Turisas: «La Historia nos ofrece un buen espejo en el que reflejarnos»

Mathias Nygård, vocalista y líder de la banda finlandesa./Stephanie Cabral
Mathias Nygård, vocalista y líder de la banda finlandesa. / Stephanie Cabral

La banda finlandesa encabezada por Mathias Nygård visita Murcia por primera vez como parte de una gira junto a Korpiklaani y Trollfest

Iván Rosique
IVÁN ROSIQUE

Aunque por su aspecto cualquiera diría que se ha escapado de una grabación de la serie 'Vikingos', Mathias Nygård es un músico con alma de historiador. El líder de la banda finlandesa Turisas lleva desde 1997 narrando las hazañas de sus ancestros a través de una muy personal combinación de metal, folk y música sinfónica.

La de este miércoles en la sala Garaje Beat Club es su primera visita a Murcia. Forma parte de su primera gira propia después de cuatro años limitando sus apariciones a festivales y también supone el arranque de una formación renovada. El teclista Robert Engstrand ha vuelto a Turisas tras su marcha en 2014 y la afamada violinista zambiana Caitlin de Ville sustituye, en principio de forma temporal, a Olli Vänskä. Antes de la cita, Mathias Nygård repasa la situación actual de la banda y cómo su siguiente trabajo discográfico está resultando un hueso duro de roer.

Wayfarer & Warriors Tour

Cartel
Korpiklaani, Turisas y Trollfest
Cuándo
Miércoles 6 de marzo, a partir de las 18.30 horas
Dónde
Sala Garaje Beat Club de Murcia
Cuánto
29/34€

-Después de sufrir el sofocante verano español en varios festivales tocaréis en Murcia en una sala cubierta, ¿qué preferís, los conciertos multitudinarios o la intimidad de las salas?

-Para el artista, como también para los asistentes, los festivales son más para pasarlo bien. Las condiciones nunca son óptimas para el sonido y son más sobre salir al escenario y pasarlo bien tratando de hacerlo lo mejor posible. Aunque está bien tocar para grandes audiencias, se siente un poco impersonal. Por otro lado, en salas podemos hacer pruebas de sonido, tocar más tiempo, llevar un repertorio más diverso y, lo más importante, tener una conexión más cercana con la audiencia. Nos encanta hacer ambas cosas.

-¿Podemos esperar en Murcia un show completo en términos de producción y duración?

-Sí, por supuesto, nosotros y Korpiklaani somos cocabezas de cartel, así que ambas bandas tocaremos un repertorio completo.

-En esta ocasión salís de gira sin nuevo disco para presentar. ¿Necesitabais un descanso del estudio?

-Lo cierto es que en este punto todavía no hemos entrado en el estudio. Todo sigue todavía en la fase de escritura y desarrollo.

-Os estáis tomando mucho tiempo para preparar vuestro siguiente lanzamiento, ¿qué podemos esperar de él?

-Honestamente, todavía no lo se. Debo de haber mandado a la basura cinco álbumes completos hasta el momento.

-'Turisas2013' fue subestimado por parte del público porque rompió con la dinámica de discos conceptuales en favor de una colección heterogénea de canciones más simples y directas. ¿Es el disco que Turisas necesitaba en ese momento?

-¡Personalmente, desde luego! Como movimiento para nuestra carrera, probablemente no. Pero el mundo está lleno de bandas que se centran en su carrera y evitan los riesgos artísticos. Cualquier cosa que hagamos a continuación no habría sido posible sin 'Turisas2013' tal y como es. Prefiero un intento fallido de hacer algo grande que una interpretación sin riesgos de algo aburrido.

-Tradicionalmente, y sobre todo en los últimos años, el imaginario vikingo ha sido una gran fuente de inspiración para muchas bandas. Mientras otros tratan la temática desde un punto de vista romántico y superficial, vosotros procuráis ofrecer una gran profundidad histórica.

-Los álbumes históricos que tratan sobre los vikingos y las rutas comerciales bizantinas (principalmente 'The Varangian Way' y 'Stand Up and Fight!') requirieron mucho trabajo de desarrollo e investigación. Eso implicó mucho estudio sobre la materia, a través de publicaciones académicas como principal fuente de material, familiarizarnos con cómo la temática ha sido presentada anteriormente por otros en la cultura popular y estudiar su influencia en publicaciones y la historiografía, por ejemplo la influencia soviética o los intereses religiosos. Como los discos cuentan la historia sobre un viaje de Escandinavia a Bizancio yo también realicé esa misma ruta y visité varios lugares significativos, como Estambul, donde escribí algunas letras. Dicho eso, diría que la investigación y el desarrollo del concepto fueron aproximadamente dos tercios del trabajo y las letras y la música un tercio. Para el proyecto en el que estoy trabajando actualmente la investigación es más bien el 90 por ciento (risas).

-Gran parte de vuestra trayectoria discográfica habla, de forma muy específica, sobre los varegos y su relación con el imperio bizantino. ¿Por qué estás tan interesado en esta parte no tan conocida de la historia del pueblo escandinavo?

-Creo que empezó con la idea de hacer una canción sobre ello y ¡al final acabé escribiendo algo más de dos discos sobre el tema! Todas nuestras canciones son sobre enfrentarse al presente pero presentadas desde un marco histórico. Creo que esto nos ofrece un buen espejo en el que reflejarnos. En la época moderna siempre se examina la Historia con ciertas pretensiones nacionalistas y creo que los varegos o la historia de los vikingos en general nos abren los ojos sobre cómo abierto al comercio, global e intercultural era el mundo hace cientos de años, en lugar de esa visión nacionalista y romántica de un pasado glorificado que nunca existió.

-Hace unos meses un investigador del departamento de Arqueología Cristiana e Historia del Arte Bizantino de la Universidad Johannes Gutenberg de Mainz (Alemania) publicó un completo ensayo académico sobre el trasfondo histórico de 'The Varangian Way' y 'Stand Up and Fight!'.

-¡Fue muy halagador recibir un reconocimiento académico de tan alto nivel, por supuesto! Yo soy un artista y no un académico, para mí esa faceta es solo algo que sirve a mi arte. Creo que, para tener algo que decir, primero tienes que entender de qué estás hablando. A veces siento que el mundo no comparte este punto de vista.

-Algunas de vuestras interpretaciones en directo son bastante diferentes de las versiones de estudio, a destacar los solos de violín, por ejemplo. A la hora de componer, ¿tenéis en cuenta cómo vais a llevar las canciones al directo?

-Nosotros siempre estamos revisando nuestras canciones para tocarlas de forma un poco diferente y dar una nueva perspectiva a lo viejo. Al escribir siempre es con la grabación en mente y solo después me enfrento a los arreglos para que funcionen en directo. A veces lo comparo con escribir primero la mejor novela que puedas imaginas, sin pensar en cómo adaptarla a una película: si el presupuesto daría para asumir todos los efectos especiales o cómo de difícil sería trasladar sus abstracciones a la pantalla... No, simplemente hacer la mejor novela posible. Irónicamente, después de girar tocando las canciones durante seis meses, por no decir años, algunas cosas empiezan a encajar mejor de lo que lo hacían en el disco, así que realmente siento la versión en directo más cercana. Tanto es así que a veces desearía poder rehacer la grabación, pero me gusta mantener la mirada hacia el futuro, no permanecer reparando el pasado.

-Vuestras icónicas pinturas de guerra se han convertido en una parte muy importante de vuestra imagen.

-Realmente nunca estuvo planeado. Fue algo que evolucionó de forma natural de la idea inicial de mostrar algo de suciedad o pequeñas manchas de sangre en nuestras caras a las pinturas de guerra completas que son hoy. Las cosas se nos fueron de las manos (ríe). Ahora, por supuesto, estos colores se han convertido en un sinónimo de la banda, aunque nunca considero que nuestra imagen sea algo cerrado. Los trajes y el maquillaje están en continuo desarrollo, así que ¿quién sabe en qué se pueden transformar en el futuro?