El hijo mayor de Pina sigue los pasos de su padre y ya es jugador y presidente

Quique Pina, junto a su hijo mayor. /
Quique Pina, junto a su hijo mayor.

PALLARÉS RIPALDAMURCIA

Se llama Quique Pina Sánchez (Murcia, 2000) y ha heredado de su padre, el gestor de fútbol Quique Pina Campuzano, su pasión por este deporte, no solo a nivel de césped, sino también de despachos. Y es que esta temporada el joven Pina debutará como futbolista en Tercera División con el equipo de El Palmar y, paralelamente, se estrenará como presidente del San Andrés, equipo que se fundó hace dos años y compite en Segunda Autonómica.

El mayor de los hijos del empresario futbolístico murciano pasó por las bases del Barnés, Real Murcia, Ranero, UCAM y Molina antes de recalar en El Palmar. Debutó siendo juvenil en el Caravaca de Preferente y comenzó la pasada temporada en el equipo granadino del Arenas de Armilla (Preferente), aunque la finalizó en el Cieza de Liga Nacional. «Me amoldo a varias posiciones, pero donde mejor juego es por las bandas», dice.

Lo que más llama la atención es que con solo 19 años ya se atreva a presidir un club de fútbol. En esta iniciativa ha seguido los pasos de su padre que, siendo aún futbolista en activo, fundó el Ciudad de Murcia. «Por supuesto que admiro a mi padre, pero en esta decisión no ha tenido nada que ver, aunque me anima y me apoya», dice.

El jugador explica que «vivo frente al campo José Barnés, que es donde juega el San Andrés, y veo la ilusión con la que sus aficionados acuden a cada partido. Es un sentimiento muy real pese a tratarse de un equipo recién fundado, lo que me animó a colaborar. Hablé con Antonio Martínez, su máximo responsable, y nos hemos quedado el club al 50%. Él será el entrenador y yo el presidente». Su primer objetivo es «conseguir apoyos para que este proyecto pueda cuajar».