'Juego de tronos' se despide con el Emmy al mejor drama

El equipo de 'Juego de tronos'./
El equipo de 'Juego de tronos'.

'Fleabag' logra cuatro estatuillas, entre ellas la de mejor comedia del año, y 'Chernobyl' consigue tres galardones, entre ellos el de mejor miniserie del año

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Las predicciones se han cumplido y 'Juego de tronos', la ficción de HBO, se ha llevado el Emmy a la mejor serie dramática. «Todo esto empezó en la mente alocada de George R. R. Martin», comentaban los guionistas y productores Dan B. Weiss y David Benioff al recibir el premio de las manos de Michael Douglas. «Gracias por arriesgar con dos productores que nunca lo habían hecho. Queremos dar las gracias a todo el reparto, os queremos y adoramos cada momento que hemos pasado con todos vosotros. Estos últimos diez años han sido los mejores de nuestra vida. No me puedo creer que se haya acabado», confesaban con gran parte del equipo artístico a sus espaldas.

No ha sido el único premio otorgado en esta ocasión la adaptación de las novelas de George R. R. Martin, pues Peter Dinklage ha recibido de nuevo la estatuilla a mejor actor dramático de reparto por su papel como Tyrion Lannister. A estos dos galardones hay que sumar los otros diez que se llevó la pasada semana en las galas previas dedicadas a los apartados técnicos. «Me considero -comentó el actor- muy afortunado de ser miembro de una comunidad que tiene que ver con la tolerancia y la diversidad porque en ningún otro sitio podría estar en un escenario si no fuera este. Han pasado diez años desde que me encontré con Dave y Dan, diez años de sudor, de esfuerzo, de diversión, de un talento increíble y de gente acojonante. Ha acabado y he tenido mucha suerte de trabajar con todos ellos. He caminado por el hielo y por el fuego por ustedes y lo volvería hacer». La ficción más laureada de todos los tiempos decía así adiós a su audiencia tras obtener 59 emmys a lo largo de toda su emisión.

Peter Dinklage, con su emmy.
Peter Dinklage, con su emmy.

Pero la fantasía épico medieval no ha sido la única que ha sacado réditos de la 71ª edición de la gala de los premios que concede la Academia de Televisión estadounidense. En el apartado de comedia, 'Fleabag', la serie de Phoebe Waller-Bridge, ha sido la vencedora con cuatro estatuillas, entre ellas la de mejor serie cómica del año. «Esto ya es ridículo», decía entre risas la protagonista al subir por tercera vez al escenario del Microsoft Center de Los Ángeles. «Empezó siendo un show de una sola mujer y luego ha sido un viaje de locura». Y es que la ficción también recibió galardones al mejor guión de comedia, a la mejor actriz de comedia, y a la mejor dirección de comedia, que en este caso fue a parar a Harry Bradbeer. Waller-Bridge arrebataba así el galardón a Julia Louis-Dreyfus, que tiene el récord de emmys para un mismo intérprete por un mismo papel, pero no pudo lograr el séptimo premio por la última temporada de 'Veep'.

Phoebe Waller-Bridge.
Phoebe Waller-Bridge.

La ceremonia no pasó de puntillas por el hecho de que en esta ocasión no contaba con maestro de ceremonias, e incluso hizo comedia al respecto, con un Homer Simpson dispuesto a presentar el sarao antes de que un piano lo aplastara por el escenario. Cuando Bryan Craston salió al escenario, la épica se impuso. «La televisión nunca ha sido más grande, nunca ha tenido más importancia y nunca ha sido tan buena», afirmó. «Hace 50 años Neil Armstrong pisó la luna y millones de personas lo vieron, yo tenía 13 años y para mí se abrió un universo. Podía hacer y ser lo que quisiera, incluso ir a Albuquerque», dijo en referencia a 'Breaking Bad'. «Podemos ir a lugares remotos como Invernalia o Del Revés o reír y llorar con las familias... cada semana... Por favor, dejad de hacernos llorar cada semana», pidió, provocando la risa del respetable. Pero el tono y la brillantez de su intervención fueron un espejismo en una gala soporífera de la que solo se salvó algún gag, los homenajes a las series que se despedían -'Juego de tronos', 'Veep' y 'The Big Bang Theory', que por cierto no se llevó ningún galardón- y un homenaje a los fallecidos de la industria con el 'Time After Time' de Cindy Lauper exquisitamente interpretado por Halsey.

Menos mal que nos quedaban las buenas producciones. Otra de las grandes vencedoras de la noche ha sido 'Chernobyl'. La excelente serie de Craig Mazin, que recrea el desastre nuclear en la Unión Soviética, se llevó tres galardones en el apartado de serie limitada, que son aquellas ficciones que no superan la temporada. 'Chernobyl' se hizo con la estatuilla a la mejor miniserie, a la mejor dirección (Johan Renick) y al mejor guión, todo un logro para un guionista curtido, entre otras cosas, en las secuelas de 'Resacón en las Vegas'. Mazin dio las gracias «a todos los que han impulsado esta historia de la gente que sufrió y perdió sus vidas por el accidente».

Craig Mazin, creador de 'Chernobyl'.
Craig Mazin, creador de 'Chernobyl'.

Más sorprendente fue el galardón que recibió Jason Bateman en el apartado de mejor dirección de una serie dramática por 'Ozark'. Es cierto que la ficción de Netflix siempre ha resultado nominada, pero había otras opciones que parecían estar mejor posicionadas. No fue, sin embargo, la única estatuilla que se llevó este drama sobre un padre de familia que acaba blanqueando dinero para la mafia, pues Julia Garner se hizo con el galardón a la mejor actriz dramática de reparto.

Jodie Comer, que no invitó a sus padres a la gala porque no pensó que lo fuera a ganar, se hizo con el Emmy a la mejor actriz dramática por su interpretación de una asesina en 'Killing Eve' y Billy Porter hizo vibrar al Microsoft Center con su enérgico discurso tras ganar la estatuilla a mejor actor dramático por 'Pose'. «Estoy abrumado y encantado de haber vivido lo suficiente para llegar a este lugar. Tengo derecho a estar aquí y todos tenemos derecho a estar aquí», dijo el protagonista de una serie que abraza la diversidad.

También emocionó con sus palabras Patricia Arquette. La actriz, que estaba nominada en dos categorías, finalmente fue reconocida como mejor actriz de reparto por su papel en la miniserie 'The Act', una producción de Hulu basada en hechos reales en la que da vida a la disfuncional madre de una hija a la que hace creer que está enferma. «Tengo que decir que estoy muy agradecida de estar consiguiendo los mejores papeles de mi vida con 50 años y eso es maravilloso, pero a la vez estoy triste porque perdí a mi hermana Alexis. ¡La gente trans sigue siendo perseguida, te echaré de menos toda la vida. Esa gente necesita trabajo. Olvidemos ese odio y ese sesgo!», dijo en uno de los mensajes más emotivos de la noche. Igual de reivindicativa estuvo Michelle Williams, que se hizo con la estatuilla a la mejor actriz en una miniserie por 'Fosse/Verdon'. Williams agradeció que su salario fuera igual al de su pareja en la serie y alzó la voz por las actrices negras en este sentido.

Michelle Williams ha recibido el galardón a la mejor actriz en una miniserie.
Michelle Williams ha recibido el galardón a la mejor actriz en una miniserie. / Reuters

La estatuilla al mejor actor de reparto por una miniserie fue para un pletórico Ben Whishaw por 'A Very English Scandal', que aseguró estar «de resaca». En el caso del mejor actor, el galardón fue para Jharel Jerome por 'Así nos ven'.

Ben Stiller, que se fue de vacío pese a dirigir la estupenda 'Fuga en Dannemora', entregó el primer premio de la noche al mejor actor de reparto en una serie de comedia a Tony Shalhoub por 'La maravillosa señora Maisel'. Después, los personajes de la ácida 'Padre de familia' recordaban que antes «siempre ganaban los emmys gente maravillosa como Rosseanne y Bill Cosby», antes de repartir el galardón a la mejor actriz cómica de reparto a Alex Borstein, también por 'La maravillosa señora Maisel'.

Billy Hader, creador de 'Barry' y su actor protagonista, se llevó el galardón a mejor actor de comedia. El protagonista de 'Barry' dedicó su estatuilla al cocreador junto a él de esta serie, Alec Berg, y aseguró que no sabe dónde estaría en el mundo del espectáculo sin la ayuda y el trabajo de su compañero.

'Succession' no se fue de vacío, pues Jesse Armstrong recibió el galardón al mejor guión para una serie dramática. Otro tanto ocurrió para 'Bandersnatch', el capítulo interactivo de 'Black Mirror', que se llevó el premio a la mejor película para televisión.