De Zero a T20, treinta años de exposiciones y venta de arte

José Alberto Bernardeau, autor del libro 'Las galerías de arte en la Región de Murcia. 1970-2000'. / juan carlos caval / agm
José Alberto Bernardeau, autor del libro 'Las galerías de arte en la Región de Murcia. 1970-2000'. / juan carlos caval / agm

El periodista y crítico de arte José Alberto Bernardeau plasma en un libro la historia de las galerías de la Región desde 1970 al 2000

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Un caballo pintado de azul sobre la tradicional estampa de un campo manchego, obra de Benjamín Palencia, inspirada en el movimiento artístico Der Blaue Reiter (El jinete azul) que fundaron en Alemania Franz Marc y el pintor ruso Vasili Kandinski a principios del pasado siglo XX, ilustra la portada del libro 'Las galerías de arte en la Región de Murcia. 1970-2000', que el periodista y crítico de arte murciano José Alberto Bernardeau presenta el viernes en el Centro Cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia, en la capital, a las 20.15 horas.

Se trata de un arduo trabajo de documentación hilvanado con las opiniones de distintos creadores y galeristas que conocieron de cerca el mercado del arte en la Región durante los años 70 a los 2000 y a los que Bernardeau entrevistó para la elaboración de este libro.

El libro

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'LAS GALERÍAS DE ARTE EN LA REGIÓN DE MURCIA'
Presentación
El viernes, a las 20.15 horas, en Las Claras de la Fundación Cajamurcia. Murcia. Entrada libre.

Fruto del trabajo de investigación que el periodista y crítico de arte murciano realizó como parte de la tesis de sus estudios universitarios, 'Las galerías de arte en la Región de Murcia. 1970-2000' es un recorrido por la historia y evolución de los escaparates expositivos, manifestaciones artísticas y ambiente creativo que caracterizó durante esta época el mercado del arte regional. Un periodo que Bernardeau describe como «un curioso fenómeno que supo atraer al público» y que llenó «de encanto la ciudad». En su libro, autoeditado -«intenté publicarlo a través de las administraciones públicas, pero no tuvo eco», reconoce- hace referencia a cerca de medio centenar de galerías que tuvieron su espacio -algunas aún lo conservan- en Murcia, Cartagena, Lorca, Cieza y Molina de Segura. Desde Zero, la primera galería de arte que abrió sus puertas en la capital, detalla Bernardeau, a Chys, Nuño de la Rosa, Acto, Clave, Cúmulo, Espacio Mínimo, Babel, La Ribera, Bambara, Zurbarán, Thais, Zen, Efe Serrano, Art Nueve y T20, entre un largo etcétera.

La publicación se presentará el viernes en el Centro Cultural Las Claras de Murcia

Durante las últimas décadas del pasado siglo, afirma Bernardeau, Murcia fue testigo de un tiempo dorado en cuanto a la compra y venta de arte: «Abrieron muchísimas galerías, y vino gente muy importante», apunta Bernardeau, quien recuerda que no solo había exposiciones en estos espacios, sino también en un amplio número de bares y restaurantes. «Con respecto a otras provincias, Murcia despuntó», detalla.

Aquel momento de auge se vio reforzado, explica el autor de esta publicación, por «el papel de la prensa, que fue imprescindible. Para que exista arte tiene que haber un mercado en el que comprarlo, pero también alguien que lo dé a conocer», afirma Bernardeau, doctor en Información y Documentación por la Universidad de Murcia (UMU).

«Valor humano»

En su obra, relata los cambios sociales y culturales que en torno a la actividad artística se dieron durante este tiempo, el empuje de las galerías, el ambiente creativo que protagonizaron pintores, escultores y también coleccionistas, y el ocaso de muchos espacios, todo, precisa, «con gran cantidad de datos». «Con el tiempo, la gente se va olvidando de la historia; los propios artistas y galeristas, muchas veces, suelen mitificar una época. Nos acordamos de las cosas buenas y las idealizamos. Este libro, lo que ofrece, es otra visión. Su valor, al margen de que relata una historia inédita, son las entrevistas personales a artistas, galeristas... que se reflejan en sus páginas, algunos ya fallecidos. Es un libro con un gran valor humano», detalla Bernardeau, quien el viernes estará acompañado, en la presentación de la obra, en Murcia, por el crítico de arte Pedro Alberto Cruz, el exgalerista Juan Bautista Sanz -antiguo responsable de Zero- y el pintor Vicente Ruiz.

«Las administraciones tendrían que hacer algo para promocionar más el gusto por la contemplación de una obra de arte»

A pesar del amplio periodo de tiempo que abarca la publicación, esta ve interrumpida su narración en el año 2000. Desde esta fecha han pasado casi veinte años y la Región, reconoce Bernardeu, miembro de la Asociación Murciana de Críticos de Arte (Amuca) y de las asociaciones española e internacional de críticos de arte, ha experimentado nuevos cambios, fundamentalmente en cuanto al número de espacios dedicados a la exposición y venta de arte: «En Lorca ya no hay; en Cartagena quedan pocos y en Murcia, cuatro o cinco. Lo que no ha variado es la calidad. Las galerías siguen promocionando a artistas buenos. Es cierto que se vende mucho menos que antes, pero la oferta se mantiene y eso es por algo. Hoy las galerías siguen manteniendo el pulso del arte», sostiene Bernardeau, quien cree, no obstante, que «las administraciones públicas tendrían que esforzarse un pelín más» en su promoción.

Sensibilidad

«Con la crisis, lo que hubo fue un gran susto, surgió el miedo y las ventas cayeron. Hubo un retraimiento hacia la compra de arte, se eliminaron los gastos superfluos, aunque hay quienes siguieron comprando coches de alta gama y casas». Bernardeau insiste en que «las administraciones tendrían que hacer algo para promocionar más el gusto por la contemplación de una obra de arte», porque con ello no solo se promueve el arte, sino también «la cultura social y moral del ciudadano». «Si tienes la sensibilidad suficiente para contemplar una obra de arte, eso se va extender a otros ámbitos de la vida. El arte sensibiliza a la gente y forma parte de nuestra vida», añade el periodista, en cuya obra hace también un repaso por el devenir de las salas públicas de exposición y las muestras al aire libre.

De este título, Bernardeau ha lanzado una pequeña edición -disponible en la librería Diego Marín de Murcia-, que no descarta ampliar. La obra, que ha logrado ver la luz después de diez años esperando a su publicación, es el relato de una época que, dice Bernardeau, «ha sorprendido a muchos de los que la vivieron», y sus reacciones, recuerdos y opiniones a raíz del libro son un interesante material con el que, a Bernardeau, le gustaría, cuenta, completar su obra.