Raule: «Ha sido duro el camino hasta poder decir que mis canciones funcionan»
'Dopamina' es el nombre de la gira del andaluz, que esta noche estará en la Sala Mamba de Murcia con un concierto en el que hablará «lo justo»
«Un millón de vueltas a la vida le he dado / Sin tener claro dónde fui y dónde he estado» entona el cantante y compositor ... Raule (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1984) en su último single, 'Camarada errante', que comparte junto a Chambao. Un tema con el que quiere mostrar que su trayectoria en la música no ha sido un camino de rosas, aunque, por fin, está donde quiere estar. Casi veinte años han pasado desde que el artista comenzara a pisar los escenarios con Radio Macandé -tras la salida de Juanito Makandé- para después emprender su carrera en solitario. Tras los discos 'Sin protocolo', Limbo' y 'Zurdo', y ya en el estudio componiendo el que será su próximo álbum, esta noche hace un alto en el camino para presentarse en la Sala Mamba de Murcia con su actual gira, 'Dopamina', que refleja su estado anímico actual y su satisfacción con su momento artístico. La cita comenzará a las 22.00 horas.
-Llega a Murcia en un momento avanzado de la gira. ¿Cómo la está viviendo?
-Está siendo superbonita. Una gira compartida con mis mejores amigos y con los músicos con los que estamos trabajando desde hace cuatro o cinco años. Cada año me lo paso mejor, porque hay más confianza y como ya estamos más curtidos encima del escenario todo es mucho más fácil.
-¿Cómo define su directo?
-El mismo nombre de la gira lo dice, 'Dopamina'. Trato de hablar lo justo. Cuando yo voy a los conciertos de otros artistas, me da mucho coraje que se pase el cantante tanto tiempo hablando; yo he venido a que cante y a pasármelo bien. Hablo muy poquito en el concierto porque quiero que no se te corte la dopamina y que estés en un estado anímico increíble, de la primera a la última canción.
-Hoy en día, con tanta oferta de conciertos y festivales, ¿el directo es diferenciador?
-Sí. Estamos todo el tiempo pendientes de llenar y no nos damos cuenta de que los muchos o poquitos que vengan a verte están pagando una entrada. No pienses en llenar, piensa en ese concierto y lo que vas a hacer para que esa gente vuelva otra vez a verte.
-Uno de sus últimos temas lo comparte con Chambao, 'Camarada errante'. ¿Cómo surge esta colaboración?
-A Mari la conozco desde hace muchísimos años y siempre hablábamos de hacer algo. Le conté la historia de esta canción, que habla de mí. Parece que hablaba de amor, pero habla de la fatiga y de lo duro que ha sido para mí llegar, con más de 30 años, a poder decir que funcionan mis canciones en mi país. Lo intento tapar con palabras de amor y siempre mirándolo desde el aprendizaje, pero a veces a costado pagar el alquiler.
-¿Está disfrutando ahora de su buen momento profesional?
-No me lo termino nunca de creer y no me gusta terminármelo de creer porque parece que así terminas de pasarte el juego. Y cuando te terminas el juego en la PlayStation ya no quieres jugar más. Mañana puede ser que vayamos a un concierto y la gente esté un poco más fría. Por eso está muy bien que de vez en cuando pasen esas cosas, para volver a la realidad y darte cuenta de que te queda mucho camino todavía por recorrer. Pero, mirándolo con perspectiva, mi familia está mucho mejor en todos los sentidos, estoy trabajando con mis amigos, que tienen todos los meses un pequeño sueldito y eso es lo que me hace feliz.
«Me comen los nervios»
-¿En qué proceso se encuentra su próximo disco?
-Ahora mismo estamos maquetando. El disco seguramente tendrá entre 10 o 12 canciones. Estoy loco por enseñar lo poquito que llevo, me comen los nervios. Estamos en la fase que más me gusta porque es cuando todo se crea desde cero. Estás tú con tu papel y tu bolígrafo escribiendo cosas que se te van ocurriendo. Es un proceso superentrañable, porque cuando pasan los meses te das cuenta de que la gente empieza a cantar un trozo de canción que tú en tu vida ni te imaginabas y lo empiezan a compartir en redes. Cada vez que una persona comparte un vídeo mío por Instagram, para mí es un pequeño regalo.
-¿Son las redes sociales un trabajo más para el artista?
-Es una pena que las redes sociales sean una especie de barrera para promotores, que van a tratar de contratar a quien tenga más seguidores y tú muchas veces, cuando llegas allí, te das cuenta de que el artista en cuestión no ha funcionado, porque al final no lo es todo tener seguidores en redes.
-¿De qué hablarán los temas de su nuevo disco?
-Yo antes estaba peleado con el mundo y quería que casi todas las canciones fuesen sociales y me negué a escribirle un poco al amor y al desamor porque me parecía lo típico pero, al final, te das cuenta de que todo el mundo se enamora y eso no puede faltar. En este disco le he escrito a mi madre, le he escrito a mi mujer, le he escrito a la gente a la que quiero un montón.
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