Pau Donés: «Es imposible retirarse de la música»

El cantante aragonés Pau Donés, vocalista de Jarabe de Palo. /SUSANNA SÁEZ / EFE
El cantante aragonés Pau Donés, vocalista de Jarabe de Palo. / SUSANNA SÁEZ / EFE

El artista celebrará este miércoles los 20 años de Jarabe de Palo con un concierto en la sala Trips de Cabo de Palos

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

Hay algo en la idea de navegar y surcar aguas azules y profundas que hace ya algún tiempo enganchó a Pau Donés (Montanuy, Huesca, 1966): «La sensación de paz y libertad que uno experimenta cuando está en medio del mar, en un barco propulsado por el viento, sin motor... es maravillosa». «A mí me va la vela», confiesa el cantante de 'La flaca' y 'Humo', dos canciones entre las que se encajan, uno tras otro, algo más de 20 años. Dos décadas. «El tiempo es incierto», canta Donés en la segunda de ellas. Y lo es, quizá más ahora, que ha decidido hacer un descanso, decir «hasta pronto» a los escenarios y lanzarse a la vida sin agenda, sin saber qué puede depararle cada día. Este miércoles actúa en la sala Trips de Cabo de Palos, en Cartagena. Celebra 20 años al frente de Jarabe de Palo. Hace solo unos meses que ha vuelto a convivir con el cáncer.

TOME NOTA

Qué
Jarabe de Palo, en concierto.
Dónde y cuándo
Sala Trips, en Cabo de Palos (Cartagena), este miércoles, a las 23.00 horas.
Entradas:
30 y 35 euros. Venta 'on line' en compralaentrada.com; y El Corte Inglés.

-¿Qué más le parece una maravilla?

-La vida, que, además, es una y ahora. De lo que se trata es de tomar conciencia y de vivirla como si no existiera el mañana, que, de hecho, no existe.

-Con Jarabe de Palo celebra 20 años.

-Sí, este año estamos celebrando nuestro 20 aniversario, y vamos con toda la banda. Hacemos un espectáculo más eléctrico e interpretamos todas nuestras canciones conocidas. En otoño vamos a hacer una gira de teatros, y después, la idea es parar, pero nada de retirarnos, como ha salido estos días en algunos medios, no. Lo que planteamos es un hasta pronto, básicamente porque es imposible retirarse de la música; olvidarte de hacer canciones y olvidarte de subir a un escenario. Celebramos nuestros 20 años, y paramos un poquito. Llevamos todo este tiempo a toda castaña y es el momento de relajarse.

-¿Qué planes tiene para entonces?

-Me voy fuera, porque si no lo hiciera me volvería a liar, seguro; pero no tengo planes, y eso es lo guay. Es como estar en medio del mar en un barco impulsado por el viento sin un rumbo concreto. Y eso me seduce mogollón. ¿Qué es lo que va a pasar a partir de ahora? Quién sabe... Llevo toda la vida haciendo planes y cumpliéndolos, y funcionando con una agenda. Imagínate que llegara un momento en el que tu vida no estuviera agendada: sería estupendo. Y eso es lo que tengo pensado para a partir del próximo 1 de enero.

«A veces nos escondemos por miedo a ser heridos, pero hay mogollón de gente buena, y me encanta» Pau Donés

-¿Qué le apetece?

-Hacer un huevo de cosas, pero sin un orden concreto, sin saber cuándo ni cómo. Ya lo iremos viendo.

-¿Poner distancias, incluso sobre aquello que a uno le hace feliz, es, a veces, necesario?

-[Piensa] Sí, creo que sí. La distancia, a veces, es muy reveladora. Yo me metí hace 20 años en una ola; me subí en ella con una tabla de surf e iba arriba a todo trapo. Entonces, la ola nos engulló [a él y a sus músicos], y empezó a revolcarnos. Seguíamos viviendo al ritmo de la ola, pero llega un momento en el que giras la cabeza y dices: 'Mira, ahí está la costa', que es la vida normal que llevabas antes. Y necesitas irte a la costa para saber si esa ola en la que estabas subido te conviene o no. La distancia es como todo en la vida: para ver las cosas con cierta objetividad, tienes que alejarte, porque cuando estás dentro de algo, son muchas las variables que hacen que tu visión esté distorsionada.

-¿Qué más es necesario, además de alcanzar la costa?

-El amor. El amor es fundamental, porque si queremos y somos queridos se nos hace todo mucho más agradable, y de eso es de lo que trata esto, de vivir de forma agradable.

-¿Y la familia?

-La familia es el vínculo más importante que tenemos, te da seguridad y te ayuda, pero es más importante el amor. El amor, ojo, por toda la gente que quieres y con la que estableces vínculos, tanto con tu familia como con tus amigos, tu novia o tu novio... Sentirte querido y querer es fundamental.

-Durante este parón, ha dicho, quiere dedicarle más tiempo a su hija de 14 años. ¿Cómo afronta y es ser padre de una adolescente?

-Con normalidad. Siempre estoy fuera y casi me he perdido la infancia de mi hija. Ahora pretendo no perderme su adolescencia y estoy alucinando con ello. Me encanta ver cómo evoluciona; cómo un ser que un día te pusieron en las manos diciéndote: 'Esta es tu hija', piensa y se mueve sola, toma sus propias decisiones, y acierta o se equivoca... La verdad es que me fascina.

-¿Qué intenta transmitirle?

-Si algo puedo hacer como padre es hacerle ver, o intentar hacerle ver, que el mundo en el que está viviendo y en el que va a vivir de forma independiente no es hostil. Intento prepararla para que esté contenta con su vida y con el mundo, y que este no le dé miedo, porque, en realidad, el mundo es muy pequeño y nos ofrece una gran cantidad de oportunidades. Al final, tu vida te la montas tú, y no tienes que dejar que nadie te diga cómo tienes que vivir.

«Felicidad»

-Usted ha vuelto a luchar contra el cáncer después de haber estado libre de él durante un año.

-Yo no estoy luchando, para nada. El concepto de lucha es muy norteamericano, a ellos les gusta mucho eso de pelear y es un buen marketing para un país que, además, es muy belicista. Pero para mí no es así. El cáncer es una enfermedad con la que convives; una enfermedad crónica como muchas otras con las que tienes que convivir. Imagínate que te levantaras cada mañana pensando en que tienes que luchar contra un cáncer que, además, has generado tú mismo. No tiene sentido. Yo convivo con el cáncer, me cuido y procuro darle pocas oportunidades de que se manifieste. No me gusta la idea de que seamos guerreros, yo no lo soy. Soy un tío que vive y al que no le gusta la actitud belicosa contra nada, y mucho menos contra mí mismo.

-¿Qué le eriza la piel?

-La bondad, me conmueve encontrar a gente buena. A veces nos escondemos por el miedo a ser heridos, pero hay mogollón de personas buenas, y eso me encanta.

-¿Estos 20 años qué le han dado?

-Felicidad. Nací con vocación de músico y hasta los 30 no pude dedicarme a ello. Para mí es un regalo. Si hago balance, este tiempo ha sido estupendo. Ha habido momentos buenísimos, y otros no tan buenos, pero los muy buenos han sido mayoritarios. Después del verano tenemos una gira guapa de teatros, nuevo disco y un libro que vamos a publicar con las cien canciones que hemos grabado.

-Cien es un número redondo.

-En realidad son 96 temas grabados y cuatro grabados pero sin editar, pero sí, es un número redondo [ríe].

 

Fotos

Vídeos