Mariano Soto invita a descubrir el poder relajante del Sumi-e

El pintor Mariano Soto posando para 'La Verdad' con algunas de sus obras. / Vicente Vicéns / AGM
El pintor Mariano Soto posando para 'La Verdad' con algunas de sus obras. / Vicente Vicéns / AGM

El pintor murciano, afincado en México, impartirá los días 27 y 28 de agosto en la galería Léucade dos talleres de acuarela china

GEMA MORENOMurcia

Con dieciocho años, pero con el corazón repleto de anhelos, Mariano Soto decidió trazar con decisión los primeros pasos que bocetearían su futuro como pintor. Se mudó a Barcelona para comenzar sus estudios en Bellas Artes y su vida quedó marcada por este viaje. Los desplazamientos se han convertido en parte de la rutina de este murciano de El Raal para promocionar por América Latina y España la pintura de la que se enamoró por cuestiones del azar: «De casualidad por el año 2003 encontré un libro de acuarela china en una librería y me puse a estudiarlo y a hacer los ejercicios. Me enganché al Sumi-e de forma autodidacta y desde entonces no he dejado de practicarlo».

La mecha que incendió el interés del pintor por esta técnica ancestral lo ha llevado a formarse continuamente. Incluso llegó a contactar con un maestro chino que residía en Madrid para conocer un poco más los misterios que ocultan estas representaciones a base de acuarela negra. «Es una pintura aparentemente sencilla porque solo trabajas con un pincel, tinta y papel, pero para lograrla hay que practicar muchísimo la pincelada. Es como el trabajo de un bailarín que ensaya continuamente sus piruetas y cuando sale el día del estreno parece súper fácil, pero no lo es».

Emplear escasos elementos, lejos de restarle dificultad a este arte, supone toda una odisea para los artistas que lo practican: la acuarela no perdona errores. «Cuando te enfrentas a una obra la debes hacer casi de un golpe porque el Sumi-e tiene la cualidad de que no puedes corregir, aunque te equivoques tienes que seguir adelante». Este fue uno de los aspectos que, curiosamente, sedujo a Soto y le condujo hasta el desconocido mundo de la pintura china. «Su filosofía de práctica tiene mucho en común con mi personalidad. Me gusta porque es muy sencilla, pero el trabajo implica tener que ser muy espontáneo y decidido. Es un ritual con mucha mística en el que no se te permite dudar o tener miedo, pero que a la vez es muy desestresante , porque te centras tanto en la pintura y el pincel que tu mente se relaja», cuenta el artista.

«No se busca el realismo sino captar la esencia de las cosas y transmitirla rápidamente y de forma espontánea al papel»

Esta espiritualidad «casi terapeútica» de la técnica ha permitido al murciano, actualmente afincado en México, recorrer gran parte de Latinoamérica a través de unos talleres que también promueve en España durante sus vacaciones. «Este es un verano en el que pensaba venir a descansar con la familia, pero me ha salido mucho trabajo y eso me alegra porque significa que se está haciendo famosa [su pintura]».

El Sumi-e parece ir viento en popa con cursos organizados por el raaleño, que ya completaron su aforo en Alicante y Murcia. Incluso se reclamó la presencia del artista en Málaga y Cádiz durante esta semana y ha tenido que programar dos nuevos compromisos -27 y 28 de agosto, en la galería Léucade de Murcia- en los que enseñará esta técnica china.

Ideal para iniciarse

Mariano Soto sospecha que parte del éxito de estos talleres reside en el hecho de que cualquier persona puede unirse a ellos sin importar cómo de virtuosas sean las dotes artísticas de los participantes. Esto se debe, asegura, a que es «una técnica ideal para iniciarse con la pintura» comenzando desde cero. «En mis clases voy paso a paso. Primero enseño a los alumnos a coger el pincel, después a moverlo, a que se les quite el complejo a pintar mal».

Aunque, advierte el pintor Mariano Soto, «lo fundamental para aprender a dibujar con estas acuarelas es aceptar que no se busca el realismo sino captar la esencia de las cosas y transmitirla rápidamente y de forma espontánea al papel».