Claves para rendir el día de la competición

Un grupo de corredores durante una prueba./Alfonso Durán / AGM
Un grupo de corredores durante una prueba. / Alfonso Durán / AGM

Los entrenadores José Antonio Alcaraz y David Manzano ofrecen una serie de pautas y consejos para hacer una buena carrera

SERGIO CONESAMurcia

El día de una competición siempre surgen dudas en los atletas sobre su estado de forma, los entrenamientos previos o la alimentación que han seguido. La confianza y tener la sensación de haber hecho correctamente la preparación durante la semana y los meses previos es un punto clave para rendir en la competición y que dé sus frutos el día clave. José Antonio Alcaraz y David Manzano, entrenadores del Grupo Alcaraz, dan una serie de pautas y consejos para tener un buen día a nivel competitivo.

Una frase tan tópica como cierta es que se compite como se entrena. Sabiendo a los ritmos que se ha realizado el entrenamiento, se pueden predecir los que el atleta debe llevar en la carrera. Eso sí, hay que tener en cuenta siempre que las condiciones ambientales, como la meteorología, la temperatura o la orografía, así como las condiciones personales, las horas de sueño o la fatiga entre otras, pueden influir.

Los corredores tienen que tener siempre en mente el ritmo para el que están preparados y no empezar por encima de sus posibilidades. El día de la prueba, al llegar descansados, pueden pensar que su capacidad está por encima de lo previsto y salir a un ritmo más rápido. Por ello, resulta importante ceñirse al plan previsto.

Las sensaciones durante la carrera deben servir de guía. El pulso se puede alterar y los ritmos pueden salir muy rápidos o lentos en función de las condiciones de la carrera, además de posibles fallos en el GPS o en el pulsómetro que vuelven 'loco' al atleta. Por ello, lo mejor es que cada corredor se conozca a sí mismo para saber gestionar las intensidades. Además, que cada participante haga su propia carrera sin dejarse llevar por otros.

Todo debe estar preparado el día antes de la carrera. Repetir el mismo desayuno y comida durante los días previos e incluso a la misma hora es una buena costumbre. También evitar el exceso de fibra y grasas y aumentar las dosis de carbohidratos. El vestuario y el material de la carrera deben estar preparados la noche previa a la prueba.

El final de una carrera es el inicio de otra, por lo que hay que cuidar la salud del atleta. Al finalizar la prueba hay que procurar no enfriarse cambiando la ropa sudada por seca, reponer la energía gastada con la ingesta de hidratos de asimilación rápida y recuperar líquidos bebiendo. Además, correr suave durante 10 o 15 minutos ayuda limpiar toxinas y relajar la musculatura, acción que también se facilita haciendo estiramientos muy suaves y rociando las piernas con agua fría.

El día de la prueba es un momento más de la preparación, en el que se van a plasmar los esfuerzos de los meses previos. Las pautas de calentamiento, vestuario o la preparación mental que se ha seguido durante los entrenos debe ser la misma que se utilice durante la carrera.

La competición debe tenerse en cuenta como un punto de motivación para afrontar el día a día y un punto de control y aprendizaje que sirve para conocer las verdaderas capacidades físicas y mentales del atleta y aprender de los fallos y carencias.

 

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