Luisle es un ciclón

Luis León con el jersey amarillo de líder./EFE
Luis León con el jersey amarillo de líder. / EFE

El muleño sigue en forma en este inicio de curso y ya es líder en la París-Niza

EFECHATEL-GUYON.

El muleño Luis León Sánchez (Astana) es el nuevo líder de la París-Niza tras disputarse la tercera etapa entre Bourges y Châtel-Guyon, de 210 km, en la que se impuso el francés Jonathan Hivert, el más rápido del trío de corredores escapados que se jugaron el triunfo.

Hivert, veterano ciclista galo, jugó sus bazas con habilidad en la recta de meta, donde levantó los brazos con superioridad, batiendo por velocidad a Luis León Sánchez, quien buscó el triunfo parcial, aunque debió conformarse con enfundarse el maillot amarillo de líder. La tercera plaza correspondió al francés Rémy di Grégorio y el pelotón con el entonces líder Arnaud Demare al frente entró con un retraso de 38 segundos, lo que le costó al líder de la Frencaise el primer puesto la víspera de la contrarreloj de Saint-Étienne.

1
Jonathan Hivert (FRA) 5h:22:49
2
Luis León Sánchez (ESP) m.t
3
Remy di Gregorio (FRA) m.t.
1
Luis León Sánchez (ESP) 13h:21:55
2
Arnaud Demare (FRA) a 29
3
Gorka Izagirre (ESP) a 396

Este desenlace colocó al muleño Luis León Sánchez, otro veterano, de 34 años y ganador de la Vuelta a Murcia de esta temporada, en la que batió a Alejandro Valverde, como dueño del maillot amarillo, con una ventaja de 29 segundos sobe Demare y de 39 sobre otro español, Gorka Izagirre (Bahrain Merida).

Fue la etapa más larga de la presente edición, y la misma presentaba un perfil llano hasta su mitad y luego un final complicado con tres cotas propicias para el combate. Luis León Sánchez agarró la escapada definitiva junto a Hivert y Di Gregorio. Las tablas del murciano, su experiencia, resultó decisiva para evitar que fueran alcanzados. Sabía que tenía el liderato a tiro y quería la etapa, pero Hivert, el más conservador de los escapados, aprovechó su punta de velocidad para batir a sus rivales en la recta de meta.

Este miércoles se disputa la cuarta etapa en la modalidad de contrarreloj individual, con un recorrido de 18,4 kilómetros entre La Fouillouse y Saint-Étienne.

«Este final me gustaba»

Tras la etapa, Luisle dijo que «la etapa fue tranquila casi todo el día, pero al final las últimas dos horas fueron muy duras por la velocidad que se tomó. Era exactamente un final de los que me gustan y busqué el triunfo de etapa. No fue posible, pero el maillot amarillo me sirve de consolación. Ahora trataré de recuperarme e intentar mantener este jersey».

Según explicó el murciano ante lo que queda de carrera, «la París-Niza realmente empieza con la contrarreloj», aunque puso el foco en el fin de semana. «Las dos últimas etapas serán muy duras, especialmente la del sábado con una durísima subida donde los favoritos deberán mostrar sus cartas».

 

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