Rafaelillo se estrella con una mala corrida de Cuadri

Rafaelillo, este jueves, durante su faena en Las Ventas./EFE
Rafaelillo, este jueves, durante su faena en Las Ventas. / EFE

El murciano no tuvo opciones en su única comparecencia en San Isidro

FRANCISCO OJADOS

En la última semana de la Feria de San Isidro, el día de San Antonio anunciaba los toros de Cuadri, ganadería con cartel y personalidad. Por ello, la afición de Madrid acogió con una gran ovación al ganadero de Trigueros Fernando Cuadri, que deja la ganadería en manos de sus sobrinos. Trabajo tienen por lo visto en el ruedo. Tres toreros bragados y hechos a las corridas duras asumían el reto.

Ficha

Plaza de Toros de Las Ventas:
Tres cuartos de entrada
Toros de Cuadri:
Mucha romana, seria y de escaso juego, por descastada y parada
Rafaelillo:
De grana y oro. Silencio en ambos.
López Chávez:
De coral y oro. Ovación con saludos en los de su lote.
Octavio Chacón:
De canela y oro con remates negros. Silencio en ambos.

Abría cartel Rafaelillo. Lo hizo con el toro Nadador, hondo y largo hasta dar en la báscula 606 kilos. Lidió con solvencia en el saludo de capa Rafael, alongando los capotazos. Brindó al público el diestro, pese a ser un cornúpeta que no dio facilidades. Pronto ofreció la muleta con la zurda el matador. Le costó pasar al de Cuadri y con oficio Rafaelillo le fue robando muletazos por el otro pitón, aguantando parones y hachazos de mala clase del bovino, que se enteró demasiado pronto, se paró y desarrolló peligro. Pinchó antes de una meritoria estocada, que culminó con el descabello. También repuso las embestidas el cuarto, toro que completó el lote de más complicaciones y menos opciones de una tarde para borrar de la histórica ganadería onubense. Alguna verónica suelta pudo componer el murciano, quien con su buen oficio tapó defectos de un animal que se lo guardó todo y no regaló ni una embestida en la muleta. Mató con eficacia, y el toro se arrastró con pitos.

Con fiereza embistió el segundo de la tarde al capotillo de López Chávez, que volvía a Las Ventas cuatro años después. No se arrugó el torero, que gustó en el remate con la media. En la primera tanda con la muleta hubo temple por parte del salmantino y nobleza por parte del toro que pronto se ancló a la arena. A base de firmeza, el salmantino sacó lo poco que ofreció el burel, y entró a matar con rectitud. Toro serio fue el quinto, que resultó ser el más agradecido del encierro. Fue faena sobria la de Domingo, que no echó un paso atrás y llegó a meter al astado en la franela en dos series al natural de mucho mérito. Al segundo intento enterró toda la espada. Saludó dos ovaciones.

Octavio Chacón lidió con inteligencia de salida al tercero, hasta perder el capote en el remate. Se dejó dar en el caballo el zaíno, que se movió sin transmisión. 642 kilos pesó el acapachado que cerró la corrida. Fue otro toro parado, que dio muy pocas opciones a Chacón. En ambos lo intentó el del Puerto, sin llegar a la conexión con el tendido.