Lucía Etxebarria: «Se está perdiendo el arte de la amistad»

La escritora Lucía Etxebarria./
La escritora Lucía Etxebarria.

La escritora inaugura esta tarde en Santiago y Zaraíche un ciclo de conferencias que homenajea al pensador Zygmunt Bauman

NATALIA BENITOMURCIA

Con 91 años, el sociólogo Zygmunt Bauman, que falleció en 2017, continuaba analizando de forma magnífica la sociedad occidental y la evolución de la condición humana. Sus pensamientos, así como su definición de modernidad líquida, marcada por rasgos como el individualismo, el constante cambio de estatus y la desaparición de ciertos valores, son referentes para muchos. La escritora Lucía Etxebarria (Valencia, 1966) cita con asiduidad al pensador en sus libros 'Más peligroso es no amar' y 'Por qué el amor nos duele tanto'. La autora, invitada a un encuentro en Santiago y Zaraíche (Murcia) que gira en torno a las teorías del pensador, habla con 'La Verdad' sobre lo líquido y como afecta este nuevo panorama a las relaciones personales y el feminismo.

-¿Debemos aprender a convivir con nuestra sociedad y sus normas actuales o luchar por transformarla?

Qué
Conferencia de la escritora Lucía Etxebarria en el ciclo Universo Líquido.
Cuándo
Hoy a las 20.00 horas.
Dónde
Centro Municipal de Santiago y Zaraíche.

-Si hablamos de la sociedad occidental, del ultraconsumo, líquida, del primer mundo, del narcisismo... Se podría pensar que vivimos en una época complicada, pero en realidad todas las sociedades han tenido problemas. El problema económico más obvio es la desigualdad de la riqueza. En el pasado, la vida estaba diseñada específicamente para cada persona, la cual tenía que seguir los patrones establecidos. En la modernidad, las personas han conseguido desprenderse de las estructuras, cada uno crea su propio molde para determinar sus decisiones y forma de vida.

«Cuando una pareja deja de ser rentable, se deja de lado y se busca una nueva. Es el consumismo sentimental»

«[en la red] está avanzando también un movimiento neomachista muy agresivo»

«El consumismo no gira en torno a la satisfacción de deseos, sino a la incitación de deseos siempre nuevos»

-En la actualidad, ¿hay lugar para valores como la solidaridad?

-La era consumista que vivimos en la actualidad se basa en la ferviente necesidad de sacar nuevos productos al mercado que sacien las ansias de renovación de la sociedad. Lo duradero ya no es importante. El consumismo no gira en torno a la satisfacción de deseos, sino a la incitación de deseos siempre nuevos. La consecuencia principal del mundo opuesto a lo sólido es el individualismo feroz, que no se lleva bien con la solidaridad o el espíritu de comunidad. Se trata de una sociedad egoísta y narcisista. En palabras de Bauman, «la cultura líquida moderna ya no es una cultura de aprendizaje, es, más bien, una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido».

-Y el amor, ¿cómo debemos entenderlo?

-Miedo al compromiso, rollos de una noche, desengaños amorosos... Para Zygmunt Bauman, estas relaciones son las que dan nombre a su concepto de amor líquido. La vida líquida es una sucesión de nuevos comienzos con breves e indoloros finales. Relaciones de 'zapping', monogamia sucesiva. Las relaciones amorosas acaban convirtiéndose en breves episodios, en los que priva la búsqueda del beneficio personal. Cuando una pareja deja de ser rentable, se deja de lado y se busca una nueva. Es el consumismo sentimental. 'Adopta un tío' lo define muy bien: Las posibles parejas se exponen en un supermercado virtual. Las compras, las metes en un carrito, te deshaces de ellas cuando las consumes.

-¿En qué nos benefician las redes sociales?

-No sé si nos benefician mucho. El aumento de la cantidad de información y su velocidad de transmisión dificultan la construcción de secuencias narrativas coherentes. Y sobre todo, están creando una cultura de la violencia y del acoso muy peligrosa. Yo coincido con Bauman, se está perdiendo el arte de las relaciones sociales reales y de la amistad. Las relaciones de calidad se están descuidando en pro de las relaciones virtuales, que son líquidas, no sólidas.

El feminismo en la red

-¿Ayudan las redes sociales e internet al movimiento feminista o todo lo contrario?

-Es cierto que el movimiento feminista español está consiguiendo una presencia en redes increíble, pero está avanzando también un movimiento neomachista muy agresivo. Antes, las asociaciones eran el vehículo de participación, y la representatividad y la influencia dentro del movimiento de mujeres estaba relacionada con el número de afiliadas, en su capacidad de convocar a otras y especialmente de llegar a los medios de comunicación. Ahora un perfil personal en una red social puede tener cientos de personas que la siguen, igualmente un grupo de mujeres reducido, pero activo digitalmente, puede tener mayor eco.

-¿Qué opina de la carta firmada por Catherine Deneuve y un centenar de artistas francesas contra el movimiento #MeToo del que usted es partícipe?

-La Deneuve se ha disculpado ante las víctimas de agresiones sexuales que se hayan podido sentir agraviadas. Y ha dejado muy claro que no comparte muchas de las posiciones mantenidas desde entonces por otras de las signatarias del manifiesto. La he entrevistado y he coincidido con ella cinco veces. Sabía de sobra que es extremadamente conservadora. Al fin y al cabo es una mujer de 74 años, privilegiada y rica. Sin embargo, en sus disculpas nos recuerda que el acoso sexual es un acto grave. En cuanto a Catherine Millet, también estuve cenando con ella y su marido y me pareció una mujer muy sumisa. No me ha sorprendido en absoluto. El resto de las firmantes son prácticamente desconocidas. Y son solo cien. Es un manifiesto sin relevancia ninguna ante la adhesión masiva en todo el mundo al #MeToo.

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