Fútbol | Segunda B

Fútbol en treinta metros

Donovan Wilson, del Jumilla, pelea este domingo con un rival./J. O.
Donovan Wilson, del Jumilla, pelea este domingo con un rival. / J. O.

La poca pólvora del Jumilla y la propuesta reservona del Ibiza dan como resultado un duelo espeso

JOSÉ ORTEGAJumilla

No es engañoso el empate a cero que quedó reflejado en el luminoso del campo municipal Uva Monastrell, ya que viene a resumir a la perfección un encuentro que resultó soporífero para los espectadores. No tuvieron trabajo los porteros del Jumilla y el Ibiza, a excepción de algún tiro lejano sin ningún peligro, o de algún centro lateral en el que tuvieron que intervenir, sin consecuencias.

0 Jumilla

Ruddy, Mario Marín, Edu Luna, Leak, Migue Marín, Manolo, Stevenson (Ming, 85), Peque, Óscar Rico (Carlos Álvarez, 59), Bouba (Will Randall, 74) y Donovan Wilson.

0 Ibiza

Lucas, Fobi, Javi García, Gonzalo, Abel, Iosu, Javi Serra, Riverola (Armenteros, 65), Rodado, Núñez, y Cirio (Herrera, 76).

Árbitro:
Cambronero González (colegio castellano-manchego). Amonestó a Luna, Mario, Carlos y Ruddy, por parte local; y a Iosu, Núñez y Rodado, por la visitante.
Incidencias:
Municipal Uva Monastrell, ante 500 aficionados.

Poca ambición demostró el conjunto balear, que se pertrechó atrás sin ningún tipo de complejos. Algo que, sumado a las escasas dimensiones del Uva Monastrell, concentraba el juego en apenas treinta metros. En esa maraña de piernas el conjunto vinícola trataba de combinar, buscando los escasos huecos disponibles entre las líneas de un Ibiza que, desde el minuto 1, renunció a mostrar sus aptitudes ofensivas en la 'ciudad del vino'. Todavía debe doler ese 6-0 encajado por el Ibiza en Cartagena, que derivó en un excesivo respeto de los de Andrés Palop fuera de casa.

El peso ofensivo del partido lo llevaron los de Leonel Pontes, y en la primera media hora de juego los visitantes apenas pasaron del centro del campo. En ese periodo lo intentaron Óscar Rico y Peque con un par de disparos lejanos que no entrañaron peligro. No fue hasta la media hora de juego cuando el Ibiza tuvo su primer acercamiento interesante, en una falta lateral al borde del área que no acabó en nada.

No ocurrió gran cosa antes del descanso, y la película se repitió al regreso de vestuarios. Trató de evitarlo el técnico portugués del Jumilla, que empezó pronto a mover el banquillo y mandó a los suyos a apretar más arriba, pero las ocasiones no llegaban. Y es que los vinícolas también adolecieron de mordiente en esos últimos metros donde se resuelven las jugadas. Donovan Wilson no logró imponerse a los centrales en ningún momento, y solo la salida al campo de Carlos Álvarez, que se encargó de fijar a los centrales, dio más libertad al ariete inglés.

El Ibiza se animaba muy de vez en cuando con alguna arrancada, y en una de ellas estuvo muy cerca de poner boca abajo el Uva Monastrell. Fue una falta lateral al cuarto de hora del segundo periodo, en la que Riverola cabeceó el balón a la red. Tras algunos segundos de confusión, la celebración balear se detenía al comprobar el banderín alzado del colegiado, que señaló posición ilegal.

Poco más que destacar, al margen de una caída de Donovan Wilson que el colegiado no señaló, y en la que el contacto parece evidente, quedando la duda de si este se produjo dentro o fuera del área. No acabó satisfecha la grada con la actuación del castellano-manchego Cambronero González, que dejó seguir el juego en demasía, olvidando señalizar en muchas ocasiones los continuos derribos de un Ibiza que, en ese sentido, se sentía amparado.

Y con el paso de los minutos las interrupciones se fueron incrementando. El Ibiza firmaba el empate, y se dedicó a perder todo el tiempo posible en esa recta final. Incluso Palop, que tardó en mover el banquillo, dejó un cambio sin hacer. «El único equipo que ha buscado la victoria ha sido el Jumilla», aseguraba con rotundidad Leonel Pontes en la rueda de prensa, casi incrédulo con la versión del Ibiza que acababa de presenciar. «Tienen un gran presupuesto, pero han venido con mucho miedo a Jumilla. No me esperaba una versión tan defensiva», reconocía el lusitano.

Palop se conforma

Por su parte Andrés Palop (quien fuera guardameta del Valencia, Sevilla y la selección) se mostró satisfecho: «Hemos hecho un partido muy serio y apenas hemos concedido oportunidades», admitió el valenciano, contento con el punto obtenido. «Puntuar fuera de casa siempre es positivo», aseguraba.

El vencedor podría haberse acercado a los puestos de 'playoff', pero el reparto de puntos mantiene a ambos conjuntos en la zona media de la tabla. Poco bagaje para un Jumilla que quiso más, y también escaso para un Ibiza que, al margen de su propuesta futbolística, maneja un presupuesto que le debe obligar a hacer otro fútbol.