Juan Pedro Moreno: «Me llaman loco, pero las pruebas cortas se me quedan pequeñas»

Juan Pedro Moreno, en una competición. /
Juan Pedro Moreno, en una competición.

El ciclista se ha proclamado campeón nacional de ultrafondo en máster 40

JUAN A. CALVOMURCIA

El veterano ciclista murciano Juan Pedro Moreno se acaba de proclamar campeón de España de ultrafondo en la categoría máster 40, en el circuito Ricardo Tormo de la localidad valenciana de Cheste, localidad en la que se celebró el primer Campeonato de España de la especialidad de 24 horas. Moreno, que pertenece al club Murcia Randonneurs GD, fue el mejor de su categoría, completando cerca de 200 vueltas a un trazado de 4.005 metros, y recorriendo en total 740 kilómetros.

Pero el de Moreno no fue el único éxito de la Región en el campeonato en Cheste. Completaron la expedición Antonio Muñoz y el dúo formado por Miguel Ángel Carrión y Juan Antonio Martínez en esta cita de carácter nacional que se saldó con un bagaje de dos medallas, pues al citado oro de Moreno se añadió el bronce conseguido por la pareja Carrión-Martínez en la categoría de dúos mixtos.

Juan Pedro Moreno (Madrid, 1971), vive en Murcia desde que tenía tres años, es ingeniero industrial de profesión y un loco del ciclismo. «Lo soy desde pequeño, cuando era cadete; lo dejé para centrarme en los estudios de ingeniería hasta que, hace ocho años, retomé el ciclismo y hace cuatro me centré en las largas distancias. Cuanto más larga sea la carrera o la prueba, más me gusta. Para mí lo ideal son pruebas de 1.200 o 2.000 kilómetros».

«Para mí la distancia ideal en las carreras es de 1.200 o 2.000 kilómetros», dice el corredor del Randonneurs

Y ha dejado buena constancia de ello. Como, por ejemplo, cuando ganó la Gijón-Madrid-Gijón (1.250 kilómetros) o el reciente triunfo en el Campeonato de España siendo el mejor en Cheste entre 900 participantes. «Probé la larga distancia y me gustó. Por eso ahora me dedico a esa modalidad. Es una especialidad para la que necesitas una gran fuerza mental y en la que luchas contra ti mismo», explica el ciclista.

Ahora Juan Pedro está preparando una de las pruebas más prestigiosas y duras del ultrafondo: la París-Brest-París, que se corre cada cuatro años. La disputará el 18 de agosto y ya la conoce, puesto que participó en ella en la edición de 2015. Es una prueba de 1.230 kilómetros, en la que participan alrededor de 8.500 corredores que iniverten más de 50 horas.

Pero ahí es cuando Juan Pedro se encuentra en su salsa. «Las pruebas más cortas se me quedan pequeñas. Me gustan incluso más largas como, por ejemplo, la Race Cross América de 4.000 kilómetros, para la que tienes ocho días de plazo para terminarla, aunque lo normal es que consumas diez». En Murcia, agrupados en torno al Randonneurs se juntan 15 o 20 corredores que se dedican al ultrafondo y, aunque les llamen locos, ellos se sienten a gusto: «A mí me lo han llamado muchas veces», confiesa.