Oreja para Ureña en Zaragoza tras una gran faena

Ureña, durante la faena a su segundo toro, de Núñez del Cuvillo./javier cebollada / efe
Ureña, durante la faena a su segundo toro, de Núñez del Cuvillo. / javier cebollada / efe

El torero lorquino perdió la puerta grande por el descabello en el séptimo festejo de la Feria del Pilar

FRANCISCO OJADOS

Cuando parecía acabada la temporada para Paco Ureña, entró en la Feria del Pilar de Zaragoza en sustitución de Manzanares, aquejado de una lumbalgia. Otra plaza de primera en la que el de Lorca dio la cara y demostró su gran momento en un año 2019 para enmarcar. Pudo salir a hombros, pero el descabello se le atragantó en el quinto de la tarde, toro al que Ureña cuajó en una paciente y trabajada faena que acabó siendo una creación artística de alto nivel.

El festejo

Asitencia
Plaza de toros de Zaragoza. Corrida de toros. Séptima de la Feria del Pilar. Casi lleno.
Ganadería
Seis toros de Núñez del Cuvillo. Desiguales en presencia y juego.
El Juli
De rioja y oro, ovación con saludos y silencio.
Ureña
De lila y oro, oreja y ovación con saludos tras dos avisos.
Jorge Isiegas
De blanco y oro, oreja y ovación con saludos.

Brindó esa faena al doctor Carlos Val-Carreres y la comenzó por alto, ayudando a un astado que en los primeros tercios pareció escasear de fortaleza pero que acabó sacando casta y duró en la muleta de Paco, que una vez afianzado el astado en unos inicios a media altura, se rompió al natural macizando dos series de mucho empaque y tremenda fuerza estética, abandonado el diestro, toreando con el compás abierto y gustándose. Tres tandas finales de mucha transmisión abrochadas con manoletinas de ajuste máximo.

Para llegar ahí, Ureña se tuvo que tomar su tiempo y sonó el primer aviso toreando, y el segundo después de la estocada cobrada a ley. Pero precisó del descabello y acertó a la tercera. Cambió las orejas por una gran ovación. Un trofeo obtuvo del tercero, toro que tuvo nobleza y embistió con intermitencia en una faena de inspiración alterna, con momentos bellísimos que tuvieron una gran conexión con el público. Esta vez la espada sí fue eficaz.

El lote de El Juli no dio opciones de triunfo. Su primero duró poco y el otro resultó deslucido. Solvencia sin brillo en tarde sin mimbres

Una oreja paseó Jorge Isiegas, que gustó en el toro de su alternativa, 'Encendido' de nombre, al que toreó con mucho temple y lentitud en una faena muy entonada cerrada con un buen volapié. No pudo redondear el triunfo ante el sexto, pese a la voluntad expuesta. Torero interesante.

El lote de El Juli no dio opciones de triunfo. Su primero duró poco y el otro resultó deslucido. Solvencia sin brillo la del madrileño en tarde sin mimbres.