El torero Paco Ureña, pese a salvar el ojo izquierdo, no recuperará la visión

El torero, tras el pitonazo. / EFE
El torero, tras el pitonazo. / EFE

El lorquino fue operado este miércoles en la clínica Fernández-Vega de Oviedo tras el destrozo del globo ocular el 14 de septiembre en la plaza de toros de Albacete

FRANCISCO OJADOS Murcia

El equipo de comunicación del torero Paco Ureña informó anoche de la operación a la que fue sometido el lorquino durante la tarde del miércoles en el Instituto Oftalmológico Fernández-Vega de Oviedo (Asturias), uno de los más prestigiosos de Europa, y tras la cual se confirman las importantes secuelas derivadas de la gravedad de la lesión ocular sufrida por el joven matador. Ureña fue alcanzado en el ojo por izquierdo por el pitón del cuarto de la tarde, cuando lanceaba de capote, el pasado 14 de septiembre en la plaza de toros de Albacete.

El comunicado confirma «que el lorquino perderá la visión total del ojo izquierdo debido a la rotura ocular del globo, que es uno de los accidentes más graves que pueden ocurrir. Debido al destrozo del globo ocular, tanto en parte delantera como en la parte de atrás, se encontraron en la exploración con la pérdida del líquido intraocular, con ausencia de la del iris, del cristalino, de la mayor parte de la retina y con el nervio óptico destruido.

Con la destrucción del nervio óptico y de la retina, la funcionalidad del ojo es totalmente inviable. Las consecuencias de este grave destrozo serán la pérdida de visión binocular, que entre otras funciones, se encarga de medir las distancias.

Los familiares agradecen las muestras de cariño y de apoyo del mundo taurino, y en especial de Padilla Tras la intervención, los dolores se han reducido «notablemente»

Durante la positiva intervención de ayer, se consiguió la conservación del ojo y su apariencia estética. El equipo médico reconstruyó el segmento anterior colocando un iris artificial y el segmento posterior, inyectando silicona intraocular».

Además, «debido a la hipotonía ocular, los dolores eran muy fuertes y tras la intervención se han reducido notablemente. En las próximas semanas se irá viendo la evolución y se podrán determinar mejor los tiempos de recuperación». En cuando al estado anímico del diestro, el comunicado termina indicando que «tras una noticia tan sumamente difícil de aceptar, el torero se ha mostrado tranquilo y con el deseo y la esperanza de poder volver pronto».

Junto a Paco le acompañan en Oviedo, a pie de cama, su novia, Elena González, y su hermana, Beatriz Ureña, que junto a toda la familia están prestando todo el apoyo posible a un hombre y un torero que se está enfrentando con entereza a una nueva realidad ante la que se está mostrando fuerte y ha dejado claro a sus seres cercanos su convicción de volver a torear en cuanto le sea posible. Los familiares con los que 'La Verdad' ha podido contactar quieren agradecer las muestras de apoyo y cariño que tanto el torero como ellos están recibiendo no solo del planeta taurino. También destacan que uno de los apoyos con los que está contando Ureña es el torero jerezano Juan José Padilla, muy pendiente desde que se produjo el accidente, y que con su experiencia está insuflando ánimos al lorquino.

 

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