Fútbol femenino

El Alhama se exhibe antes de la fiesta

Las jugadoras del Alhama saltan y cantan al final del partido./Javier Carrión / AGM
Las jugadoras del Alhama saltan y cantan al final del partido. / Javier Carrión / AGM

Helena Torres y Carmen Fresneda lideran otro triunfo de las alhameñas, que se jugarán el pase al 'playoff' dentro de dos semanas con el Villarreal

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Cae el sol a plomo al pie de Sierra Espuña, con cerca de 30 grados a las cinco de la tarde. La calma de un pueblo dormido en medio del puente de San José se rompe en cuanto uno se asoma a los alrededores del Complejo Guadalentín, recientemente remodelado, tal y como mandan los cánones de un año cuajado de elecciones. Familias enteras a pie caminando por el arcén de la carretera, niños y niñas vestidos de azul y un buen atasco a la entrada del polideportivo anuncian que el partido del Alhama, el equipo que acaba de hacer historia al convertirse en el primero femenino de la Región que sube a Primera, está a punto de empezar.

Comienza. Y de qué manera. La murciana Helena Torres, que abusa cada domingo de sus rivales porque es una futbolista de Primera que circunstancialmente está en Segunda, filtra un pase perfecto a Carmen Fresneda, quien fusila a la portera del Elche, Andrea Pardines, que se enfada con su defensa. Y eso que todavía no sabe lo que se le viene encima. Es el primer minuto del encuentro. Antes del cuarto de hora repite Carmen Fresneda, con un perfecto remate de cabeza picado, tras otra jugada iniciada por Helena Torres y continuada por Marina Martí. El centro de esta última, albaceteña con experiencia en Primera, es sencillamente delicioso. Minuto 14. 2-0. Ni un atisbo de relajación en las alhameñas, a pesar de que 48 horas antes certificaron su ascenso a Primera B gracias a la derrota del Mislata en Aldaia. La puesta en escena del equipo del momento es sencillamente espectacular. El Alhama es un rodillo.

Es un domingo cálido y luminoso, ideal para escaparse a la cercana sierra a dar un paseo largo por la senda del dinosaurio o incluso para acercarse a alguna playa de Mazarrón y meter los pies en el agua. Que ya va apeteciendo. Pero más de 600 alhameños, entre ellos el delegado del gobierno, Diego Conesa, y el candidato a la alcaldía del PP, Luis Franco, han decidido pasar la tarde en el campo de fútbol de la localidad, donde las chicas de Randri se lo pasan pipa y no dan la más mínima opción al Elche, acompañado en las gradas por medio centenar de aficionados, casi todos familiares de las jugadoras ilicitanas.

Al terminar el partido, las jugadoras cantaron y saltaron en el césped y mantearon a su entrenador. A cuatro jornadas del final, las alhameñas son segundas y todas se ven capaces de pelear por el ascenso a Liga Iberdrola

Ambiente sano

La única grada del recinto se queda pequeña y muchos aficionados tienen que seguir el juego de pie, apoyados en la valla perimetral. Por encima de todo destaca el ambiente sano que se vive en un campo donde el conjunto alhameño es un ciclón. No ha perdido nunca ante los suyos. Diez victorias y un empate es su bagaje como local en esta temporada para el recuerdo. Da gusto estar allí sentado. Ni un grito. Ni un insulto. Ni una salida de tono. Es fútbol modesto, como el de toda la vida. Pero es todo lo contrario de lo que solemos ver en la mayoría de campos cuando juegan chicos, sean juveniles o de Tercera.

«Yo me cambio. Dejo los hombres por las mujeres. Da gusto verlas jugar, muchacho», suelta un aficionado que ya no cumplirá los 70 a su acompañante, también veterano, cuando Ana López hace el tercer tanto al filo del descanso. El gol es precioso, tras otra asistencia de Helena Torres. La '7' del Alhama regatea a la portera visitante con maestría y define con mucha calidad. Antes de ese gol, una chilena de Carmen Fresneda revela que la atacante murciana viene del fútbol playa y levanta de sus asientos al público. Pardines bloca y evita el gol. Si entra, se cae el Guadalentín.

En el descanso se llena la cantina, para gozo del presidente Antonio García, que hace de camarero tras departir un rato con Diego Conesa. De ahí sacan un pellizco para sufragar los viajes. Con la rifa de un balón firmada por todas las jugadoras recaudan otro dinerillo. Es el partido de la temporada con más público, algo más incluso que en el derbi ante el Lorca. «El año pasado fuimos cuartos y la idea era mejorar ese puesto esta temporada. Lo que pasa es que para nada esperábamos ascender a Primera B a falta de cinco jornadas. Esto es histórico. Las cosas cambian a partir de ahora. Dejamos de ser el club femenino de Alhama para convertirnos en el equipo de la Región de Murcia. Vamos a trabajar duro, como hemos hecho durante estos últimos diez años, para estar a la altura», afirma orgulloso el presidente.

«Dejamos de ser el club de Alhama para convertirnos en el quipo de la Región de Murcia», dice el presidente. «Yo me cambio. Dejo los hombres por las mujeres. Da gusto verlas jugar», suelta en la grada un veterano aficionado

Goleada y júbilo

En el segundo tiempo, con el Elche en la lona, siguen cayendo los goles. Helena Torres, la 'pichichi' de la categoría, hace su tanto número 17 del campeonato. Se suman a la fiesta la juvenil Sheila Garrido, saliendo desde el banquillo, y la central Judith Caravaca, rematando con todo en el segundo palo un córner botado por Helena Torres, que está en todos sitios. Los más jóvenes, en plena explosión de júbilo, ensayan la ola en la grada. Se lo pasa en grande el público. Salvo los que han venido de Elche, obviamente. «Se puede perder, pero no haciendo este ridículo», se queja un padre por la bajini nada más pitar el árbitro el final. Luego viene su hija hasta la banda, salta como un resorte de su asiento y le da un abrazo de consolación. Amor de padre. Cosas de padres.

Termina el partido y sigue haciendo calor. 6-0 para celebrar el histórico ascenso a Primera B. Las jugadoras locales se acercan a la grada. Primero tímidas. Pero la capitana Jessy Tébar se arranca a cantar «¡campeonas, campeonas!» y le sigue Tamara García, la otra veterana de la plantilla. Entonces empieza la fiesta en el campo, que se contagia a la grada. Aplausos, abrazos y felicitaciones. Fotos y más fotos. Las chicas saben que han hecho algo muy grande. Pero todas repiten que no se conforman.

«Vamos paso a paso. Hemos conseguido un primer objetivo pero vamos a intentar terminar segundas y jugar el 'playoff' de ascenso a Liga Iberdrola. Lo podemos conseguir. No nos vamos a relajar, como hemos demostrado», dice la goleadora Helena Torres, de 20 años. Es murciana y estudia Ciencias Ambientales.

«Estamos muy contentos. Las chicas han entendido que no podíamos relajarnos y hemos hecho un gran partido ante un Elche que es un muy buen equipo. Seguimos pensando en jugar el 'playoff' a Liga Iberdrola y ya nos centramos en el partido de la semana que viene en Murcia», cuenta el técnico, Randri García. En dos semanas viene el Villarreal B, el único equipo que le puede arrebatar la plaza de promoción al Alhama en las cuatro jornadas que restan. «A la gente no podemos pedirle más. Somos el equipo femenino de la Región que más gente mete en su campo. Y queremos seguir dándole alegrías al pueblo de Alhama», añade Randri, de 39 años.

Una cena de equipo y a pensar en el Ciudad de Murcia

«Somos un club modesto y no estamos para dispendios», responde el presidente, Antonio García, cuando se le pregunta qué ha preparado la directiva para celebrar el ascenso a Primera B, la nueva segunda categoría que se estrena la próxima temporada. «Esta noche [por anoche], tras el partido, nos vamos todos a cenar para festejar el ascenso y a partir de mañana [hoy] nos ponemos a pensar en el Ciudad de Murcia [el próximo rival]», apunta García, de 62 años. Las jugadoras salen rápido del vestuario y se mezclan entre familiares y aficionados que pululan por allí. Ninguna cobra y para todas el fútbol es un pasatiempo. Que haya periodistas que quieran entrevistarlas y que se hable de que un ascenso las puede convertir la próxima temporada en profesionales (o al menos, semiprofesionales) les sorprende. Pero también les ilusiona. Es obvio.

Por allí anda la murciana Carmen Fresneda, que tiene 23 años y es maestra de Primaria. En la primera parte levantó al público de la grada con una chilena. Si entra, se cae el campo. «Estaba con confianza, había hecho dos goles al principio y la pelota me cayó por ahí. Vengo del fútbol playa y estoy acostumbrada. Rematé de chilena, pero ha salido muy fácil para que la portera la parara», confiesa Carmen, quien ya sabe lo que es disputar una fase de ascenso a Liga Iberdrola. Lo hizo con el SPA de Alicante.