Euroliga

Doncic y Llull catapultan al Madrid a la 'Final Four'

Doncic, en una acción ante Vougioukas. /JuanJo Martín (Efe)
Doncic, en una acción ante Vougioukas. / JuanJo Martín (Efe)

Un triple estratosférico del esloveno cercena el conato de remontada del Panathinaikos, que también padeció la efervescencia y garra del menorquín

Óscar Bellot
ÓSCAR BELLOTMadrid

Estará el Real Madrid en la 'Final Four' de Belgrado, donde el próximo 18 de mayo buscará ante el CSKA de Moscú, verdugo del Khimki, el billete para pelear de nuevo en el duelo decisivo por la que sería su décima Copa de Europa. Quinta vez en los seis últimos años y sexta en ocho que el conjunto de Pablo Laso logra un sitio entre los cuatro mejores de Europa. Forjado en esta ocasión el acceso a tan privilegiado lugar en un formidable ejercicio de orgullo que le permitió sobreponerse a la humillación sufrida en el primer partido de la serie en el OAKA para asaltar el feudo ateniense ya en el segundo y rubricar con sendas victorias en el WiZink Center la eliminación del Panathinaikos.

Agarrado a un descomunal Sergio Llull, aún más determinante este viernes de lo que ya lo fue el miércoles en su regreso a la competición, doblegó el Real Madrid al cuadro griego con un juego coral en el que también sobresalieron Luka Doncic, Jaycee Carroll, Gustavo Ayón y Felipe Reyes para vetar por quinto curso consecutivo el acceso del Panathinaikos a una 'Final Four' que no pisa desde la marcha de Zeljko Obradovic. Segunda vez además en los dos últimos años que claudica la escuadra helena en cuartos con la ventaja de campo al inicio de la serie, puesto que la pasada campaña ya cedieron ante el Fenerbahce de Obradovic, que luego se proclamaría campeón.

Buen precedente para los blancos, que cimentaron su victoria en un avasallador segundo cuarto, aunque luego habrían de sufrir en el último periodo para abortar la remontada del Panathinaikos, al que ajustició definitivamente Doncic con un triple inverosímil cuando se le agotaba la posesión y la escuadra griega le echaba el aliento en el cogote a su equipo.

89 Real Madrid

Causeur (1), Doncic (17), Ayón (12), Thompkins (9), Taylor (6) -quinteto inicial-, Randolph (4), Rudy (5), Carroll (10), Llull (11), Reyes (12) y Tavares (2).

82 Panathinaikos

Singleton (21), Rivers, James (18), Vougioukas (1), Calathes (18) -quinteto inicial-, Antetokounmpo (2), Gist (2), Payne (4), Pappas (6), Denmon, Gabriel y Lojeski (10).

Parciales:
19-14, 32-21, 27-25 y 11-22.
Árbitros:
Radovic (Croacia), Rocha (Portugal) y Latisevs (Letonia). Eliminado Pappas por cinco faltas.
Incidencias:
Cuarto partido de cuartos de final de la Euroliga, disputado en el WiZink Center de Madrid ante 12.557 espectadores.

Ambiciona el esloveno llegar a la NBA con la Euroliga bajo el brazo como último servicio al equipo en cuyas filas ha crecido para convertirse en uno de los talentos más deslumbrantes que ha visto el baloncesto continental. Emergió por ello como salvador final de un Real Madrid que tuvo el partido prácticamente sentenciado en el tercer cuarto pero que sufrió más de la cuenta en el tramo final, cuando el aguerrido carácter de los jugadores que entrena Xavi Pascual puso en el alero una victoria que casi se daba ya por descontada, cocinada a partir de la irrupción en el choque, agonizante ya el cuarto inicial, de Llull, que con un par de triples consecutivos en el segundo cuarto, a los que sumó seis asistencias, puso en pie al WiZink Center. Hasta entonces había sido Ayón el encargado de sostener a los blancos con su poderío bajo los tableros.

Cuánto ha echado de menos el Real Madrid al menorquín en esos más de ocho meses y medio de odisea personal y de duro deambular para su equipo. Su aldabonazo desató un vendaval al que se sumaron Carroll y Reyes en dos minutos arrolladores del equipo español que le permitieron irse 16 arriba a vestuarios tras enlazar cuatro triples y firmar un casi impoluto 15 de 16 en los tiros de dos al descanso.

Contra las cuerdas, al Panathinaikos sólo podía ya salvarle una pájara mayúscula del Real Madrid que, por si acaso, regresó determinado a sepultar cualquier conato de remontada. Salió en estampida Doncic, con nueve puntos a los cinco minutos de la reanudación, fruto de tres triples consecutivos. Llegó a ampliar hasta 22 la distancia el Real Madrid, pero el acierto desde el perímetro y su mejoría defensiva permitió a los griegos reducir la herida e incluso acariciar el milagro. Llegaron a situarse incluso a tres en la recta final, con Chris Singleton, Mike James y Nick Calathes muy entonados. Emergieron entonces las tablas de Felipe Reyes, con cinco puntos consecutivos, y la genialidad de Doncic, que con un triple estratosférico, disipó el sueño de la escuadra griega de devolver la serie al OAKA.

 

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