Rafaelillo sigue en la UCI y no tendrá que ser operado de nuevo, pese a hallarle nuevas fracturas

La cuadrilla de Rafaelillo retira al torero murciano tras ser cogido en Sanfermines./REUTERS
La cuadrilla de Rafaelillo retira al torero murciano tras ser cogido en Sanfermines. / REUTERS

El murciano sufrió una «cornada envainada» en el hemitórax izquierdo y, tras ser operado de urgencia en la plaza, tuvo que ser trasladado al Complejo Hospitalario de Navarra con pronóstico grave

FRANCISCO OJADOS / EFE

El diestro murciano Rafael Rubio 'Rafaelillo' fue trasladado en la noche de este domingo al Complejo Hospitalario de Navarra, después de ser operado en la misma enfermería de la plaza de toros de Pamplona por las heridas que le ocasionó el cuarto toro de la tarde de la última corrida de los sanfermines, de la ganadería de Miura. El astado prendió de forma brutal al bravo torero del barrio del Carmen, estrellándolo con violencia contra las tablas y produciéndole múltiples fracturas y una cornada envainada en el hemitórax izquierdo.

El equipo del doctor Hidalgo, Cirujano Jefe de la Plaza de Toros de Pamplona lo intervino de urgencia en la misma enfermería del coso, donde se le realizó al torero una toracotomía exploradora, realizándose reparación de estructuras lesionadas y hemostasia. Además, se le colocó un tubo de tórax.

Una toracotomía es un tipo de cirugía que implica la apertura de la pared torácica que se puede realizar cuando hay una enfermedad pulmonar o una obstrucción. La misma permite, además de los pulmones, acceder al esófago, la tráquea, la aorta, el corazón y el diafragma. La hemostasia consiste en los mecanismos realizados para contener el sangrado y se realizó para evitar hemorragias internas que pudiera ocasionar el tremendo traumatismo sufrido por el torero. También se recolocaron los huesos de la costilla que mayor daño sufrió para una mejor soldadura.

Rafaelillo pasó la noche en cuidados intensivos, con muchos dolores y sedado, en el Complejo Hospitalario de Navarra. El médico encargado de su seguimiento informó esta mañana a la familia –en el hospital se encuentra su hermano y mozo de espadas, Ramón Rubio- que las pruebas de diagnóstico por la imagen realizadas en la noche del domingo mostraron la existencia de más fracturas, además de la costilla afianzada en la enfermería de la plaza, y varias vértebras con las apófisis dañadas.

Según el último parte médico, el espada murciano presenta lesiones muy severas en las dos parrillas de la caja torácica. Concretamente, en la derecha tiene fracturadas «la cuarta costilla, los arcos posteriores de la séptima, octava, novena y décima costilla; fisura de la séptima costilla y fractura de la apófisis transversa derecha de la séptima vértebra».

En la parrilla izquierda todavía hay más lesiones importantes, pues en la radiografía de tórax y en el TAC toraco-abdominal al que fue sometido se aprecian también rotas «la sexta, séptima, octava, novena, décima, undécima y duodécima costilla. Varias de ellas, además, acabalgadas, y la fractura, asimismo, de las transversas derechas de L1 y L2».

Dentro de la gravedad de las heridas, no será necesaria por el momento una nueva intervención quirúrgica, siendo necesario el reposo para la mejor evolución de las mismas. Se prevé, por tanto, una largo periodo de recuperación.