Jornada 8

La cámara lenta no mezcla con el fútbol

Sandro mandó por encima del larguero un penalti en la primera mitad /AFP
Sandro mandó por encima del larguero un penalti en la primera mitad / AFP

Valladolid y Atlético no logran marcar en un partido áspero que pudo haberse decidido con un penalti decretado por el VAR que marró el gafado Sandro

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

A cámara lenta todo parece distinto. La pausa es necesaria en el fútbol, seguramente decisiva, pero para que un mediocentro tenga tiempo de pensar; para masticar una jugada ofensiva aprovechando un descuido ajeno; para que un mediapunta encuentre el desmarque de un delantero. Eso no se vio en Pucela, donde hubo momentos de ritmo intenso pero en los que predominó la precipitación. Cuando se producían los errores no forzados el ritmo se trabó a base de faltas. En la primera media hora, muchas faltas, cuatro amarillas y apenas algún 'uy' local por un intento lejano que hizo a Jan Oblak poner la rodilla en el suelo.

El Atlético, por caché obligado a una mayor iniciativa, volvió a regalar muchos minutos a su rival. Parecía desenchufado en la primera mitad . El Valladolid evitó arriesgar pases para evitar los contragolpes visitantes. A los atléticos, al margen de balones desde los costados, les costaba sumar pases en zonas peligrosas. Sin circulación de balón, sin bandas y sin último pase era Álvaro Morata era el hombre para correr con la pelota tras las pérdidas locales. Con sus arrancadas forzó tres amarillas, una de las cuales bien pudo ser roja. Lo pareció en directo y más a cámara lenta. Minutos después, Morata, en su pelea, también se llevó una tarjeta.

«A veces nos favorece, otras nos desfavorece. Ante no había penalti en algunos campos y ahora los árbitros van al VAR y ven que hay penalti» DIEGO PABLO SIMEONE

En esas estaba el duelo, con un Atlético alejado de las prisas, cuando el VAR avisó a Sánchez Martínez que viendo una acción a cámara lenta podía señalarse un penalti. El árbitro, que creyó haberlo visto de modo correcto en directo, esperó. Al final le animaron a visualizar el 'penaltito'por una pugna de Thomas con Toni Villa y Sandro. El murciano, tras unas repeticiones, decidió señalar penalti pese a que el toque del africano fue nimio. La revisión televisiva a una velocidad menor ha virado nuestro concepto de falta. Ese máximo castio podía romper la dinámica del partido y la de Sandro, que hace 23 meses que no marca pese a haber disputado 51 partidos con cuatro equipos.

El penalti despertó al Atlético

El delantero, pese a ello, se animó a lanzar desde los once metros. Realmente, tenía todo en contra y poco que ganar. Su ansiedad por anotar, el mal estado del césped en el punto de penalti -al apoyar el pie izquierdo la pelota saltó antes de golpearla con la diestra- y la cantinela de que normalmente los penaltis señalados de modo erróneo no se convierten. La mandó a las nubes si bien sus compañeros reaccionaron de modo soberbio. No sabemos si cree en el mal de ojo, pero a estas alturas parece hasta comprensible. Es que hasta cuando hace buenos movimientos o se adelanta al rival, algo le falta a su remate. Sandro se fue cabizbajo tras completar más de una hora a un buen nivel.

0 VALLADOLID

Masip, Javi Moyano, Kiko Olivas, Salisu, Nacho, Óscar Plano, Joaquín, Míchel (Anuar, min. 84), Toni Villa (Waldo Rubio, min. 64), Sandro (Enes Unal, min. 68) y Sergi Guardiola

0 ATLÉTICO

Oblak; Trippier, Savic, Giménez, Lodi, Koke (Lemar, min. 65), Thomas, Saúl, Joao Félix (Correa, min. 60), Diego Costa, Morata (Héctor Herrera, min. 72)

Árbitro:
José María Sánchez Martínez (Comité Murciano). Tarjetas amarillas a Nacho, Toni Villa, Morata, Javi Moyano, Saúl, Óscar Plano, Joaquín, Joao Félix, Waldo Rubio, Sergio González, Lemar,
Incidencias:
Partido correspondiente a la 8ª jornada de Liga, disputado en el Nuevo José Zorrilla. Unos 26.000 espectadores. Sánchez Martínez decretó penalti en el minuto 35 tras acudir al monitor de videoarbitraje que después falló Sandro

El Atlético reaccionó a las cinco de la tarde, tras la pausa del intermedio y cuando ya había comenzado la segunda mitad. Lodi, que cada día está más concentrado y mejora su carácter competitivo en defensa, lo intentó desde lejos llegando con su potencia física. Le emuló Saúl con la derecha desde la media luna tras un slalom tan suyo a base de orgullo. Empezó el cuadro visitante a merodear el área de Masip, que sacó con la cara una acción dentro del área de Morata, que después golpeó otra pelota al lateral de la red.

«A Sandro le exigimos que compita, que presione... Luego el acierto es más personal. Lo está haciendo todo bien, sabe que los compañeros están todos de su lado y podrá darle la vuelta seguro. Se le dice que limpie la cabeza. Hay que volver a jugar porque en la segunda ocasión la podrá meter» sergio gonzález

En el momento clave del duelo, Simeone rescató a Héctor Herrera por Morata. Mantuvo el Cholo su fe en Diego Costa, bastante peor en el encuentro y mucho menos participativo. No generó peligro y apenas controló un balón en condiciones. Correr, eso sí, corrió. El primer remate a puerta del Atlético, en una ocasión fabricada en una baldosa de manera soberbia por Correa, se estrelló en el palo. Habían pasado 81 minutos.

En el bando local Joaquín primero con un remate que se fue llorando y Sergi Guardiola después tuvieron la gloria, aunque ni siquiera obligaron a la milagrosa parada de cada jornada a Oblak, que por quinto partido dejó su portería a cero. El primer paso para conseguir el triunfo... siempre que se remate contra la meta rival, claro.