El FC Jumilla, al borde de la desaparición tras el descenso

Jugadores del Jumilla se lamentan tras la derrota que les hizo jugar la promoción de descenso./A.S.
Jugadores del Jumilla se lamentan tras la derrota que les hizo jugar la promoción de descenso. / A.S.

JOSÉ ORTEGAJumilla

Decepción de los aficionados del FC Jumilla. Y es que el equipo, que peleó en Segunda B la temporada pasada, no ha sido incluido entre los inscritos ni en Preferente. La noticia, además, no se ha ofrecido desde el seno de la entidad vinícola, que continúa sin dar explicaciones desde que se consumara el descenso a Tercera, sino que se ha constatado tras ser publicado el calendario del grupo murciano de Preferente con la ausencia del Jumilla.

El club finalmente no ha tramitado la inscripción ni abonado el pago para competir en Preferente, tal y como ha confirmado la Federación de Fútbol de la Región, que incluso otorgó una prórroga a los vinícolas para esclarecer su situación, sin que sirviera para nada.

Una desagradable noticia para los aficionados vinícolas y el deporte jumillano, tras ver que en solo dos meses el Jumilla ha quedado en nada después de haber sido, en los últimos cuatro años, el club más representativo de la 'ciudad del vino'. De esta manera, las incógnitas son grandes, pero todo apunta a que la entidad está cerca de la desaparición.

El club de Li Xiang seguiría los pasos del Jumilla CF, que se vio abocado a la extinción tras estar en 2ªB

Esta circunstancia no es nueva para los aficionados de la localidad. Tal y como ocurriera en la primera andadura en la categoría de bronce del ya extinto Jumilla CF, este proyecto tiene sus días contados. La actividad deportiva ya ha sido suspendida y solo queda, por tanto, que oficialmente se den los pasos legales que desembocarían en la desaparición del actual FC Jumilla.

En las dos ocasiones en las que el fútbol jumillano ha estado en Segunda B, el club se ha visto abocado a su extinción por motivos económicos. La primera vez fue en 2011, cuando el Jumilla CF militó una única temporada en la categoría, en la que contrajo una deuda de 370.000 euros que la entidad presidida por Diego Aroca no pudo afrontar y que concluyó con la disolución del club.

De sus cenizas nació el FC Jumilla, después de que un grupo de aficionados comprara la plaza del Moratalla para salir a competición en la campaña 2011-12 en Tercera División. Tres temporadas después se lograba un nuevo ascenso a Segunda B, tras liderar el grupo XIII y superar al Ascó en la fase final.

Esta vez la aventura ha sido más longeva, aunque no exenta de problemas. Dos proyectos fallidos con dos grupos de gestores italianos estuvieron a punto de echar por tierra la aventura blanquiazul, pero una vez superados, el club encontró la estabilidad de la mano de Li Xiang. Con el presidente chino a los mandos, se han vivido tres años sin problemas. No obstante, la sombra del descenso siempre ha merodeado alrededor del FC Jumilla, que después de varios cursos jugando con fuego, se ha quemado.

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