Salzillo Tea & Coffee, oro molido

El espacio de Salzillo deslumbra este año más que nunca./J. Carrión
El espacio de Salzillo deslumbra este año más que nunca. / J. Carrión

El 'stand' de Salzillo Tea & Coffee, diseñado por el estudio de arquitectura Manuel Clavel, da una nueva vuelta de tuerca al concepto de expositor

Daniel Vidal
DANIEL VIDALMurcia

El oasis de los más cafeteros en Murcia Gastronómica brilla este año más que nunca. Los tonos dorados con los que el estudio de arquitectos Manuel Clavel ha teñido el 'stand' de Salzillo Tea & Coffee en el congreso gastronómico por excelencia del sureste español deslumbran al visitante por el rabillo derecho del ojo nada más cruzar la puerta, así que no es de extrañar que el equipo de baristas sirvan estos días algún que otro café más de los 4.500 que venían repartiendo entre los asistentes en ediciones anteriores. Café de Salzillo, cuidado, «que no solo es un producto de consumo sin más, sino algo más; una joya para disfrutar. De ahí también este color dorado del expositor, que se asocia también con el diseño que va a primar en las nuevas tiendas que abrirá Salzillo en la ciudad de Murcia de forma inminente», añade Antonio Pellicer, que se deleitaba a última hora de la mañana de ayer con el resultado final del diseño junto a Luis Clavel: «La encargada del proyecto ha sido Cristina Jódar», descargaba méritos el arquitecto, que por el gesto se le notaba más que satisfecho. La palabra 'expositor' se queda muy pequeña para definir el 'tinglado' que se ha montado Salzillo para esta edición. Y la anterior, y la otra... «No podemos decir qué creación nos gusta más».

Esta cafetería -vaya lujo de cafetería- improvisada en cuatro meses en exclusiva para Murcia Gastronómica, con vida limitada hasta este lunes, está compuesta por 432 bombillas y 372 elementos de tela imitando el diseño del sofá chester, explica Clavel, y todo ello presidido por una gran lámpara formada por varias zetas (de Salzillo) que remata en el expositor un ambiente que no dejará indiferente a ningún asistente.

Tampoco ninguno de los cafés servidos para la ocasión. Por un lado, el ya clásico Salzillo 'número 5' (conocido ya por la etiqueta de ser «el más caro del mundo», incluida su versión descafeinada. Por otro, el 'Café del Camino', ecológico y procedente del comercio justo, delicioso para la boca, las pituitarias y la conciencia social, que también recordó a los muy cafeteros, por si se les había olvidado, que aún se sigue celebrando el Año Jubilar de Caravaca de la Cruz. Salzillo, patrono de la Fundación Camino De la Cruz, ya logró en 2016 y en colaboración con el estudio Clavel el premio Emporia por su diseño del expositor de la pasada edición de Murcia Gastronómica. Quién sabe si esta 'joya' del diseño murciano y cafetero volverá a optar a cualquier galardón que se precie gracias a la idea que se exhibe este año a la entrada del anexo del Auditorio Víctor Villegas. «Cada año tenemos que reinventarnos», se exige Clavel mientras el público pide un café tras otro en lo que se ha venido a definir como 'un marco incomparable'. Lo mejor de todo es que se puede contemplar y disfrutar completamente gratis mientras se paladea el mejor café de la Región... y parte del extranjero. Oro molido.