Miguel Ángel Jiménez Bosque: «Prefiero no jugar el 'playoff' a hipotecar el proyecto de la temporada que viene»

Miguel Ángel Jiménez Bosque, presidente del Jimbee Cartagena FS, posa para 'La Verdad' en el Palacio de Deportes. / antonio gil / agm
Miguel Ángel Jiménez Bosque, presidente del Jimbee Cartagena FS, posa para 'La Verdad' en el Palacio de Deportes. / antonio gil / agm

«André tiene firmado un contrato vitalicio con nosotros. Si trabaja como hasta ahora, será nuestro entrenador durante muchos años», asegura el dueño y presidente del Jimbee Cartagena FS

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

Son las once de la mañana y el bullicio lo inunda todo en las instalaciones de Jimbo Fresh en la carretera de La Puebla. Estamos en plena temporada de coliflor y lechuga. Cerca de 500 personas trabajan en una de las cooperativas agrícolas más importantes del Campo de Cartagena. La época de cultivar melones, el producto estrella que ha convertido a esta empresa fundada en 2010 en la 17ª compañía más importante de la Región, llegará más tarde. No obstante, «aquí nunca se para, 24 horas y 7 días a la semana», apunta Miguel Ángel Jiménez Bosque (Cartagena, 1972). Desde hace medio año él manda en el fútbol sala cartagenero. Delega en el día a día en Juan Giménez, su mano derecha. Pero en el Jimbee Cartagena no se da un solo paso sin el visto bueno del dueño, presidente y principal inversor del club.

-¿Satisfecho de la decisión que tomó en agosto haciéndose con la propiedad del Cartagena FS o no está siendo lo que esperaba?

-A veces nos dejamos llevar por el corazón en las cosas que afectan a Cartagena. Le dimos muchas vueltas a los pros y contras y decidimos entrar, con todas las consecuencias. Somos cartageneros de pura cepa y nos puede ese cartagenerismo que corre por nuestras venas. Pasados estos meses, nuestras expectativas personales y deportivas son muy positivas. Y seguimos trabajando para crecer mucho más, en lo deportivo, lo social y lo institucional.

El despido de Guillamón: «Pronto vimos que estaba fuera de nuestra dinámica y nuestra filosofía. Fue imposible reconducirlo»

-Pero les ha costado arrancar. En la séptima jornada echaron a Juan Carlos Guillamón y el cambio en el banquillo al principio no surtió efecto. Solo ganaron dos partidos en las trece primeras jornadas. Y recibieron muchas críticas, no solo deportivas. ¿Llegó a preocuparse mucho o mantuvo la serenidad?

-La pregunta es muy interesante. En la vida, todo tiene un camino y un proceso. Nacimos manteniendo todo lo que había, incluido el entrenador. No había tiempo para hacer otra cosa, porque llegamos en plena pretemporada y con todo por hacer. Pero pronto vimos que había gente que estaba dentro de nuestra dinámica y otra gente que estaba fuera y que no entendía nuestra filosofía. Hubo gente que fue imposible reconducir. Y la decisión de apostar por André fue meditada y pensada. Buscábamos predisposición absoluta y una persona alineada con la forma de ver las cosas que nosotros tenemos en nuestra empresa. Y esa persona es André.

-¿Va a ser el entrenador la próxima temporada?

-Sí. Por supuesto. Él tiene firmado un contrato vitalicio con nosotros. Depende de él ser nuestro entrenador durante muchísimos años. Si trabaja como hasta ahora, lo será. Es todo corazón y su profesionalidad es digna de destacar. Piensa todo el día en su trabajo y echa 24 horas al día y siete días a la semana. Con él, se consuma nuestra idea de trasladar la filosofía de la empresa al club.

Ganar la Liga: «Lo dije y lo mantengo. No será fácil, pero vamos a pelear con clubes que hacen las cosas muy bien»

-¿Y por qué no apostó por él al principio de temporada?

-Había decisiones tomadas y Guillamón estaba renovado desde antes de llegar nosotros. No podíamos hacer nada. El aficionado cartagenero sabe mucho de fútbol sala, pero no maneja toda la información. Cuando llegamos, el club estaba al borde de la desaparición, en situación de bancarrota, con muchas deudas y problemas de todo tipo. Estaba muy mal. Nos ha llevado unos meses estabilizarlo y ahora podemos empezar a tomar decisiones y preparar el futuro.

-¿Ha sido un palo muy duro quedarse fuera de la Copa de España?

-Es una competición en la que nos hubiera gustado estar, pero hay que hacer balance y recordar de dónde venimos. Y siempre digo que nuestro proyecto no es el sueño de una noche de verano. Estamos aquí para quedarnos muchos años. Esto es como un matrimonio. Nos hemos casado con el fútbol sala de Cartagena para toda la vida. ¿Nos podemos divorciar? Sí. Pero no queremos divorciarnos nunca. Un idilio eterno. Eso es lo que buscamos. Habrá tiempo de jugar la Copa de España. Seguro.

Las críticas: «Los que no tienen toda la información se enfadaron porque cambiamos el escudo y la camiseta»

-¿Está satisfecho con la respuesta de la afición?

-Sí. Tenemos más gente que ElPozo, que es referencia de este deporte a nivel nacional. La afición de Cartagena es la número 1. Yo siempre digo que es como la del Real Madrid en fútbol, entedida, exigente y muy fiel. Todos los equipos españoles de fútbol sala firmarían tener un pabellón con 2.000 personas en sus partidos de casa, como nosotros.

-Le han televisado todos los partidos en casa, salvo el del Antequera. A nivel publicitario esto es una bendición para su empresa, ¿no?

-Todo suma y todo pasa por un todo. El Palacio es un lugar majestusoso. No hay un sitio más espectacular en el Mediterráneo para jugar al fútbol sala como nuestra cancha. El club se ha profesionalizado y la televisión se da cuenta de que queremos estar en lo más alto. Y nos sigue.

-Invierte bastante dinero en el club, pero en estos meses ha recibido críticas feroces. ¿En algún momento le han dado ganas de tirar la toalla y seguir con la vida que tenía antes de entrar en el fútbol sala?

-Al contrario. Estoy muy feliz de la decisión tomada, porque hemos tenido más elogios que críticas. Donde hemos ido, hemos recibido cariño y todo el mundo ha apoyado el proyecto desde el minuto 0. Entiendo que algunos aficionados que no tienen toda la información se enfadaran porque cambiamos el escudo y la camiseta. Y además los resultados tardaron en llegar. Algún sector minoritario se ha podido poner nervioso, pero eso es la punta del iceberg. La gente que sabe lo estamos haciendo nos respalda. Es el caso de la Liga, el Gobierno regional y la alcaldesa de Cartagena, Ana Belén Castejón, que ha hecho una labor fantástica y lidera el proyecto desde el primer día. Ella nos transmitió la pasión y nos contagió sus ganas.

-Dijo en la presentación del proyecto que el objetivo era ganar la Liga. ¿Lo volvería a decir?

-Sí, por supuesto. Y lo mantengo. No será fácil, ya que tenemos delante a clubes profesionales durante mucho tiempo y que hacen las cosas muy bien. Pero lo vamos a pelear.

-¿Cuándo será?

-Con el corazón, mañana. Con la cabeza, dentro de un tiempo. Dar una fecha sobre qué año podríamos luchar por el título sería una locura. Somos gente seria.

-Falta un cierre, pero pasan los días, se acerca el 31 de enero y no viene nadie. ¿Qué pasa?

-Vino Franklin, que es el mejor fichaje que se ha hecho en toda la Liga en este mercado. Y estamos buscando un cierre, pero no es fácil. Todo el mundo te pide dos o tres años de contrato y ahora mismo no hay ninguna opción que nos seduzca al 100%, pensando en el largo plazo. Traer un jugador para solo cinco meses puede ser incluso contraproducente. Porque en el vestuario ahora hay mucha unión y no queremos tocarlo demasiado. Hay un buen ambiente. También te digo que prefiero no jugar el 'playoff' [por el título] a hipotecar el proyecto del año que viene. El equipo tiene otra cara y si nos respetan las lesiones podemos conseguir el objetivo de acabar entre los ocho primeros.

-¿Están ya planificando la próxima temporada?

-Sí. Desde hace meses. Queremos seguir creciendo, en lo deportivo y como institución. Estamos viendo posibles fichajes y hasta dónde podemos llegar.

-¿Habrá muchos cambios?

-La velocidad la va a marcar la necesidad del club. Somos una empresa pequeña y tenemos un límite. Pero obviamente pensamos en mejorar con respecto a esta temporada.

-¿Seguirá el próximo año en el club Roberto Sánchez, expresidente y actual director deportivo?

-Es un gran entendido de fútbol sala y lleva toda la vida en Cartagena. Valoramos su experiencia. Solo depende de que se acople más a nuestra estrategia de trabajo. La pelota está en su tejado. Nos consta de que está trabajando para alinearse más con nuestra forma de funcionar.

-¿Ha resuelto ya el contencioso con Guillamón por su despido?

-Si no está solucionado ya, en vías de solución sí que está. Había cosas firmadas antes de nuestra llegada con las que no estábamos de acuerdo. Y por eso hemos defendido legítimamente nuestros derechos.

-¿Qué presupuesto tiene el club?

-Eso no se dice.

-¿Está satisfecho del apoyo que ha recibido hasta el momento?

-La gente desconfiaba del anterior proyecto y ninguna empresa invertía en la época de Plásticos Romero. Ahora, nosotros estamos luchando para que el tejido empresarial de Cartagena nos apoye. De momento, lo hace Centro Médico Virgen de la Caridad. Y queremos sumar más empresas patrocinadoras.

-¿Es suyo el club?

-Sí.

-¿Cree que se ha valorado suficientemente el histórico título de Liga del curso pasado de las chicas del Jimbee Roldán?

-Para nada. Somos un poco hipócritas con este tema. Utilizamos el deporte femenino para lo que nos interesa, pero el soporte económico e institucional no lo hemos tenido. Nunca. En ningún momento. Queremos igualdad y en Jimbee apostamos por el deporte femenino, pero los políticos no están en esta misma línea.

-Este año van cuartas.

-Se marchó Vanessa Pereira, que es la mejor jugadora del mundo. Se fue a Italia por motivos personales y ya teníamos la plantilla hecha. Nos ha costado, pero aún así estamos en cuarta posición. Sabemos que ganar la Liga todos los años es imposible. Y menos, si no contamos con respaldo gubernamental. Que no lo hay.

 

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