Tiros solidarios y un 'pro' comprometido

El desafío. El 'pro' Balmaseda entre Andrés Pintado (i) y Rafael López, tras conseguir estos ganarle el hoyo. / FOTOS: Mª JESÚS PEÑAS
El desafío. El 'pro' Balmaseda entre Andrés Pintado (i) y Rafael López, tras conseguir estos ganarle el hoyo. / FOTOS: Mª JESÚS PEÑAS

Diez jugadores lograron mejorar el golpe de Charci Balmaseda durante el II Torneo Cyan Dental, en el hoyo 3 de La Serena

MARÍA JESÚS PEÑAS MURCIA.

Antonio García es uno de tantos golfistas 'amateurs' de la Región que los viernes ojea los periódicos locales para saber qué ha ocurrido en el golf murciano. El fin de semana pasado había sido uno de esos 'apretaicos' de torneos, de difícil elección. Él se decantó finalmente por disputar uno solidario, la segunda edición del Torneo Cyan Dental, que se jugó el sábado en La Serena. Una prueba novel, pero con mucho corazón y ganas de hacerlo bien.

Los organizadores, Juan Manuel Soria y su mujer, María Nuño, los propietarios de la clínica Cyan Dental de la que toma el nombre la prueba, no podían estar más contentos. Numerosos apoyos en forma de patrocinios -más que el año pasado-; el respaldo de jugadores -y de clubes como el 13 Golf Club y el Lorca Club de Golf-; presencia arbitral -la prueba contó con Pedro J. Lucas y Ramón Doval- y la figura de un profesional de la talla de Charci Balmaseda; un hombre de golf, de sonrisa fácil y de trato sencillo, cercano y afable -como mencionarían los propios 'amateurs'-, que hizo más atractiva la prueba retando a los participantes a mejorar su golpe en el primer par 3 del recorrido. Lo consiguieron diez jugadores. Pablo Albacete, Andrés Pintado, Rafael López, Antonio Segura, Antonio Fernández, Alfredo González, Lorenzo Dorado, Luis Javier Sánchez, José Antonio Martínez y Enrique Pérez de los Cobos. Sonrisas felices en ellos y advertencia del 'pro' durante la distendida entrega de trofeos. «Tenéis carné por un año de vacile para cuando nos veamos, después ya no». Carcajadas.

Parte de la recaudación se destinó al síndrome de Wolf-Hirschhorn, considerado como una enfermedad rara

Para investigación

El profesional madrileño viajó hasta Murcia, «una tierra que me encanta», afirma, por amistad con Soria. No es la primera vez que se vincula a una prueba solidaria y no será la última en tierras murcianas si su calendario de competición se lo permite. «Si me es posible vendré en noviembre con otra prueba», confirmaba el jugador, que empezó en esto del golf a los 16 años, «porque vi a Seve en la 2 de la televisión». Desde entonces no entiende su vida sin este deporte ni tampoco sin estar al lado de los más vulnerables.

La historia de Emily es el relato de una familia en constante superación. Diagnosticada con el síndrome de Wolf-Hirschhorn (SWH) a las pocas semanas de su nacimiento, la pequeña de los García-Ferguson es hoy una niña feliz de 10 años, que participó en el 'clinic' que Balmaseda dio a los pequeños tras la prueba. El SWH es una de las 7.000 enfermedades raras oficialmente registradas, y en España la tienen alrededor de unas 50 personas. La murciana es una de ellas. A pesar de ser tan pocos, no se rinden. Tampoco sus padres, Samuel y Ruth, que luchan por dar visibilidad a esta enfermedad que cuenta desde el año pasado con el apoyo del matrimonio Soria-Nuño y su torneo. Este 2018 el golf les ha proporcionado 500 euros más para la asociación de familias afectadas por el SWH, que les ayudará a seguir mirando adelante.

Más allá del juego, los resultados y de quién ganó o no, cuando Antonio García termine de leer esta información del torneo, ojalá le embargue la sensación de haber contribuido a un gran fin. Porque lo ha hecho. Su mundo probablemente no habrá cambiado, el de los afectados por el SWH, sí. Lo obtenido «se dedicará a la investigación», asegura Ruth, la madre de Emily, que recuerda que hace una década «la esperanza de vida de un afectado por el SWH era de dos años de vida». Emily ha soplado 10 velas.

Todos los resultados en www.13golfclub.es.

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