La niña incorruptible y la señorita Rottenmeir

Protagonistas de 'Flipante Noa'./Disney
Protagonistas de 'Flipante Noa'. / Disney

Virginia Cárdenas y Sara Escudero protagonizan la serie 'Flipante Noa', que emite este sábado Disney Channel

JULIÁN ALÍAMadrid

Virginia Cárdenas no se podía creer que hubiera sido la elegida de entre más de 200 niños y empezó «a llorar de la emoción». Y ahora, todos los sábados por la mañana, se ve en la televisión a partir de las 10:55 horas en Disney Channel.

La joven hizo tres castings para participar en la serie 'Flipante Noa', y recuerda que del primero salió «superemocionada», que en el segundo empezó «a pensar que podía estar ahí» y que «el tercero fue como: '¡No fastidies!'». Dos semanas más tarde, la noticia le llegó de la mano de su madre, y ella ya estaba entre lágrimas incluso antes de saber que había sido para el papel protagonista, lo que fue ya «el 'shock' total». Tanto era así, y tantas eran las ganas que tenía de que llegase el estreno de la semana pasada, que quedó para verlo con sus «dos mejores amigas: Sandra Bravo y Sofía Gracia, que no podían faltar», y lo grabó.

Virginia también comenta que todo el proceso, como su propio nombre indica, ha sido «flipante», y que todo el equipo es «ya como una pequeña familia». Además, reconoce que se siente identificada con Noa, su personaje y primer papel protagonista en una producción, «por la locura, por la amistad y porque no le gustan nada las injusticias». Aunque en su caso, obviamente, no viene de una aséptica base antártica de la que no había salido en su vida hasta ahora.

«Blanco pero divertido»

Le acompaña en la serie la actriz y cómica Sara Escudero, que se mete en la piel de Theresa, el otro personaje principal. Pese a que ya sea más mayorcita, la monologuista y colaboradora de 'Zapeando' asegura que durante el rodaje se ha sentido «como una niña más». De hecho, para la humorista era la presencia de estos pequeños lo que en muchas ocasiones hacía más llevaderas las grabaciones. «El día que está saliendo todo mal a nivel técnico, que parece que se ha metido por medio la Bruja Avería, aparece uno de ellos sonriendo y a los técnicos se les olvidan todos los males», comenta sobre el proyecto, que para ella ha sido como «un regalo de verano».

En su caso, Escudero no se ve nada reflejada en Theresa, a la que solo le ha aportado «vidilla y sonidillos», aunque eso no quita que le haya parecido «divertido hacer de una Rottenmeier muy blanca». «Es una señora a la que le sale un poquillo la Rottenmeier de dentro, que ama a sus cachorrillos, a los niños, pero que no deja de ser otra niña. Entonces, para que no se le note, primero va en ese plan, pero sobre todo lo que quiere es que estén bien, los cuida y juega con ellos. Es un tía que entra al trapo, y cuando la pillas jugando lo niega», dice sobre su personaje, que nada tiene que ver con el de Noa, una niña que «al venir de un sitio tan diferente, llega sin ningún tipo de resquemor emocional, y entonces lo valora todo, alucina y todo lo disfruta».

Su cara suele estar más asociada a otro tipo de formatos, pero la cómica niega haber cambiado de registro, ya que «sigue siendo comedia», aunque «en este caso sea a través de un personaje y no haciendo un monólogo o colaboraciones en televisión». Y con su vena de niña aflorando, Escudero finaliza reconociendo que le «apetecía ver un producto así: blanco pero divertido», y que no siguiese la «temática americana», pese a que el instituto sí la tenga, o también lo sean los nombres de los protagonistas.