Al mundo desde Murcia

Sylvain Duval y Alejandro Reyes se dan la mano tras firmar la formalización de su nueva empresa, TAS, en el despacho de un notario murciano. / Mª J. PEÑAS
Sylvain Duval y Alejandro Reyes se dan la mano tras firmar la formalización de su nueva empresa, TAS, en el despacho de un notario murciano. / Mª J. PEÑAS

Con base en la Región y creada por un francés y un español, la empresa TAS gestionará campos a nivel global, incluido Le Golf National, sede de la reciente Ryder Cup

MARÍA JESÚS PEÑAS MURCIA

El notario Antonio Palomero, de guardia aquel viernes en la ciudad de Murcia, les dio acceso a su despacho para formalizar la creación de TAS. Dos ciudadanos, uno francés, Sylvain Duval, y otro español, Alejandro Reyes, formalizaban con aquel acto la creación de una empresa ubicada en la Región, con la que comenzar a asesorar, gestionar y/o dirigir el mantenimiento de campos de golf por todo el mundo.

Dos reputados agrónomos que se convertían así oficialmente en los socios fundadores de Turfgrass Agronomie & Services (TAS). Dos profesionales altamente cualificados y solventes en su trayectoria profesional, dedicados a un cultivo muy rentable por sí mismo: el césped. Esa hierba utilizada, por ejemplo, en los recorridos de golf. Un planta que se trata, se cuida y con la que se trabaja, sin que su rendimiento sea la recogida de un fruto posterior, sino el elemento distintivo de la calidad de uno de los deportes que más impacto económico tienen como producto turístico, a nivel nacional e internacional.

Sylvain Duval y Alejandro Reyes, dos reputados agrónomos, se conocieron en la Región

Se conocieron en Murcia

Cuando Sylvain Duval (Nantes, 1968) pisó por primera vez la Región de Murcia, tras haber trabajado en Inglaterra y estar en aquel momento desarrollando su actividad profesional en Italia, lo hizo de la mano de Pedro García Meroño. Era 2004 y el empresario murciano le mostró las fincas donde se pensaba construir los complejos residenciales y golfísticos de El Valle y La Torre. Duval tomó nota. Allí no había apenas nada. Eso sí, los terrenos donde se asentaría el recorrido de El Valle Golf contaban con un perfil interesante: sus rocas, sus cuevas, su sierra al fondo... Los de La Torre Golf en aquel momento estaban visitados por un rebaño de ovejas que se afanaban en terminar con los restos del brócoli cultivado el año anterior. No sin cierta incredulidad inicial por parte del galo, en aquellos áridos terrenos arranca parte de su historia profesional posterior, y el importante desarrollo que para la Región supuso el proyecto Polaris World, en cuanto a calidad y número de campos de golf se refiere.

El nantés ha hecho de Murcia su hogar y su base de operaciones en los últimos quince años

Polaris World (PW), la empresa fundada por Meroño y su socio Facundo Armero en 2001, ya había hecho los primeros 9 hoyos de Mar Menor Resort -su primer complejo-, contando con el diseño del inglés Dave Thomas. Pero el francés no puede remediar opinar que «esto es una obra para Jack Nicklaus (el gran jugador y diseñador americano)». Y así fue. No solo El Valle -Thomas recibió una compensación por retirarle del proyecto-, sino que el resto de los campos que vinieron a continuación, hasta culminar los seis que hoy se comercializan y se gestionan bajo el nombre de GNK (Greenkeeper), salieron de las mesas de trabajo del equipo Nicklaus Design.

Ambos socios fundadores son dos profesionales reconocidos a nivel internacional

La llegada de Duval a la Región fue una de esas cosas que tiene el azar. En una cena en Italia, en junio de 2003, precisamente con un diseñador de Nicklaus, este mencionó a la comunidad murciana en la conversación. «Yo no le presté mucha atención -confiesa Duval-, pero mi mujer sí, que navegando por internet descubrió que en Murcia había un Liceo Francés». Y aquello fue el incentivo. La familia Duval se instala en Molina de Segura y, durante años, este nantés es el director de mantenimiento de los campos de PW. Tras su salida en 2010 de Polaris, construye en solitario una amplia cartera de clientes que maneja a través de las nuevas tecnologías y a los que visita por todo el mundo. Contactos en Rusia, Dinamarca, Letonia, Chipre, Marruecos, Túnez, Francia, Eslovequia...

El artífice de Le Golf National

La relación de Duval con Alejandro Reyes (Almería, 1983), su socio TAS, pertenece a los primeros años de PW. Hoy no hay 'greenkeeper' cualificado, periodista de golf especializado o entendido aficionado a este deporte, que no le conozca por ser el artífice del impecable estado de Le Golf National (GN). El campo parisino de la pasada Ryder Cup.

Un recorrido elogiado hasta la saciedad en todo el mundo y del que el periodista Hugo Costa, por ejemplo, opinaba recientemente que «hacía mucho tiempo que no veía rodar la bola como en ese campo; quizás en Augusta». Reyes ha estado al frente de GN desde que hace seis años tomará el mando de lo que por aquel entonces era solo un proyecto. Nada es por casualidad. Y todo se inicia mucho antes.

El almeriense ha estado al frente del campo parisino que albergó este año la mayor competición del mundo del golf

Reyes llega a la Región tras cursar un máster en Cranfield University (Inglaterra), para entrar en el programa de trabajo concertado entre Polaris World y la Fegga (la Asociación de Greenkeepers de Europa), en 2007, que promueve Sylvain Duval. Una manera de ofrecer puestos de trabajo eventuales a profesionales del sector en formación, con la opción de quedarse en plantilla. Reyes es uno de los que se queda. «Lo recuerdo con muchísimo cariño; empecé en prácticas y no podía haber mejor sitio para ello: campos en fase de construcción, otros en 'grow-in' (en crecimiento)y campos que estaban abiertos. Polaris se encontraba en pleno desarrollo, las oportunidades de trabajar estaban presentes... y no las dejé escapar», concluye el almeriense, repasando aquel momento. En dos años pasó de las prácticas a un puesto de técnico de riego y de ahí, al de asistente; «y con 25 años ya fui responsable del campo de Alhama Signature -la joya de los seis campos-. Unos años más tarde tuve la oportunidad de supervisar tres de los seis recorridos (en aquella época de IRM)». Era finales de 2011. Una importante etapa, «donde aprendí infinidad de cosas, valores profesionales y personales que todavía siguen siendo básicos en mi día a día, sin olvidar que ese periodo lanzó mi carrera hasta Le Golf National». Y es que Reyes se convirtió en 2012, en el superintendente (el máximo responsable del mantenimiento) del campo que acogió la laureada Ryder Cup 2018, y no solo por el resultado a favor de los europeos. Seis años que le han seguido curtiendo como profesional. Como uno de altísimo nivel.

Un buen tándem

Tras el mayor evento deportivo que puede vivir el golf, una Ryder Cup -y una de las máximas aspiraciones que como profesional de este sector se pueden desear-, Reyes cree haber cumplido «mi misión principal en el GN. Crear un equipo sólido, unido, bien organizado y formado a un nivel de excelencia y detalle». Y ahora que ya no es necesaria su presencia en la operativa diaria, es cuando ha decidido gestionar un nuevo reto, «crear mi propia empresa y poder compartir los conocimientos y experiencias que he adquirido en todos estos años». Y asociarse en esta nueva etapa que se abre ante él «con Duval, es hacer un equipo infalible», afirma.

Para el francés, Reyes es todo un hallazgo. «Trabajar solo no es fácil, pero era el estado adecuado hasta encontrar a alguien como él. Nos vimos, hablamos y nos dimos cuenta de que podía funcionar. Reyes es muy positivo, muy bueno en el 'handson' (en cada una de las labores de campo) y es un magnífico relaciones públicas»-y destaca encantado-, «además, ¡no hay nadie que hable mal de él!». El almeriense asegura de Duval que «¡es una biblioteca de césped andante!», para aseverar después: «Es la persona a la que más respeto en este sector. No solo porque en cierto modo haya sido como un mentor para mí (...), sino sobre todo por su profesionalidad y conocimiento».

Con tan buena sintonía, a ambos les pareció lógico generar su propia empresa, y que la tierra que les 'presentó' fuera la sede de su recién nacida TAS. Se van a mover en un mundo pequeño, «donde tu trabajo tiene que ser irreprochable», alega Reyes. «La filosofía de TAS es más de colaboración que de rivalidad, porque somos pocas empresas en Europa que nos dedicamos a este negocio. De hecho estamos hablando con empresas similares, presentándonos y haciéndoles saber que no estamos aquí para competir con nadie, sino para mejora el sector del césped deportivo en España y en Europa».

Los primeros contratos ya han llegado a TAS; la colaboración y el asesoramiento agronómico del Royal Golf Dar Es Salam en Rabat (Marruecos), de Golf de Morfontaine y Golf Du Prieuré, en Francia y, con varios campos Nicklaus Desing; con el Dreamland Golf (Azerbaiyán), el Royal Golf La Bagnaia (Italia) o La Moraleja (España). Y por supuesto, con Le Golf National para los próximo tres años, entre otros complejos de golf. No podían empezar mejor. De hecho su pretensión, recién estrenados como TAS, es no coger más trabajo.

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