Leiva: «Solo soy un buen arquitecto de canciones, un contador de historias»

Leiva. / promocional
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El artista madrileño presenta en Murcia su cuarto álbum, 'Nuclear', que ha entrado al Top 1 tanto en lista de ventas como de 'streaming'

JAM ALBARRACÍN

Tres años después, Leiva lo ha vuelto a hacer: nuevo álbum, 'Nuclear', y nueva entrada al nº 1 tanto en la lista de discos vendidos como en la de 'streaming audio'. Doce canciones de rock melódico que confirman al madrileño como un compositor con gancho y un vocalista con identidad. Esta noche lo presenta en Murcia (Cuartel de Artillería, 22 horas, 28 euros), pero antes responde amable a 'La Verdad'.

-Repite con Carlos Raya en la producción. ¿Cuando algo no está roto mejor no arreglarlo?

-Generar un equipo que funcione es algo que cuesta mucho. Por lo tanto cuando le das la potestad a alguien de opinar sobre tu trabajo en una circunstancia de nervios como es una grabación, es importante que sea de mucha confianza. Y Carlos y yo llevamos ya unos cuantos años haciendo discos juntos y hemos encontrado un equilibrio de equipo al margen de egos.

«Es cierto que el rock ha perdido el factor combativo, pero sí que es una fuente de conexión intergeneracional»

-'Nuclear' viene con un segundo CD que incluye notas de voz. Una idea singular.

-Es la primera fotografía del día que compones una canción. Me apetecía desmitificar ese proceso y explicar que cualquier artista, ya sea grande, pequeño, mediano o gigante, pasa por ahí. Me parecía interesante mostrar una canción, dónde empieza y dónde acaba, cómo muta.

-El hecho de que alguien como Joaquín Sabina le pida colaboración incluso en los textos, le ha convertido en algo así como el poeta del rock español actual. ¿Lo acepta?

-No, no lo acepto para nada. Creo que hay muchísima gente, a nivel de textos, que está muy por encima de mí. Yo solamente soy un buen arquitecto de canciones, un contador de historias, pero la poesía es otra cosa. No mezclemos. En estos tiempos en que parece que cualquiera edita un libro, hay que llevar cuidado con la condición de poeta.

-En 'Nuclear', como en discos anteriores, la sinceridad, ese desnudarse por dentro, es una característica clave. ¿No le interesa hacer canciones sin exponerse tanto?

-Sí me interesa y me parece un lugar al que me encantaría acceder, porque a veces uno se queda con una mano delante y otra detrás. Pero por el momento no tengo la literatura suficiente como para poder inventarme historias que suenen verosímiles y tengo que tirar de lo mío, no tengo esa capacidad de inventiva que tiene por ejemplo Santi Balmes [compositor de Love of Lesbian].

-¿Cree, como sostienen algunos, que el rock ha perdido su enganche generacional, que a los jóvenes no les interesa o no les atrapa?

-No lo creo. Sí es cierto que ha perdido el factor combativo, que ahora mismo el rock ya no es un elemento cultural que esté luchando contra el sistema. Pero sí que es una fuente de conexión intergeneracional y a la vista está: un grupo como Vetusta Morla está convocando a 25.000 personas. Otra cosa es que los chavales entiendan que el punk, su punk, es el trap. Pues en parte tienen razón. Gente que no tiene ningún cuidado a la hora de mostrar sus opiniones, que van a muerte en las entrevistas... Me parece bien. Yo pertenezco a otra generación.

-Ahora que el éxito juega en su equipo, se le critica más. ¿Consecuencia lógica o deporte nacional?

-Pues no lo sé, yo no soy consciente de esto que me dices porque no estoy en las redes sociales. No tengo opinión porque no tengo ni idea de lo que pueda ocurrir alrededor mío. No me interesa.

-Nos desmantelan el Atleti.

-La marcha de Godín es un golpe emocionalmente duro, lo de Griezmann me parece algo más injusto.

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