial (Isol), campeón de España Inclusivo de fútbol playa

Paco Lastra
PACO LASTRA

Adrián Serrano Gregorio no pudo más. Antes de que el árbitro pitara el final del partido en el que el equipo de la Asociación Murciana de Rehabilitación Psicosocial (Isol) se proclamó campeón de España Inclusivo de fútbol playa, hace dos semanas en la localidad toledana de Torrijos, dejó sola la portería que defendía y se puso a llorar de la emoción por ese triunfo que aún no estaba en el bolsillo. Faltaban unos treinta segundos y Raúl Ruipérez, su entrenador y compañero en esa final [pueden vestir de corto hasta dos jugadores no discapacitados en cada equipo] se acercó a él para recordarle que el triunfo estaba muy cerca pero aún no se había conseguido. El final fue el deseado y Antonio Domínguez Fajardo, El Medhi Jahjah, Daniel Llorach Sánchez, Karim El Audi, Dony Harrison Abadía García e Higinio Rogel Hernández, sus compañeros, celebraron con Adrián la victoria.

Raúl Ruipérez intenta convencer a Adrián Serrano de que vuelva a la portería, que abandonó emocionado antes del final del partido.
Raúl Ruipérez intenta convencer a Adrián Serrano de que vuelva a la portería, que abandonó emocionado antes del final del partido. / lv

Lo que ocurrió el pasado día 12 fue el final de una historia que pudo no acabar tan bien, ya que Raúl Ruipérez, entrenador, amigo y persona de confianza, sin limites, de los jugadores se sintió indispuesto el día antes y tuvo que ser ingresado en un hospital. Los jugadores se sintieron desorientados y surgieron algunas dudas. Jesús Rosagro los reunió para explicarles la situación, al tiempo que los fue convenciendo, uno a uno, de la importancia que tenía cada uno en el equipo. «Raúl está malo y si ganamos la final le dedicamos el triunfo. Sois muy buenos». Pero Raúl hacía falta y Rosagro lo sabía. Es la brújula de estos jugadores. En la final iba a vestirse de corto para jugar, como había hecho en el partido ante el Melilla la futbolista María Soto, y Raúl llegó a tiempo para saltar al campo junto a su equipo. El recibimiento que le hicieron sus jugadores, con vítores y aplausos, hizo que se emocionara. Aquel partido empezó y acabó con lágrimas.

Estos campeones murcianos disputan la Liga de Salud Mental de fútbol sala. Nunca habían jugado al fútbol playa y antes de viajar a Torrijos entrenaron dos días en San Pedro del Pinatar para familiarizarse con el terreno que iban a pisar. Ruipérez, que los conoce bien, los vio más motivados que nunca. Algunos de los jugadores no habían salido de Murcia y temía que verse tan lejos de su entorno pudiera desestabilizarlos. Le animó comprobar que, pese a que a estas personas les cuesta expresar abiertamente sus sentimientos, celebraron por todo lo alto su victoria. Los psicólogos del equipo dicen claramente que el fútbol puede poner las pilas y motivar a personas con estas enfermedades mentales. De hecho, estos jugadores quieren seguir entrenando semanalmente, ya que desean repetir la experiencia.

«Damos las gracias a Raúl Ruipérez [entrenador] por tratarnos como a un equipo de verdad»

Merecido homenaje

Los campeones murcianos del Nacional Inclusivo fueron homenajeados la semana pasada en la sede de la Federación Murciana, en un acto en el que el presidente de la Murciana, José Miguel Monje, les hizo entrega de una réplica del trofeo de campeones e invitó a los jugadores a ver un partido de la selección absoluta. En la recepción en la sede de la Federación Murciana Antonio Domínguez Fajardo, capitán del equipo, dio un pequeño discurso, en el que no se olvidó de nadie:

«Estamos muy contentos y quisiera dirigirme a todas las personas que nos han apoyado. De parte del equipo de la Isol (Asociación Murciana de Rehabilitación Psicosocial) nos gustaría dar las gracias, en primer lugar, a José Miguel Monje [presidente de la Federación Murciana de Fútbol ] por darnos la oportunidad en esta competición y por ofrecernos los medios para poder vivir esta experiencia. Gracias También a Mariano Albaladejo [director gerente de Gesa Mediación] por colaborar con nosotros y ayudarnos en todo lo que hemos necesitado. A Raúl Ruipérez [entrenador del equipo] por su paciencia con nosotros, su saber estar, por fortalecernos, por ser tan buena gente con nosotros y tratarnos como a un equipo de verdad. A Jesús Rosagro [director deportivo de la Federación Murciana], por sus palabras de motivación, por transmitirnos su experiencia, su cariño y su amistad. Fuiste el ùltimo aliento que nos faltaba. A Javier, seleccionador juvenil de fútbol playa, y a Carlos Perelló, por ayudarnos en los entrenamientos y el buen trato a los jugadores. Al equipo técnico de la Asociación Murciana de Rehabilitación Psicosocial, por apoyarnos en la situación en la que estamos, el cariño, el buen rollo y por motivarnos en cada momento. Tambien quiero dirigirme a Manolo, el conductor del autobús, por su amabilidad, por su empatía y por ser el segundo entrenador de porteros. Esta experiencia nos ha servido para conocer más de cerca el mundo del deporte, hacer amigos y disfrutar del compañerismo y pasárnoslo bien y estar unidos en las dificultades. Ha sido una recompensa al trabajo en equipo y, como dice Dani, un sueño hecho realidad».

¿Quién es Dani? Uno de los componentes del equipo murciano quien, como el resto, ha vivido una experiencia inolvidable que ha hecho que recupere la ilusión que parecía perdida. «Para él ha sido un aliciente muy importante. Para mí fue una sorpresa cuando me dijo que se iba tres días a Toledo. Ha servido para que se anime», dice María del Carmen Sánchez, madre de Daniel Llorach, quien pide «que se organicen más actividades de este tipo para ellos».

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