Concha Jerez: «Me niego a vivir con miedo; es un arma que se utiliza para dominarnos, que te paraliza»

Concha Jerez, ayer en la Facultad de Bellas Artes de la UMU. / nacho garcía / agm
Concha Jerez, ayer en la Facultad de Bellas Artes de la UMU. / nacho garcía / agm

Premio Velázquez 2017 y volcada en la exposición que prepara para el Museo Reina Sofía, ayer regresó a Murcia para ofrecer una conferencia en la UMU

Antonio Arco
ANTONIO ARCO

Le gusta escuchar con los ojos y recorrer esos jardines tan vivos que se nutren de ausencias. Tiene aspecto algo fiero y un trato exquisito, que incluye el despliegue de una risa franca que ha hecho reconocible en tantos lugares donde ha mostrado su arte. Pionera en el uso de la tecnología en el universo creativo español, artista experimental y experimentada en el conocimiento de las posibilidades de la creación visual y sonora, Concha Jerez, nacida en Las Palmas de Gran Canaría en 1941, tiene en su haber el Premio Velázquez 2017. Capaz de apoderarse humildemente de espacios tan potentes como el Palacio Ducal de Mantua, ayer regresó a Murcia, donde en 2016 expuso en Verónicas su trabajo titulado 'Tiempo DIA-RIO', para impartir una conferencia, la titulada 'Ideas instaladas', en la Facultad de Bellas Artes de la UMU. Actualmente, Jerez está volcada en 'Que nos roban la memoria', la gran exposición que en 2020 acogerá el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (MNCARS). «Es necesario conocer muy bien la Historia para no caer en los mismos errores; uno de ellos, precisamente, no tener esto en cuenta», dice.

-Me temo que hoy no podrá dormir la siesta, ¿me equivoco?

-[Risas] No, y lo siento. Normalmente, soy practicamente de media hora de siesta; es algo fabuloso, una de las instituciones extraordinarias que tenemos en España.

«Nuestro Mediterráneo, un mar tan hermoso, cuna de civilizaciones, es hoy la mayor tumba del mundo»

-¿Qué observa?

-El mundo que me rodea es muy complejo, confuso y muy injusto para mucha gente. Esa mucha gente son millones de personas que lo pasan en esta vida realmente mal.

-¿Preocupada?

-Por tantas situaciones de violencia que se dan y porque, aunque realmente parezca mentira, haya tanta población pasando hambre en un planeta tan rico como el nuestro. Mis preocupaciones son muchas y no disminuyen por el hecho de que a mí me vaya vien. Me inquieta cómo se está hoy manipulando tan impunemente la memoria, la Historia, el pasado. Estamos inundados de noticias falsas que distorsionan la realidad y nos perturban y nos distraen de las cosas verdaderamente importantes.

«España es muy cainita, simpre estamos luchando unos contra otros»

-¿Como por ejemplo?

-El ser humano debería dedicar todos sus esfuerzos, primero, a que no faltasen alimentos para nadie y a que todos pudiésemos disfrutar de una vida digna. Pero no, gastamos energías en pelearnos unos con otros. Estamos perdiendo el tiempo en vez de construir un mundo mejor, que pasa por fomentar y valorar la creación en todos los campos artísticos: arte, literatura, buen cine... La creación amplía horizontes y te ayuda y motiva a pensar.

-¿Qué le resulta doloroso?

-Nuestro Mediterráneo, un mar tan hermoso, cuna de civilizaciones, es hoy la mayor tumba del mundo. En el siglo XX se consiguieron muchos logros técnicos que facilitan la vida del ser humano, pero la decepción viene porque todos esos logros no han servido para construir un mundo sin tanta injusticia. Es muy importante evitarlas, porque la injusticia es un arma terrible. Hay que atacarla, es nuestra obligación: la de los ciudadanos y, por supuesto, la de los políticos, que no saben mirar más allá de la economía. Piensan que la economía lo es todo.

-¿Y la esperanza?

-Yo la seguiré teniendo hasta que me muera; pero no hablo de una esperanza en abstracto, hablo de propiciar en el día a día todo aquello que sea constructivo. Cada vez que veo un niño pequeño, con toda la vida por delante en un mundo que se les plantea muy difícil, pienso que tenemos el deber de mejorarlo, también por ellos.

«Creo en las posibilidades de los jóvenes, y lamento que seamos muchas veces los adultos los que fastidiamos las cosas, sobre todo los adultos con poder que hacen tan mal uso de él»

-¿Sobrevalorado qué está?

-Las audiencias de televisión parece que son lo más importante del mundo. ¿Qué grandes inventos y progresos para la Humanidad llevan a cabo las audiencias?

-¿España cómo es?

-España es muy cainita, simpre estamos luchando unos contra otros. Un químico me dijo en una ocasión que en España, en cuanto se realizaba una prospección en el suelo, salía arsénico. Creo que tenemos demasiado arsénico. Y es una pena, porque el Estado español es un conjunto de países con un potencial enorme, pero es que siempre estamos liados. Goya sigue siendo tan actual, desgraciadamente: sus 'Desastres de la guerra', sus 'Pinturas negras'...

Educación

-¿No cree que podemos cambiar?

-No hasta que pongamos las herramientas adecuadas para ello, y las herramientas no son otras que educación, educación, educación. Una educación que fomente los valores humanos y que sea capaz de crear futuro. Es necesario que volvamos a admirar a la gente que tiene valores, y no a dedicarles tiempo a todos esos chiquilicuatres que la televisión coloca en un lugar que no les corresponde.

-¿A qué se niega usted?

-Me niego a tener miedo, a vivir con miedo, porque el miedo es un arma que se utiliza para dominarnos. Tienes miedo, vas dejando que te vaya dominando y puedes terminar sentando a tu mesa a la hora de comer a un guardia de seguridad. El miedo te anula, y si le concedes protagonismo hará que te comportes como ese animal acobardado que, deslumbrado por los faros del coche en la carretera, se queda paralizado.

-¿Qué le gusta a usted decirle a los jóvenes?

-Que confío en ellos. Hay cosas que los jóvenes de hoy tienen bastante claras, como por ejemplo la defensa medioambiental del planeta; yo creo en sus posibilidades, y lamento que seamos muchas veces los adultos los que fastidiamos las cosas, sobre todo los adultos con poder que hacer tan mal uso de él.

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