Pablo Nahual: «Sacar el arte de la escuela sería un error gigantesco»

Pablo Nahual. / sergio fernández
Pablo Nahual. / sergio fernández

El músico argentino muestra hoy en el Puertas de Castilla 'El origen de los instrumentos' en dos recitales para escolares

NATALIA BENITO MURCIA.

«Los niños van a ver cómo eran los instrumentos primitivos, ancestrales. No solo los más antiguos sino los primeros que el ser humano ha tomado de la naturaleza y los que le han acompañado, como el fuego o la rueda», explica el músico argentino Pablo Nahual (Córdoba, 1961), que hoy en el Centro Puertas de Castilla ofrece dos pases de su concierto 'El origen de los instrumentos' ante 350 estudiantes de Educación Primaria.

El artista lleva más de 35 años dedicándose a la música de forma didáctica: «Los niños son esponjas, semillas a las que hay que regar con conocimiento para que crezcan y se desarrollen. Creo que es fundamental realizar esta labor». Comenzó en Argentina, continuó en Alemania y desde hace 12 años está instalado en el Levante español. Durante su concierto, este músico y artesano muestra una serie de instrumentos realizados por él mismo: «Los hago matemáticamente mediante unas fórmulas específicas que desarrollé hace años». Para ello emplea materiales naturales como cañas «especiales que vienen de la selva, cerca de Brasil y Bolivia, para instrumentos de viento»; los huesos, para trompetas y percusión; o las caracolas: «Tengo una muy especial del lago Titicaca».

Pablo Nahual asegura que con estos curiosos instrumentos étnicos, difíciles de encontrar y que son como los que usan las comunidades indígenas, los alumnos se quedan «asombrados y fascinados», admirando la historia de la música: «Hay una trompeta travesera propia del altiplano boliviano que gusta mucho, se llama erke y mide 2,5 metros de largo. Cada uno tiene su particularidad. También es muy curiosa la turcu uru, un instrumento realizado con cerámica que se usaba para callar o dormir a los niños. A los más pequeños siempre les hace gracia y, por supuesto, ¡ninguno se duerme!», ríe el artista argentino.

Este proyecto didáctico nace con el fin de exponer la necesidad de una mayor presencia de la educación artística en el currículo escolar. «Es fundamental, porque el ser humano se ha criado desde el arte. Es la forma de expresión de su ser. Que las artes tuvieran mayor presencia en las escuelas sería lo equivalente a decir que estamos dando a los niños unas enzimas especiales para que saquen lo mejor de sí».

La música y la pintura invitan al niño, según Nahual, «a que busque en su interior». «Sacar el arte de la escuela sería un error gigantesco», considera el artista, que ensalza la importancia del fomento de las artes, lo que implica un desarrollo de la creatividad para la adquisición de competencias transversales: «Sabemos que la música es buena para el desarrollo de, por ejemplo, las matemáticas; la pintura ayuda a mejorar la motricidad... No querer ver esto es estar ciego. Se está dando mucha atención al aprendizaje de las cuestiones científicas, que está muy bien, pero si no equilibramos creamos seres que no terminan de percibir la realidad que vivimos. No somos un ordenador. Pero, ¿si solo tenemos un 5% de materias artísticas en las escuelas, qué estamos equilibrando?».

Para finalizar sus conciertos, al artista le gusta dejar un mensaje de paz: «La música es un idioma intercultural y universal. Al final, pegamos un grito por la paz y agradecemos la existencia de los teatros y otros espacios pensados para el arte».