El 'modus operandi' de Quique Pina, al descubierto

Quique Pina, expresidente del Ciudad de Murcia y Granada. / alfredo aguilar
Quique Pina, expresidente del Ciudad de Murcia y Granada. / alfredo aguilar

El juez De la Mata dice que el murciano «no ha declarado el IRPF de 2012 a 2015» y que «no consta que sea titular de inmueble alguno»

LA VERDAD
LA VERDAD

El expresidente del Ciudad de Murcia, Granada y exconsejero delegado del Cádiz Quique Pina compareció el pasado viernes ante la Audiencia Nacional y defendió su inocencia respecto al supuesto entramado con el que oculta sus ingresos y bienes a Hacienda, según publicó ayer el diario digital El Confidencial, que cita fuentes jurídicas.

El titular del Juzgado de Instrucción 5, José de la Mata, le investiga en una pieza separada por un posible delito contra la Hacienda pública, para lo que pone el foco entre otros aspectos en la elusión del pago de sus deudas tributarias correspondientes al IRPF de los años 2012 a 2015, «una serie de cuotas defraudadas por las que la cantidad a exigir asciende a 2,8 millones de euros». La pieza parte de la conocida como 'Operación Líbero', en la que también se investiga a Pina por los delitos de blanqueo de capitales e insolvencia punible.

En un reciente auto de la denominada Pina Hacienda Pública al que ha tenido acceso El Confencial, De la Mata subraya cómo «no ha presentado declaración por el IRPF de los ejercicios de 2012, 2013, 2014 y 2015», a lo que se suma que «no consta tampoco que sea titular de ningún inmueble en nuestro país».

De la Mata apunta a dos sociedades instrumentales: Quique Sport SL, con la que ocultaría su patrimonio personal, y Calambur Intermediaciones SL, con la que ocultaría sus ingresos y también parte de su patrimonio. Con este entramado, según la información de El Confidencial, Pina habría logrado tres objetivos: instrumentalizar el cobro de los ingresos procedentes del ejercicio de su propia actividad personal, satisfacer sus gastos personales a través de esas mismas entidades sin haberse practicado retenciones y residenciar un importante patrimonio de uso y disfrute personal.

«Todo esto ha dado lugar a una confusión en el uso de estos patrimonios, sin que pueda diferenciarse el patrimonio de Pina Campuzano del de las sociedades», sostiene el magistrado. Con estas dos sociedades instrumentales, Pina habría logrado ocultar su fortuna a Hacienda, para lo que en 2010 nombró administradora única de Quique Sport SL a su hermana Elena y llevó a cabo una operación con la que Calambur Intermediaciones se hacía con el 96,68% de la sociedad. De forma similar, ese mismo año, su hermana Elena se convirtió en administradora única de la segunda empresa.

La investigación, por tanto, salpica de igual manera a la hermana de Pina, que también tuvo que declarar el viernes ante el juez, así como a las propias sociedades, para las que De la Mata ordena que designen un representante: «Elena Pina Campuzano no es la verdadera administradora y socia de Calambur Intermediaciones, sino que lo es su hermano Enrique Pina Campuzano, con quien ha colaborado para sacar de la sociedad los fondos que sostienen su nivel de vida. De hecho, una parte de los fondos extraídos de Calambur Intermediaciones SL se canaliza a través de Elena Pina Campuzano, cumpliendo esta una función de testaferro y alejando a su verdadero titular del origen de los fondos», sostiene De la Mata en su auto, según El Confidencial.

Viviendas y coches de lujo

Aunque Pina no aparece como titular de ningún inmueble en España, sus dos sociedades instrumentales destapan una millonaria fortuna. A través de Quique Sport SL, De la Mata considera que «poseería un conjunto de inmuebles en la provincia de Murcia entre los que se encuentra su propia vivienda (...) o la también utilizada por su excónyuge e hijo en común».

La entidad era además titular de una embarcación de 18,2 metros de eslora que se transmitió a otra persona a través de una operación que también es objeto de investigación, pues «Calambur Intermediaciones adquiere el mismo día y a esa misma persona otra embarcación» de 23,96 metros cuyo coste real asciende «al menos a 800.000 euros. En conclusión, esta sociedad tiene carácter instrumental de naturaleza patrimonial».Mientras que a través de Quique Sport se habrían ocultado las viviendas, en el caso de Calambur Intermediaciones cabe destacar la adquisición de tres vehículos de lujo: un Bentley Continental por 60.000 euros en 2010, un Porsche Panamera por 90.000 euros en 2013 y un Aston Martin V8 Vantag por otros 90.000 euros en 2014.

Dos sociedades instrumentales

La conclusión, según De la Mata, es que las entidades Quique Sport SL y Calambur Intermediaciones SL, administradas formalmente por Elena Pina Campuzano actuando como testaferro, «son sociedades instrumentales que han servido al investigado Enrique Pina Campuzano para defraudar y ocultar, canalizando los fondos generados por su actividad profesional y sustrayéndolos a la acción cobratoria de la Hacienda pública».