Fútbol | Segunda B

El Murcia tira de oficio para llevarse el derbi

Los jugadores del Real Murcia celebran la victoria tras el partido. / Guillermo Carrión / AGM

Dos jugadas de estrategia dan el triunfo a los de Salmerón ante un Cartagena que no se sintió cómodo en la Nueva Condomina y que sigue en la cabeza gracias a la derrota del Marbella

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El Murcia se llevó los tres puntos en un derbi más intenso que brillante, en el que el miedo a perder se impuso al fútbol. La pizarra de Salmerón doblegó a la osadía de Monteagudo, que por más jugadores ofensivos que introdujo en el terreno de juego, perdió la batalla con un rival que fue práctico y que supo tirar de oficio. El equipo grana fue mejor en la primera parte y el Cartagena en la segunda, donde sí tuvo el balón y exhibió el juego asociativo que lo ha llevado a los más alto de la tabla. Un derbi que, unido a la derrota del Marbella en Écija, estrecha más aún la parte alta de la clasificación y que deja a los albinegros en la cabeza, pero con su eterno rival a solo cuatro puntos de distancia a falta de cinco jornadas para el final de la Liga.

2 Real Murcia

Biel Ribas, Pedro Orfila, Molo, Charlie Dean, Forniés, David Sánchez (David Mateos, min. 85), Juanma Bravo (Pallardó, min. 73), Armando, Pedro Martín (Elady, min. 60), Santi Jara y Chrisantus.

1 FC Cartagena

Marcos, Óscar Ramírez, Josua Mejías, Zabaco, Jesús Álvaro (Moussa, min. 85), Cordero (Diego Benito, min. 65) Chavero, Cristo, Hugo Rodríguez (Owusu, min. 73), Aketxe y Rubén Cruz.

Goles:
1-0, min. 19, Armando. 2-0, min. 22, Pedro Orfila. 2-1, min. Rubén Cruz.
Árbitro:
Francisco Miralles Selma (Colegio Valenciano), auxiliado por García Lorenzo y Ruiz García. Mostró tarjeta amarilla a Hugo Rodríguez por protestar y Diego Benito.
Incidencias:
Estadio Nueva Condomina, jornada 33 del Campeonato Nacional de Liga en el grupo IV de Segunda B. Se guardó un minuto de silencio por el padre de Alejandro Chavero, exjugador grana, fallecido la pasada semana.
El público:
13.780 espectadores, más de 1.500 llegados desde Cartagena.
El dato:
El Murcia, tras ganar 2-1, iguala el resultado a favor que consiguió el equipo albinegro en la primera vuelta. En caso de empate a puntos entre los dos al final de la Liga decidirá el coeficiente goleador entre ambos y que, de momento, favorece a los granas.

Salmerón y Monteagudo fueron fieles a sus principios en el derbi a pesar de la importancia de los tres puntos. El técnico grana dispuso de su once habitual de los últimos partidos, con tres centrocampistas de contención en el centro del campo como David Sánchez, Juanma Bravo y Armando. Un dibujo más defensivo que el técnico manchego del Efesé, que se conformó con solo un pivote defensivo acompañado de jugadores como Chavero, Cristo y Hugo Rodríguez, los tres con clara vocación ofensiva, además de Aketxe y Rubén Cruz en ataque, una pareja en pleno estado de gracia de cara a la portería rival en los últimos partidos.

Y a pesar de los primeros minutos de dominio del equipo visitante, el Murcia se fue haciendo poco a poco con el encuentro. Tejió una tela de araña y enredó al Cartagena, que con el paso de los minutos dejó de ser el mismo. Jesús Álvaro y Cristo aparecieron por la banda izquierda, pero sus aproximaciones no cuajaron. Hasta que Pedro Martín robó un balón y recorrió más de medio campo, a la heroica, en busca de la portería cartagenera. La acción, aunque no acabó con un disparo a puerta, levantó a la grada de la Nueva Condomina, hasta entonces apagada.

El equipo grana terminó de anestesiar a su rival con dos zarpazos a balón parado. Porque al equipo de Salmerón no le hace falta tener el balón para matar a su rival. Primero fue Armando, con una volea desde fuera del área y tras un saque de esquina, el que hizo el 1-0. Tres minutos más tarde, y con el Efesé tocado, le tocó el turno a Pedro Orfila, que con un cabezazo imponente tras una falta lateral, anotó el 2-0. Parecía que el choque era completamente grana, con un Cartagena que parecía dormido, sin personalidad. Pero el equipo de Monteagudo, gracias a su potencial en ataque, se metió de nuevo en el partido con un cabezazo en el primer palo de Rubén Cruz. El 2-1 despertó a los albinegros, que de repente volvieron a ser el Cartagena dominador que comanda la tabla junto al Marbella. Un gol que cambió la percepción de lo que fueron los primeros cuarenta cinco minutos en los que el Murcia mandó durante media hora y en los que su rival se fue al vestuario creyendo otra vez en sí mismo y en la remontada.

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La segunda mitad arrancó con un Cartagena más ofensivo en busca del empate a dos y con un Real Murcia cometiendo fallos en la salida de balón que crearon incertidumbre en los aficionados del equipo grana. Tras varios acercamientos, fue Chavero el que se probó desde lejos con un disparo blando. El equipo de Monteagudo era ya el de otros partidos, poseedor del balón y dominador del juego. Igual que el Murcia, que se quitó la careta y no tuvo tapujos a la hora de meterse atrás y buscar un contragolpe que le devolviera la tranquilidad. Que el partido no era uno más se notaba en las precauciones de dos laterales ofensivos como Forniés y Jesús Álvaro, uno en cada equipo, que no se incorporaban tanto al ataque como en otros partidos.

Disparos lejanos

Con el paso de los minutos los dos equipos buscaron con intensidad el gol, aunque no con excesiva claridad y sí con disparos desde fuera del área. El Cartagena, porque con la derrota del Marbella podía dar un golpe a la clasificación y colocarse líder en solitario, y el Murcia, porque se podía acercar a cuatro puntos del liderato con una victoria ante su eterno rival. Hugo Rodríguez se probó con un disparo lejano y duro que paró Biel Ribas, mientras que Armando, empujado por el primer gol, se atrevió con otro disparo lejano que desbarató Marcos. Además, los dos técnicos movieron el banquillo para buscar más profundidad. Salmerón tiró de Elady para matar el encuentro y Montegudo a Owusu en busca del empate.

Pero a ambos conjuntos les siguió faltando profundidad y las oportunidades seguían llegando solo con disparos lejanos. El Murcia, más agazapado con el paso de los minutos, sacó petróleo y oxígeno con una jugada de Elady que acabó en córner. El oficio grana se imponía a un Efesé que no encontraba el ritmo suficiente para seguir creyendo en el empate, aunque era el pleno dominador del encuentro. Hasta que Aketxe, tras una gran jugada de Owusu, tuvo el empate en las botas. Pero su disparo, a la media vuelta, se fue cerca del palo derecho de la portería de Ribas. El Murcia, que apenas creó peligro en la segunda parte, siguió resistiendo a todo, una constante esta temporada para los de Salmerón. Hasta el pitido final, que dejó en la retina un derbi en el que el Murcia fue práctico y en el que el Cartagena nunca se sintió a gusto.

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