André Brocanelo: «Lo que pasó ante el Barça fue mágico»

André Brocanelo, ayer en el Palacio de Deportes de Cartagena. / j. m. rodríguez / agm
André Brocanelo, ayer en el Palacio de Deportes de Cartagena. / j. m. rodríguez / agm

«Tengo la conciencia limpia y sé lo que ha sucedido. No es la primera vez que un segundo se queda de primero cuando echan al entrenador», dice el entrenador del Jimbee Cartagena

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYA

No le gusta nada Jair Bolsonaro, nuevo presidente de su país. Es un enamorado del cine y las series y en la mesa le gusta lo mejor: arroz con bogavante y chuletón de buey. «Fanático» de su paisano Ayrton Senna, disfruta con su deporte (el fútbol sala), pero también con el fútbol y la Fórmula 1. Le ha llegado la gran oportunidad de su vida cuando menos la esperaba, tras un fulminante y repentino despido de Juan Carlos Guillamón. Desprende paz interior el brasileño André Brocanelo (Sao Paulo, 1972), quien lleva toda la vida en el fútbol sala y desde que colgó las zapatillas, en el Pinatar en el año 2008, ha estado preparándose para una ocasión como la que se le acaba de presentar. Afincado en Cartagena desde que se retiró -jugó en el GMI entre 2000 y 2002-, ha entrado con buen pie en un Jimbee Cartagena que necesita urgentemente que los desencantos vayan dejando paso a las alegrías. No ha sido presentado oficialmente, aunque en el club aseguran que no es un técnico interino. Al revés, es el elegido para liderar el proyecto hasta que termine esta temporada.

FICHA PERSONAL

Nombre y edad
André Luis Brocanelo Coutinho. 46 años.
Trayectoria como jugador
Corinthians (84-88), Banespa (88-91), Corinthians (92-94), Ourense (94-99), Martorell (99-00), GMI Cartagena (00-02), Maspalomas (02-03), Moncada (03-04), Caja Segovia (04-05) y Pinatar (06-08).
Trayectoria como entrenador
Horadada (13-17) y Pavimentos Guillamón FS Cartagena (17-18).

- Empezar así es una bendición. Pudo ser un estreno con goleada en contra y al final acabó siendo un partido memorable, ante un gran Barça. De 1-5 a 5-5. Su debut es un encuentro que pasará a la historia del fútbol sala cartagenero.

- Está claro. Era una semana bastante complicada. Mi primera sesión fue lunes por la tarde y el miércoles tuvimos un partido en Barinas que yo usé como entrenamiento. Para mí, lo importante es la Liga. Y lo que yo quiero desde el minuto 1 es que el equipo se enganche a la Liga. El problema es que venía el Barça, buscando el primer puesto y con jugadores estratosféricos. Sabíamos que ellos tenían debilidad a balón parado y a la hora de defender el portero-jugador. Y la cosa salió bien.

- ¿Qué quiere corregir en estos primeros días? ¿Cuál es su sello?

- Lo que intento es dar al equipo otros registros. Tengo a unos jugadores que llevan cinco o seis años haciendo la misma defensa en zona. Ahora mismo, en Primera, solo la usamos Zaragoza y nosotros. Yo quiero que hagamos una defensa invididual y también con cambio de marca. Mi principal sello es que mis jugadores tengan el balón. Por las características de la plantilla que tenemos, hay que tener más posesión. Yo no quiero que vayamos al cuerpo a cuerpo ni que vayamos a un ida y vuelta en los partidos. Porque tenemos todas las de perder. Nos falta físico. Necesito que mi equipo tenga el balón y que sea capaz de defender con él. Los diez últimos minutos contra el Barça nos tienen que marcar el camino.

- ¿Qué está sucediendo con la defensa? ¿Por qué el Jimbee es el equipo más goleado de la Liga?

- Dentro de un partido, tú no puedes estar el 100% de los minutos defendiendo. Porque además es difícil acertar cada vez que salgas a la contra. Nuestra baza principal siempre fue la defensa en zona de Juan Carlos [Guillamón] y así llevamos muchos años. Y nosotros necesitamos reciclarnos en este aspecto. Hay que cambiar la manera de defender. Si siempre seguimos en los mismos registros, es muy complicado sacar resultados. Quiero cambiar la forma de jugar y la manera de defender. Por citar un ejemplo del fútbol, cuando Luis Enrique llegó al Barça, apostó por jugar también al contragolpe, que era algo que hasta entonces el equipo no hacía. Le dio un registro más. Algo distinto.

- ¿Le sorprendió la destitución de Guillamón? ¿Le avisaron antes? ¿Le pidieron opinión a usted?

- Estoy muy agradecido a Juan Carlos [Guillamón]. Él me ha enseñado muchísimas cosas y me ha dado la oportunidad de estar en un cuerpo técnico de Primera División, como entrenador de porteros y desde este año como segundo suyo. Este año, por vez primera, me dejaba participar en sus charlas y hablar con los jugadores, algo que no todos los entrenadores hacen. ¿Sorprendido por su cese? Pues no. Yo sé que en el deporte, cuando las cosas no van bien, siempre se rompe la cuerda por el lado más débil. La directiva habló conmigo. Y con otros muchos. Pero yo nunca puse a Juan Carlos en una tesitura mala ni me puse a destacar aspectos negativos suyos. Ni mucho menos. El club tiene que estar muy agradecido por lo que él ha hecho en Cartagena. Cada año ha subido un escalón y con él se consiguió volver a Primera.

- ¿Entiende que él pueda pensar que usted le ha traicionado? ¿Que le ha apuñalado por la espalda?

- Las especulaciones están a la orden del día, pero tengo la conciencia limpia. No es la primera vez que echan a un entrenador y su segundo se queda de primero. Yo no puedo olvidar que él no es la persona que me trajo al club. Yo vengo porque me trae Roberto [Sánchez, ex presidente y actual director deportivo]. Estoy tranquilo. Puedo dormir por las noches y sé lo que ha pasado. Esta es una decisión que viene desde arriba y que yo, como empleado del club que soy, acato y asumo. Insisto que a Juan Carlos lo valoro mucho. He aprendido de él y él ha aprendido de mí. Hemos intercambiado experiencias y nos hemos enriquecido mutuamente. Yo le he enseñado cómo piensa el jugador y él me ha mostrado más la faceta del entrenador en Primera División. Si él quiere, siempre tendrá un amigo. Y ojalá volvamos a coincidir. No me importaría volver a ser su segundo entrenador.

«El proyecto tiene un gran futuro y a mucha gente ahora le apetece venir a Cartagena. Es algo normal»

- ¿Ha notado que los jugadores le tratan ahora de otra manera?

- Los que más apego tenían con él [con Guillamón] pasan por momentos más delicados. Se pueden venir un poco abajo. Mi trabajo es sacar lo mejor de ellos y recordarles que su función en el equipo va a seguir siendo igual de importante. Nos tienen que dar lo mejor de cada uno de ellos. Tengo una plantilla con una media de edad madura. Ellos no son jóvenes, tienen un bagaje en su carrera y saben cómo funciona este deporte. Anteriormente ya han vivido situaciones parecidas a esta.

- Conocemos su etapa de jugador, pero menos su faceta de técnico.

- Estuve en el Pilar de la Horadada como entrenador, tres años en Tercera División y uno en Segunda B. Me llamó [en el verano de 2017] Roberto [Sánchez], me presentó el proyecto de las escuelas deportivas y me dijo que iba a sacar un filial en Tercera. Y el trabajo que hicimos el año pasado fue excelente, quedándonos muy cerca de subir. Y así sigue esta temporada. El sistema ofensivo de ese equipo de Tercera es brillante y nos marca un poco lo que queremos hacer con la cantera en el futuro en este club.

- ¿Qué diferencia encuentra entre ser jugador y entrenador?

- El jugador es muy egoísta. Muy dificílmente te encuentras con un jugador que piensa en el colectivo. Como entrenador, tú tienes que saber delegar, dividir las tareas diarias entre los miembros del cuerpo técnico y tratar con delicadeza casos individuales. Todo el rato estás pensando en el colectivo. El entrenador es un gestor de personas y a cada una de ellas tienes que tratarla de un modo diferente.

- Tras las destitucicón de Guillamón, salió a la palestra el nombre de Duda. Pero el club lo ha ratificado a usted. Será un orgullo, ¿no?

- No hemos hablado de eso todavía. Desde el primer día solo me he dedicado a preparar el partido del Barça. Y ahora, el de Segovia. Pero es normal que todo el mundo quiera venir ahora a Cartagena. El proyecto de Jimbee tiene una proyección de futuro muy importante y a mucha gente le apetece venir aquí. Años anteriores toda esta gente no quería venir aquí. Roberto y Juan [Giménez, gerente del club] han decidido darme esta oportunidad y ahora soy yo el que tengo que ganarme toda la credibilidad.

«Estos jugadores llevan cinco años haciendo la misma defensa. Quiero sumar nuevos registros»

- ¿Ve posibilidades reales de remontar puestos y entrar en la Copa?

- Sí. Pero sabiendo que a partir de ahora cada partido tiene que ser una final. Vi el domingo a Segovia ganar a ElPozo en Murcia y eso te lo dice todo. El partido de este domingo va a ser más complicado que el del Barça. Porque Segovia es penúltimo y va a venir a morir. Esto va a ser una guerra. Si afrontamos el partido confiados, vamos a tener un problema grande.

- Bateria empieza a ser el que conocimos en su etapa en Madrid.

- ¿Quién soy yo para decir algo de Bateria? Tiene millones de seguidores y es un crack mundial. Si le arropamos bien, nos dará muchas alegrías. Pero yo estoy pensando en mejorar el rendimiento de todos los jugadores. Ese es mi cometido.

- ¿Vendrá un cierre en enero?

- Si viene uno, fantástico. Si no es así, seguiremos trabajando con esta plantilla, que es muy buena.

- ¿Ve mucha diferencia entre la 'Bombonera' y el Palacio?

- En la 'Bombonera' he vivido momentos inolvidables. Aquel pabellón era fetiche y pasaban cosas mágicas. Pero lo que pasó el sábado en el Palacio también lo fue. Los diez minutos finales del otro día contra el Barça han sido la experiencia más maravillosa de mi vida. Cartagena es mágica y si la gente de la ciudad, no solo del fútbol sala, quiere involucrarse en este proyecto, el Jimbee va a ser muy grande.

- ¿Cuándo empezó a jugar?

- A los 7 años, con Corinthians. Al principio lo compaginé con el fútbol. Mi prioridad era ser futbolista. Pero me decanté por el fútbol sala porque Banespa me hizo un gran contrato. Allí fui campeón brasileño y fui al Mundial de Chipre. Fernando Ferretti me trajo a España. Me vine a Ourense, donde estuve cinco años y medio. Ahí me di cuenta de lo que era ser un profesional del fútbol sala. Este deporte me dio la salida que el fútbol no me dio.

El club aún no ha pagado el finiquito al cesado Guillamón

El club aún no ha pagado el finiquito al despedido Juan Carlos Guillamón, quien de este modo sigue figurando como entrenador del Jimbee Cartagena a efectos federativos. Nadie se ha puesto en contacto con él desde que fuera cesado el pasado 29 de octubre y queda pendiente la resolución de su contrato. Si este asunto no se arregla antes del partido del próximo día 17 ante el Levante, André Brocanelo no podrá sentarse en el banquillo en ese duelo ante el conjunto valenciano. Sí que podrá hacerlo este domingo contra el Segovia, haya acuerdo o no entre el club y Guillamón. El técnico de Los Garres, que se sentó en el banquillo cartagenero en 164 ocasiones entre septiembre de 2013 y el pasado mes de octubre, ha pospuesto también su rueda de prensa de despedida hasta firmar el acuerdo que le desvincule de manera definitiva del Jimbee Cartagena.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos