Fútbol | Segunda B

El Jumilla frena al primero

Bouba con la pelota en el choque de este domingo./J.O.
Bouba con la pelota en el choque de este domingo. / J.O.

El Melilla no pudo mostrar sus virtudes y se encontró maniatado por un conjunto vinícola que desplegó su mejor fútbol de la temporada

JOSÉ ORTEGA

La mejor versión del Jumilla se suele ver contra los equipos grandes, y este domingo la volvió a exhibir ante el líder de la categoría, aunque solo le sirvió para arrancar un punto tras empatar a cero en el Uva Monastrell, que un mes después volvía a acoger un partido de fútbol, y cuyo césped presentó un aspecto inmejorable. El Melilla no pudo mostrar sus virtudes y se encontró maniatado por un conjunto vinícola que desplegó su mejor fútbol de la temporada. Sufrió el Melilla lo indecible, y solo con el beneplácito del trío arbitral consiguió salir ileso de la Ciudad del Vino, tras no haber importunado a Simón Ballester en los noventa minutos de juego.

Al final, un reparto de puntos que no contentó al entrenador local. «Hemos jugado con el mejor equipo de la categoría y fuimos mejores. Merecimos ganar el partido. Hemos sido más competentes tanto en la fase ofensiva como la defensiva, y el resultado no es justo», señaló Leonel Pontes, que mostró su descontento con las decisiones del colegiado. «Hay un penalti que es penalti y tiene que señalarlo porque es claro. Los tres árbitros estaban en torno a la pelota. Y me parece que el fuera de fuego tampoco era».

0 Jumilla

Simón, Mario Marín, Koyo, Leak, Migue Marín, Alfonso Brito (Óscar Rico, 46), Manolo, Stevenson, Peque (Will Randall, 78), Bouba (Gregori, 66) y Donovan Wilson.

0 Melilla

Dani Barrio, Pepe, Jilmar, Richi, Paco Aguza, Jordi Ortega, Óscar García (Braim, 69), Lolo Garrido (Igor, 61), Yacine, Otegui, y Ruano (Martín, 80).

Árbitro
Pérez Guimera (castellano-manchego).
Incidencias
Municipal Uva Monastrell, ante 600 espectadores.

Y es que en la segunda mitad, cuando el Jumilla se lanzó de manera descarada a por la victoria, hubo dos jugadas en las que los árbitros se posicionaron en contra de los locales y que despertaron las suspicacias de los aficionados. Primero una mano dentro del área del Melilla tras un centro de Mario Marín, y justo después un fuera de juego señalado a Donovan Wilson, tras un fantástico pase de Ben Stevenson, que dejaba solo al delantero jamaicano ante el portero. Parecía que arrancaba desde posición correcta pero el auxiliar levantó el banderín.

No desfalleció el equipo blanquiazul, que buscaba a Donovan Wilson en todas sus acciones. Estuvo muy activo el delantero vinícola, superando en velocidad a la defensa melillense, pero escaso de fortuna en la resolución de las jugadas. Y cuando mejor estaba el Jumilla, a punto estuvo de sufrir un severo revés, cuando en un balón que parecía sin peligro Simón Ballester no midió bien el bote de la bola, que estuvo muy cerca de introducirse en la red. Afortunadamente para los intereses vinícolas el guardameta saltó para tocar el esférico con la punta de los dedos, y con la inestimable ayuda de Koyo consiguió solventar la papeleta.

A pesar de todo no se amilanó el equipo de Leonel Pontes, consiguiendo encerrar en su campo a un Melilla que exigía con ahínco el pitido final del árbitro. Pero antes de eso el Jumilla contó con la que sería la oportunidad más clara para abrir la lata, cuando Mario Marín soltó una volea desde más de veinte metros que el portero tuvo que sacar de la misma escuadra. Esa fue la última ocasión de un partido en el que los vinícolas hicieron más méritos para ganar.

 

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