En el Príncipe de Asturias se vive mejor

Los jugadores del Real Murcia Baloncesto, en el Príncipe de Asturias, ayer, junto a su entrenador Rafa Monclova. /Vicente Vicéns / AGM
Los jugadores del Real Murcia Baloncesto, en el Príncipe de Asturias, ayer, junto a su entrenador Rafa Monclova. / Vicente Vicéns / AGM

El Real Murcia de baloncesto, al contrario que su 'pariente' de la Nueva Condomina, paga al día, abona el IRPF y está en paz con Hacienda

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

Los dos equipos defienden el escudo del Real Murcia, pero los del Príncipe de Asturias viven en paz y armonía, muy lejos del calvario que sufren sus compañeros que se ponen las botas de fútbol cada día. El Real Murcia Baloncesto, que milita en la liga LEB Plata, es una balsa de aceite, un conjunto en el que no existen los impagos y en el que el baloncesto es el tema de conversación más recurrente.

Los debates del día a día en la avenida Juan Carlos I de la capital se centran en el acierto de un jugador u otro, en los esquemas del entrenador Rafa Monclova o sobre si la próxima pista que tienen que visitar es fría o caliente. Nada de pagarés sin fondos, de inversores de Arabia Saudí que vienen de camino para poner millones de euros en la ampliación de capital o de plantes de protesta sobre el césped. El día a día del equipo de baloncesto es antagónico al del Real Murcia de fútbol, donde los impagos y las situaciones extradeportivas son noticia una y otra vez, relegando el fútbol a un segundo plano, como si fuera lo de menos.

Ambos equipos pelean por la misma institución, un club centenario, el más antiguo de la Región, aunque la entidad que lidera Álvaro Buendía es independiente, autosuficiente y también solvente. Mientras que en los entrenamientos del Príncipe todo son bromas y buen humor, en Cobatillas se palpa la preocupación y el miedo al futuro. «Cuando jugamos fuera muchos directivos de otros clubes nos preguntan qué pasa en el equipo de fútbol. Pero saben que nosotros funcionamos por nuestra cuenta, que somos un club serio que cumple con todas sus obligaciones», dice Buendía.

El Real Murcia Baloncesto nació en los inicios del verano de 2017, cuando Deseado Flores, entonces director deportivo del club grana, se envalentonó y decidió hacerse cargo del histórico Myrtia, un club que acababa de ascender a la liga LEB Plata, la tercera categoría del baloncesto español. Y aunque los entonces dirigentes granas pensaron en hacerse cargo de los gastos y añadir el equipo de baloncesto a su estructura, pronto llegaron los problemas económicos. De hecho, Raúl Moro puso de su bolsillo el aval federativo inicial, más otros 80.000 euros. Pero nada más. En diciembre de 2017 Álvaro Buendía y José Garrido, directivos del club, decidieron tirar del carro y hacerse cargo de la gestión total de la entidad, que llegó al 30 de abril con todo pagado.

Proyecto consolidado

Buendía (presidente) y Garrido (vicepresidente), propietarios de Frutas Buendía y Autocares Mellizo, respectivamente, ambas empresas patrocinadoras del Murcia de fútbol, decidieron seguir con la aventura. Y junto a ellos, directivos como Senen García (secretario) y José Javier López (tesorero). Arrastran varios años de experiencia en el mundo del baloncesto en el Balneario de Archena: «Tenemos 21 equipos entre las bases y el primer equipo. Los jugadores van al día, cobran del 5 al 10 de cada mes y nosotros corremos con los gastos de pisos y comidas. Pagamos cada mes el IRPF y estamos al día con Hacienda, somos un club modélico», asegura Buendía.

De hecho, ya han pagado las nóminas de agosto y septiembre y en unos días tendrán lista la de octubre. Buendía y su directiva ha elaborado un presupuesto cercano a los 400.000 euros, de los que cerca de 290.000 están destinados al primer equipo. Incluso han estrechado relaciones con el UCAM de la Liga ACB, que les ha cedido a Mendiola, un pívot de la cantera universitaria.

Su gestión ha atraído a empresas como Terra Móvil, Terra Training, TR-FR Jacarilla, Balneario de Archena, Cardiosalus y Espumosos Martínez, que creen en su proyecto. Incluso están a un paso de cerrar un acuerdo con la Universidad de Murcia, que permitirá a sus jugadores engordar su formación y al club utilizar las pistas y equipamientos del Complejo de Espinardo.

Ser el Real Murcia, con el que tienen un acuerdo de uso de la marca, les beneficia y perjudica a partes iguales: «Para unas cosas es bueno y para otras no. El Real Murcia es una marca reconocida que no está en su mejor momento. Pero la gente y las empresas reconocen nuestro gran trabajo y cada día viene más gente a vernos. Ojalá el Murcia supere esta crisis», dice Buendía.

Gálvez torpedea el duelo contra La Roda que se juega el próximo sábado

Que el equipo de fútbol no está muy pendiente de su sección de baloncesto ha quedado patente esta semana. Ni Víctor Gálvez ni sus consejeros han presenciado ningún partido oficial del equipo de Rafa Monclova, que tras cinco jornadas disputadas ha ganado cuatro partidos. Solo ha perdido uno y se encuentra en lo alto de la tabla. Aunque lo más grave, quizás, haya sido que el grupo oriolano fijó el Real Murcia-Recreativo Granada para el próximo sábado, a las 19.00 horas en la Nueva Condomina, justo el día y la hora que ya estaba designada para el Real Murcia Baloncesto-La Roda, en el Príncipe de Asturias, un choque de vital importancia para los de Monclova, que quieren recuperar el liderato.

«Me pidieron que cambiara mi partido, pero nosotros no podemos cambiar el horario, está fijado desde hace más de quince días. Hacer el intento cuesta 200 euros y dependemos de que acceda nuestro rival. Muchos aficionados acuden a ver los dos equipos, pero este sábado tendrán que elegir entre ir a un partido u otro», dice Buendía.

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