Mayoría grana en el Uva Monastrell

Aficionados granas, ayer, en las gradas del Uva Monastrell. / javier carrión / agm
Aficionados granas, ayer, en las gradas del Uva Monastrell. / javier carrión / agm

Tarde de chaquetas, gorros y bufandas en Jumilla, donde la lluvia dio una tregua durante el choque

SERGIO CONESA Jumilla

El adjetivo que mejor define al más de medio millar de aficionados del Jumilla y el Real Murcia que presenciaron ayer el partido en las gradas del Uva Monastrell es el de valientes. La mala situación de ambos equipos y el temporal que está viviendo la Región no frenaron las ganas de apoyar a sus equipos en un duelo vital. Refugiados entre chaquetas, gorros y bufandas, combatieron el frío y el viento que hacía difícil estar sentado en el cemento azul y blanco de la grada del estadio jumillano. La presencia de dos autobuses de murcianistas y los aficionados que se desplazaron en vehículos particulares hicieron que los granas fueran mayoría en el último derbi de la temporada.

La suerte para los jugadores y los propios aficionados fue que no llovió durante el partido. Lo hizo durante la mañana y la noche anterior. Sin embargo, la lluvia respetó el partido y no tuvieron que hacer frente a otra incomodidad añadida en una jornada difícil para vestir de corto o estar en la grada. El césped aguantó muy bien las intensas lluvias y drenó el agua sin que se formaran grandes charcos, aunque los resbalones fueron una constante.

Los más contentos

De los más alegres ayer en el Uva Monastrell, fueron los representantes del Consejo grana Almela, Paco Cobacho y Francisco Miró, que se mostraron satisfechos después de conocer en las últimas horas otra buena noticia en el enfrentamiento que mantienen abierto con Mauricio García de la Vega por la propiedad del club. El Consejo que preside Almela salió reforzado con la decisión de la Real Federación Española de Fútbol de dejar aparcada una posible sanción al equipo grana por no haber ejecutado la resolución del TAS del pasado 31 de julio, que señalaba a De la Vega como el dueño legal de la entidad. Esta decisión tendrá vigor hasta que acabe el proceso abierto por la propiedad del club en el Juzgado de lo Mercantil que tiene fijada como fecha del juicio el 5 de noviembre. Contra esta medida cabe interponer un recurso ante Apelación.

La sanción que sí recibió el Murcia por parte de la jueza de Competición ha sido de 6.001 euros debido a que Víctor Gálvez, en una rueda de prensa celebrada el 8 de agosto de 2018, llamó «mariachi» a Mauricio García. El documento recoge que «del contexto y el tono empleado por el entonces presidente del club, se infiere el ánimo vejatorio en el uso del término mariachi relativo al origen geográfico de De la Vega».

Loreto tomó nota

Una de las presencias más llamativas ayer fue la de Loreto, técnico que Julio Algar tiene entre sus preferencias para dirigir al Murcia la próxima campaña. El exdelantero grana trabaja actualmente en el Real Zaragoza.

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