Pablo Artal: «Nunca pensé que Murcia iba a ser el fin, sino el principio de mi carrera»

Pablo Artal, en el evento Naukas, celebrado este sábado en Murcia. /Rafa Francés / AGM
Pablo Artal, en el evento Naukas, celebrado este sábado en Murcia. / Rafa Francés / AGM

El prestigioso catedrático de Óptica de la UMU y Premio Nacional de Investigación recuerda en la inauguración de la jornada Naukas 'Murcia y vida', que se celebra este sábado en el Romea, que «soy hijo de obreros y sigo siendo un obrero»

Manuel Madrid
MANUEL MADRIDMurcia

Pablo Artal, premio Nacional de Investigación Juan de la Cierva, en el área de Transferencia de Tecnología, contó este sábado en Naukas Murcia, el mayor evento de divulgación científica que se celebra durante todo el día en el Teatro Romea (entrada gratuita), que de los 40 chiquillos de su escuela primaria en Zaragoza nadie esperaba que alguno de ellos llegara al Bachiller. No fue el caso de Artal, uno de los catedráticos más laureados de la Universidad de Murcia, que recordó que «soy hijo de obreros y yo también me considero un obrero». Artal, catedrático de Óptica de la UMU, estudió física e hizo la tesis en óptica, «que es mi vida, y por azar». Dijo que su vida está llena de absurdos, pues sacó plaza en el CSIC en Madrid, y dando una charla en el Instituto Cajal allí le propusieron ir a Murcia y aquí se vino, con 33 años, como catedrático. De eso pasaron ya dos décadas, recordó, durante la entrevista que le realizó la periodista María José Moreno, colaboradora de 'Ababol' suplemento de letras, artes y ciencias de 'La Verdad'. Artal nunca pensó que Murcia iba a ser su fin, «sino el principio». El Laboratorio de Óptica de la UMU es un referente internacional, y Artal explicó que «si España es la periferia de la ciencia y Murcia es la periferia de la periferia, a mí me da igual, no pensé si estaba en Murcia, en Leganés o en Massachusetts porque lo que me importaba era sacar los proyectos». «La óptica está en todas las cosas, da tanto juego... y lo que hacemos son instrumentos que están en los ojos de las personas, hacemos lentes, tenemos esa suerte de que podemos recorrer todo el camino«.

Incrementar las vocaciones

Durante la inauguración de Naukas 'Murcia y vida', el rector de la UMU, José Luján, señaló que «Murcia es hoy la capital española de la divulgación científica y tenemos que estar orgullosos de que sea así esa apuesta», y destacó la convicción y el empeño de la Unidad de Cultura Científica, personalizándolo en Delfina Roca, «que es un lujo para esta universidad». El alcalde de Murcia, José Ballesta, resaltó, aludiendo a Stephen Hawking y la sociedad del conocimiento, que las universidades tienen el reservorio del conocimiento, «que tiene que estar al servicio de todos los ciudadanos». Hizo referencia a que «el científico tiene que salir a la calle para corregir cualquier desequilibrio y desigualdad», y afirmó que la ciencia es la más humana de las actividades, de ahí que sea fundamental «para promover el avance de la sociedad». El consejero de Empresa, Universidades y Medio Ambiente, Javier Celdrán, abogó por promocionar las vocaciones científicas y recordó que Pablo Artal, Premio Nacional de Investigación, recibirá el diploma de Servicios Distinguidos de la Comunidad Autónoma el próximo 9 de junio, día de la Región de Murcia. Ante el cambio de era, señaló Celdrán, los científicos tienen que dar respuestas y confía en revertir la tendencia en la caída de las vocaciones científicas ante el reto de dar respuesta a las necesidades del mercado de trabajo.

El charco de Torregrosa

Desde 2013 había peticiones de celebrar en Murcia este evento, como recordaron Antonio Martínez Ron y Javier Peláez, que pusieron la nota cómica en la inauguración citando y versionando a Calderón de la Barca y sus versos sobre la vida. El químico Daniel Torregrosa, autor de 'Del mito al laboratorio. La inspiración de la mitología en la ciencia' (Cálamo, 2018) y coordinador del ciclo Cienza en la Biblioteca Regional, comenzó con la sesión de presentaciones de 20 minutos hablando sobre cómo y cuándo apareció el primer murciano, una forma simpática de referirse al origen de la vida, citando a Darwin, «el científico más grande de la historia» , a su juicio. No habló de un solo individuo sino de una comunidad de entidades biológicas surgidas desde hace 3.800 millones de años. Hizo un repaso sobre el mundo de la investigación y sobre cómo pudo pasar el mundo inanimado de la materia a la vida. Dijo que los murcianos son «extremófilos esenciales» para hablar de la astrobiología, un campo de estudio «apasionante». Citando a Sagan habló de la insignificancia del ser humano, y pidió imaginar ese charco donde apareció el primer murciano, «porque todos venimos de un mismo origen común». Para Homero, «el hombre y las hojas son del mismo linaje» , remató Torregrosa.

La mujer en la ciencia

Susana Martínez, profesora de Historia Económica de la UMU, versó sobre la economista Mary Paley, creyente en que todas las mujeres tenían que tener la misma capacidad de formarse, y que dedicó su vida a mantener el legado de su marido, Alfred Marshall, considerado el primer economista «pura sangre». Martínez indicó que la economía no es amable con las mujeres y citó a muchas de esas «manos invisibles» que contribuyeron a hacer de la economía una ciencia moderna, como Mary Paley y Joan Robinson, y otras más recientes como Elinor Ostrom, única premio Nobel de Economía. Animó a eliminar la brecha de género, 5.000 euros, según el Ministerio de Economía, mencionó, y también los techos de cristal. La perspectiva histórica permite hablar, según la experta, de que el siglo XX fue el siglo de la revolución silenciosa, pero confía en que el futuro permita una igualdad efectiva que sea meritocrática. «Hagámoslo por la economía», enfatizó, volviendo a Mary Paley, que se centró en la carrera de su marido porque pensaba que era un sabio, y renunciando a un papel social relevante.

La periodista y co-organizadora [junto con José M. López Nicolás] de Naukas Murcia María José Moreno, miembro de la Asociación de Divulgación Científica de la Región, mencionó en la inauguración el «esfuerzo enorme» realizado para organizar esta jornada y para que sea gratuita y abierta a todo el mundo: «¡Estamos orgullosos de tener el Teatro Romea lleno!». Este evento, patrocinado por el Ayuntamiento de Murcia y la Universidad de Murcia, se desarrolla a lo largo de este sábado con once ponencias y dos espectáculos, entre ellos 'Murcia, qué paleta eres', con la humorista murciana Raquel Sastre (esta tarde de 19.30 a 19.50 horas), como clausura. Por cierto, Torregrosa recordó que en 1931 estuvo en Murcia la premio Nobel Marie Curie con el rector Loustau en el hotel Victoria y se hizo esta pregunta: «¿Para cuándo una placa que lo recuerde?».

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