Un chasco para empezar

Franklin avanza con la pelota en el partido de ayer. / antonio gil / agm
Franklin avanza con la pelota en el partido de ayer. / antonio gil / agm

El Jimbee, muy flojo, es apabullado por el Barça en un partido que los cartageneros tiraron en los doce primeros minutos

Francisco J. Moya
FRANCISCO J. MOYACartagena

La esperada puesta en escena del Jimbee Cartagena no pudo ser más deprimente. Durante cuatro largos meses esperó su gente para volver a ver al equipo de André Brocanelo en el Palacio de Deportes, tras un verano eterno y una pretemporada manifiestamente mejorable. Había ganas de pasarlo bien. Pero lo que se encontró la afición local, en unos diez primeros minutos terribles, fue para tirarse de los pelos. El Barça, a medio gas, pasó por encima a los cartageneros, una caricatura de equipo en los doce primeros minutos. Resultado: 0-5. Adiós al sueño de tumbar al campeón.

3 JIMBEE

Marcao, Jesús Izquierdo, Juanpi, Franklin y Eka -quinteto titular-. También jugaron Lukaian, Bateria, Thalles, Cobarro, Mellado, Fernández y Raúl (ps).

7 BARÇA

Juanjo, Marcenio, Daniel, Joselito y Ferrao -quinteto titular-. También jugaron Adolfo, Boyis, Dyego, Aicardo, Roger y Arthur.

Goles
0-1, Ferrao (1). 0-2, Adolfo (5). 0-3, Adolfo (6). 0-4, Adolfo (8). 0-5, Marcenio (12). 1-5, Lukaian, de penalti (16). 2-5, Juanpi (28). 3-5, Ferrao, en propia meta (29). 3-6, Ferrao (31). 3-7, Adolfo (38).
Árbitro
Bustos Caparrós y Ramos Marín (andaluces). Amarillas a los locales Juanpi, Thalles y Cobarro.
La pista
Palacio de Deportes de Cartagena. Unos 3.000 espectadores.

Claro que se puede perder con el Barça. Lo normal es hacerlo. Pero de ninguna manera se puede dar la imagen que ofreció el Jimbee en un tramo inicial de partido inaceptable, blando por detrás y chato por delante. Cuando quiso reaccionar el cuadro de Brocanelo ya era tarde. Tuvo buenos momentos y le metió el miedo en el cuerpo a los culés mediado el segundo acto, con dos tantos consecutivos que pusieron el marcador en un esperanzador 3-5. Pero enseguida hizo Ferrao el sexto para los azulgrana y dejó claro que la remontada del año pasado no se iba a repetir. Porque los milagros solo ocurren una vez en la vida. Y el Jimbee la última temporada hizo dos ante el Barça, con lo que el cupo estaba claramente rebasado.

Ferrao marcó en el primer minuto, encontrando un boquete en la zaga local y alojando la pelota en la escuadra de Marcao, quien vivió su propia pesadilla dentro de la pesadilla general en la que se convirtió el encuentro para los de casa. El 0-2 lo anotó Adolfo, el hombre del partido, aprovechando un pase diagonal lejanísimo de Dyego. No estaba el Jimbee en el partido y los goles seguían cayendo solos, por su propio peso. El tercero fue un increíble regalo de Marcao y el debutante Cobarro que no desaprovechó el omnipresente Adolfo.

El '8' azulgrana, a renglón seguido, quebró con la cadera a un imberbe Thalles e hizo el cuarto. Quedaban doce minutos para el descanso y André Brocanelo, desesperado, puso a Jesús Izquierdo de portero-jugador, más para frenar la sangría que para tocar la trompeta pensando en la remontada. Dio igual. Otro error de los locales permitió a Marcenio marcar a puerta vacía. 0-5 y rostros de desolación, en la grada y en el banquillo.

Mellado, el revulsivo

En la pista no hubo señales de vida hasta que entró Miguel Ángel Mellado, el niño de Blanca que levantó al Jimbee con una determinación y un aplomo impropios de sus 20 años recién cumplidos. El mundo al revés. Sin noticias de los veteranos, Mellado se echó el equipo a sus espaldas. Provocó el penalti con el que Lukaian hizo el primer gol de los cartageneros y después estuvo a punto de hacer el segundo en dos ocasiones. Cobarro también obligó al ciezano Juanjo a hacer la parada de la tarde.

Vino el asueto en el peor momento posible, justo cuando el Barça empezaba a sentir la presión. Por fin tenía un rival delante. Tarde, pero lo tenía. El tiempo de descanso calmó los ánimos de los cartageneros y en la reanudación las cosas volvieron a suceder tal y como Andreu Plaza, técnico visitante, quería que pasaran. Entró Raúl Jerez por un desafortunado Marcao y la portería local recuperó su habitual fiabilidad. El meta de Alcantarilla salvó varias ocasiones muy claras, a disparos de Ferrao y Dyego.

Acercamiento estéril

Llegó el momento del Jimbee en el partido cuando Juanpi y Ferrao en propia meta, después de una soberbia jugada de Thalles, colocaron el 3-5 en el electrónico. Quedaban diez minutos y había que hacer dos goles. Un año antes, en ese mismo tiempo, los de Brocanelo habían hecho cuatro. Todo podía ser igual. Pero fue diferente. Porque Ferrao, el mejor pívot del planeta, no estaba dispuesto a irse con la cara colorada de Cartagena por segundo año consecutivo. E hizo el 3-6 que prácticamente cerró el partido.

A falta de seis minutos salió Juanpi de portero-jugador y buscó el Jimbee meterse en el choque por todos los medios. Franklin y Lukaian tuvieron las mejores oportunidades, pero la sensación en el ambiente era que ya sería imposible rascar un punto. Que no había remedio. Y no lo hubo. Bateria se equivocó en un pase y, de nuevo, Adolfo marcó a placer. La gente empezó a dejar el pabellón, camino de casa. Todo lo que había ver ya se había visto en el decepcionante estreno del Jimbee en esta Liga. Más por la imagen del primer tiempo que por la derrota, con la que se contaba.