La importancia del entrenamiento de fuerza en el corredor

Entrenadores del Grupo Alcaraz durante un entrenamiento./LV
Entrenadores del Grupo Alcaraz durante un entrenamiento. / LV

Ayuda a prevenir lesiones y también puede servir para mejorar el rendimiento deportivo

SERGIO CONESAMurcia

El entrenamiento de fuerza es uno de los grandes olvidados en muchos corredores, según indican los preparadores del Grupo Alcaraz José López y Angélica Ginés. «Normalmente se centran en sumar kilómetros o correr más, creyendo que esta es la única forma de progresar y continuar cumpliendo sus objetivos».

Sin embargo, explican López y Ginés, la fuerza en corredores, no solo puede ayudar a prevenir lesiones, sino que también puede servir para mejorar el rendimiento deportivo. Por ello, proponen formas para entrenar la fuerza y hacerlo de manera que ayude para mejorar como corredor.

Existen diversas formas de entrenar la fuerza con cuestas, velocidad, gimnasio o circuitos con autocargas. En este artículo nos vamos a centrar en el trabajo específico de lo que es conocido como el 'core' o el centro del corredor. Esa zona está formada por varios músculos, entre los que podemos destacar el diafragma, el abdominal, la espalda y la cintura pélvica.

El fortalecimiento de los músculos que forman el 'core' son un componente clave en la mejora del rendimiento deportivo de los atletas, según afirman los entrenadores del Grupo Alcaraz, por los siguientes motivos:

-Mejora el equilibrio o estabilidad corporal. Los músculos del 'core' ayudan a la columna y a la pelvis a estabilizarse, lo que repercutirá en una mejora de la técnica de carrera (correr más alineados), potenciar la zancada y hacer trabajar menos a otros músculos que limitan el rendimiento final.

-Reduce el riesgo de lesiones. El fortalecimiento del centro del corredor evita que haya desequilibrios musculares y ayuda a que la estructura de atleta esté más compensada.

-Ayuda a respirar mejor. El diafragma es uno de los músculos pertenecientes al 'core' y protagonista principal de la respiración.

-Disminuye la fatiga. Evita el trabajo innecesario de otros grupos musculares teniendo un menor gasto energético.

-Protege los órganos internos, actuando como corsé natural.

En definitiva, indican López y Ginés, «el entrenamiento del 'core' permitirá al corredor desarrollar de forma más eficiente su función de absorción, transmisión y generación de fuerza durante la carrera, mejorando así su rendimiento y salud».