Roberto Álvarez: «La mejor manera de cuidar a un tetrapléjico es viviendo a su lado»

Jimmy Roca y Roberto Álvarez, en una imagen promocional de esta comedia aleccionadora sobre la vida. / JAVIER NAVAL / PENTACIÓN ESPECTÁCULOS
Jimmy Roca y Roberto Álvarez, en una imagen promocional de esta comedia aleccionadora sobre la vida. / JAVIER NAVAL / PENTACIÓN ESPECTÁCULOS

El gijonés interpreta hoy en Cartagena a Felipe, el aristócrata en silla de ruedas al que le cambia la vida un 'sin papeles'

Manuel Madrid
MANUEL MADRID

De gira por España está este verano el actor Roberto Álvarez (Gijón, 1956) con 'Intocables', que se representa por primera vez en la Región de Murcia. Será esta noche, a las 22 horas, en el Auditorio El Batel de Cartagena. La adaptación teatral de la aclamada película francesa 'Intouchables', un taquillazo en su estreno en España en 2012, cuenta la historia de un rico aristócrata que, tras un accidente, se queda tetrapléjico y termina contratando como cuidador a un joven de un barrio obrero que acaba de salir de la cárcel, papel que interpreta Jimmy Roca, en un reparto en el que figuran también Begoña Maestre (hace de secretaria) e Iker Lastra (fisioterapeuta). Un mundo ordenado, maravillosamente construido, en el que Roberto Álvarez -el 1 de octubre se estrena su última película, 'Abuelos', ópera prima de Santitago Requejo con Carlos Iglesias y Ramón Barea- está disfrutando este papel que interpreta en silla de ruedas.

El espectáculo

Lugar
Auditorio El Batel. Cartagena.
Cuándo:
Sábado a las 22 horas.
Precios:
Taquilla y web www.aditoriorioelbatel.es. Desde 18 euros.

-Se ha hecho de rogar su aparición en la Región con esta obra de teatro que la crítica califica de «conmovedora, esperanzada y divertida» y está basada en una historia real.

-Sí, la verdad es que hemos estado, y hablo de memoria, por muchos teatros de Andalucía, por la zona de Zaragoza, también iremos a Gijón, y sí, esta es la primera vez que voy a trabajar en Cartagena, porque a Murcia capital sí que he ido mucho. Sí que estuve en Cartagena en un festival de cine, un lugar maravilloso.

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-¿Cómo le está yendo en la piel de Felipe, el personaje protagonista?

-Es una comedia, creo que las grandes obras del cine y de la televisión o de la literatura conjugan esta dualidad, ya que a través de algo que aparentemente es dramático como puede ser la vida de un tetrapléjico, una persona que no puede moverse para nada, de cuello para abajo, pues se puede construir una comedia. Me vienen a la cabeza películas como 'El verdugo' (Luis García Berlanga, 1963), en la que hablamos de la posibilidad de matar un hombre a otro, o 'La vida es bella' (Roberto Benigni, 1997), que es capaz de sacar humor de una situación o circunstancia tan tremenda como es un campo de concentración. En esta obra se da esta dualidad, cómo se puede construir una obra maestra en torno a la vida de un tetrapléjico. El público la recibe con humor, y disfruta, y tiene esa otra parte que te engancha en el corazón. ¿Y por qué? Nos encontramos con una persona con gran desparpajo, que es el cuidador, un 'sin papeles', con una cultura propia pero no un erudito, que llega a la vida de esta persona tetrapléjica y que se olvida de que su cliente está en silla de ruedas. Todos hemos tenido o acabaremos teniendo a un mayor en nuestras vidas con dificultades o con posibilidades de quedarse en una silla de ruedas. Y, claro, la mejor manera de cuidarlos es como proponemos en la obra: no estar todo el rato diciéndole qué quieres, qué necesitas o esto o lo otro, sino viviendo a su lado. En esta historia la relación entre los dos protagonistas es tan abierta y tan maravillosa que a los dos les hace crecer. Disfrutan y aprenden.

-La historia está basada en el libro 'Le second souffle', del autor francés Philippe Pozzo di Borgo, adinerado aristócrata que quedó tetrapléjico tras un accidente de parapente. [En España fue publicado por Anagrama bajo el título 'Intocable']. ¿Qué sabe de Philippe?

-Vive en Marruecos, está felizmente casado. En su día los médicos le dijeron que viviría mejor en un clima de confort, entre los 22 y los 27 grados, y decidió irse a Marruecos. Su cuidador se quedó a vivir varias temporadas allí, tiene hijos, creo que adoptados, y es tan real la historia que el protagonista está todavía entre nosotros. Él vio la película, destaca que la vida de un tetrapléjico tiene partes más duras, pero le ha gustado mucho que se vea esta parte más optimista y más aleccionadora. ¿Por qué es intocable? Porque los tetrapléjicos no sienten nada pero tienen dolor igualmente, es lo que se llama el dolor fantasma. Y no se les puede tocar porque se les puede hacer daño, por eso se refiere a sí mismo como intocable. A Driss, el cuidador, no había quien lo cogiera tampoco, porque el personaje original es un sin papeles, un pequeño delincuente al que no pilla la policía, hoy en día sería un mantero si lo trasladamos a nuestra vida cotidiana a Madrid o a Cartagena. Son dos extremos, desde luego, y los dos van a aprender todo el uno del otro.

-¿Cómo construyó el personaje?

-Los personajes tienes que construirlos desde cero. Tanto física como psicológicamente. Es una composición que te viene dada, y la imagen tiene que ser contundente e implacable, que conmocione al espectador ver que una persona no se puede mover absolutamente nada. De modo que el actor no tiene nada que pensar. Simplemente mi personaje no se mueve. Te acostumbras, y ya está. Y te ayuda porque este personaje mío se expresa con la voz y con la cara, y punto. No es un problema.

-¿Qué tal con Jimmy Roca?

-Es que es muy Driss. Acaba de hacer una coreografía espectacular con manteros, la podemos ver en Instagram. Es un gran coreógrafo y bailarín, nacido en Badajoz de padres guineanos, y es muy bonito ver que es castellano parlante absoluto, e inmiscuido en esta cultura y esta sociedad, pero tiene esa cosa personal que no tiene que ver con su condición o su raza, y es que es un hombre muy claro, muy sencillo y luminoso, ¡y hace un papel del carajo! La directora de casting no dudó ni un segundo a la hora de contratarle.

Orgullo

-¿Hasta qué punto le ha tocado su fibra sensible este papel teatral?

-Es un lujo hacer esta obra, funciona muy bien y el público se pone de pie, es una pasada. Pero en mi caso me he dado cuenta de que cuando tenga a alguien así alrededor lo que estas personas quieren es la vida alrededor, verla, no quieren que estés todo el rato ahondando en su problema. Me fueron a ver personas alegres, positivas, encantadas de ver el respeto con que se trata este tema. En Granada y en Córdoba han venido a verme tetrapléjicos y cuidadores, para comunicarme cómo lo viven ellos, y para ayudarnos a los actores, y para comentarnos el orgullo de sentirse representados. Hay un enorme colectivo de personas en estas circunstancias, y de cuidadores, y que les guste nos enorgullece.

-¿Cómo vive el fenómeno televisivo, usted que es un rostro popular gracias a 'Ana y los 7' y 'Servir y proteger', en Televisión Española?

-He hecho mucho cine -32 películas- y mucha televisión, y es un orgullo haber hecho mucho y haber tenido tantos ciclos. Primero el 'boom' de las televisiones privadas, luego cuando Vía Digital y Canal Plus empezaron a competir a lo bestia, y ahora esta nueva ola del 'streaming', y es una maravilla. ¡Yo creo que no hay actores para coger tanto trabajo!