Paco Ureña salió a hombros de Las Ventas con una costilla rota

Ureña, aclamado por una muchedumbre, a la salida a hombros de Las Ventas./@Adri14alonso
Ureña, aclamado por una muchedumbre, a la salida a hombros de Las Ventas. / @Adri14alonso

Cortó dos orejas del último toro de la tarde, a pesar de que los médicos le aconsejaron no volver al ruedo tras sufrir un percance en su faena al primer astado

F. OJADOS

El diestro lorquino Paco Ureña pasó al mediodía de ayer revisión en el Hospital Fraternidad Muprepsa de Madrid, tras el percance sufrido el sábado en la plaza de toros de Las Ventas cuando toreaba al segundo de la tarde de la ganadería de Victoriano del Río. En la enfermería de la plaza se le vio una posible fractura de costilla que los médico de la Mutua confirmaron ayer.

El parte médico, firmado por el doctor Rodríguez Espinoza, relata que el paciente «acude refiriendo dolor de hemitórax izquierdo tras evolución posterior a contusión con el toro. No hematoma, dolor a palpación de los arcos costales 9º-10º. Se confirma la fractura cerrada de la costilla 10ª».

Los doctores de la Monumental de Madrid le aconsejaron no continuar la lidia por las complicaciones que trae una rotura de costilla, ya que cualquier golpe, según explicaron al diestro, podría ocasionar graves daños. A pesar de ello, Paco Ureña, bajo su responsabilidad y mostrando un gran compromiso con su profesión y con el público, salió a lidiar al sexto de la tarde, al que le cortaría las dos orejas, consiguiendo con ello su primera salida a hombros por la Puerta Grande de Madrid.

En los próximos días seguirá en observación para ver cómo evoluciona de esa fractura de costilla, según informa el gabinete de comunicación del torero.

Ureña acudió el sábado directamente desde la plaza de Las Ventas a la Clínica La Fraternidad para disfrutar del triunfo con su hombre de confianza, el banderillero Víctor Hugo Saugar 'Pirri', quien se recupera en dicho hospital de una grave cornada de 35 centímetros, sufrida hace unos días en Las Ventas. Allí pasó una primera revisión, siendo remitido a las pruebas diagnósticas realizadas ayer por la mañana y que han confirmado la fractura costal.

El lorquino pasará los próximos días en reposo, y será complicado que comparezca el próximo miércoles en Alicante, donde iba a pregonar la feria taurina de Hogueras, pero no descarta vestir de luces el domingo día 23 en la plaza alicantina, donde está anunciado en uno de los carteles estrella de la Feria de San Juan, con toros de Domingo Hernández y Garcigrande, y con Morante y El Juli como compañeros de terna. Apurará todas las opciones para adelantar su recuperación.

Hacía 28 años que un torero murciano no abría la puerta grande en Madrid

Fue el jueves 6 de junio de 1991. Esa es la fecha, de la que ya han pasado 28 años, en la que un matador de toros de la Región cruzaba en hombros la plaza de toros de Las Ventas por última vez. Esa tarde se celebraba la corrida más importante del año en aquella época, la de la Beneficiencia, en la que el Palco Real era ocupado por el Rey. Este año también ocurrió en tan señalado festejo. Aquella tarde de 1991 la plaza de Las Ventas se engalanaba para recibir, mano a mano, a los dos toreros que firmaron ese año la mejor temporada de su vida. El cartagenero Ortega Cano, la gran figura española del momento, se medía con la revelación venida de Colombia, César Rincón, que sumaría esa tarde la tercera puerta grande consecutiva en sus actuaciones en Las Ventas. El único que consiguió aguantar el vendaval colombiano aquella temporada fue el maestro de Cartagena, que en esa tarde de Beneficencia cortaría tres orejas a la corrida de Samuel Flores, mismo número de trofeos que sumó Rincón, protagonizando ambos una tarde histórica. Ha tenido que pasar más de un cuarto de siglo para que un torero de la tierra volviera a saborear esa gloria.