El Jimbee Cartagena se despidió este sábado de su afición con una victoria sufrida ante un Fútbol Emotion Zaragoza que solo empujó en el tramo final, cuando hizo dos goles casi consecutivos y se vio con opciones de darse un capricho en su último desplazamiento de la temporada. Fue un encuentro con muy poca historia y aún menos tensión. Ambos, con la Liga terminada muy a su pesar desde hace tiempo, se lo tomaron con calma. Y el resultado fue un partido con poco ritmo aunque entretenido, especialmente por la falta de atención defensiva de ambos contendientes.

4 JIMBEE CARTAGENA

Marcao, Jesús Izquierdo, Juanpi, Franklin y Eka. Después entraron Bateria, Raúl Canto, Ique, Mellado, Fernández, Rahali y Raúl Jerez (ps)

3 EMOTION ZARAGOZA

Arturo, Retamar, Víctor Tejel, Esteban y Richi Felipe. Después entraron Villanueva, Tabuenca, Chicho, Jhony, Alí y Nano Modrego.

Goles
1-0, Eka (1). 1-1, Richi Felipe (8). 2-1, Fernández (16). 3-1, Franklin (26), 4-1, Ique (26). 4-2, Jhony (31). 4-3, Jesús Izquierdo, en propia meta (32).
Árbitros
Del Pozo García y Moreno Durán (madrileños).
Incidencias
Palacio de Deportes de Cartagena. Unos 2.000 espectadores.

Anotó pronto Eka, uno de los destacados del curso en un Jimbee que se va demasiado pronto de vacaciones. Desmotró en esta segunda vuelta que había plantilla para más. Este equipo debió meterse en la Copa y tenía que haber acabado entre los ocho primeros. Tiene defectos, por supuesto. Y a buen seguro que serán subsanados durante este largo verano. Hasta cinco meses van a pasar para que el Palacio de Deportes vuelva a acoger un partido de fútbol sala. Hay tiempo para pensar muy bien qué se va a hacer. Tres o cuatro refuerzos de nivel son necesarios para dar el salto que esta campaña no dio el Jimbee.

Y tenía que haberlo dado, obviamente. Porque Bateria y Eka son cosa seria. Porque Franklin y Juanpi han terminado el campeonato en un gran momento de forma. Porque Raúl Jerez ha vuelto a ser uno de los mejores porteros de la Liga.

Los locales, a medio gas, pudieron haber dejado el partido sentenciado en el primer periodo

Marcó Eka -decíamos- y pudieron llegar más goles. La zaga maña era laxa y Fernández perdonaba en dos ocasiones ante Arturo. Le faltaba muy poco también a Eka para hacer el segundo. Y lo que vino fue el empate de los visitantes. Ocho minutos más tarde, después de varias aproximaciones interesantes, se adelantaban de nuevo los cartageneros.

El 2-1 al descanso era corto, ya que los de Brocanelo habían dominado claramente y solo su falta de tino hizo que el marcador fuera tan ajustado al término de los primeros 20 minutos. Pero no mejoraron los aragoneses tras el paso por los vestuarios y su indolencia fue castigada por el Jimbee con dos goles en los que fueron protagonistas Franklin e Ique. Pareció que el partido estaba sentenciado y hubo momentos para que la afición (casi dos mil incondicionales echaron la tarde de lluvia en el Palacio) mostrara su cariño hacia el pachequero Rahali, quien termina contrato y posiblemente salga del club este verano tras seis temporadas defendiendo la camiseta cartagenera.

Pero el caso es que todavía tuvo historia este último partido del año en el Palacio. Porque los de casa concedieron dos goles un tanto absurdos. Ambos fueron en propia meta. Al final, el trámite fue superado con éxito y el Jimbee, a falta de viajar la semana que viene a Palma de Mallorca para cerrar el curso en otro duelo intrascendente, ya hace planes de futuro.