MAPAS SIN MUNDO (07/07/2019)

Pedro Alberto Cruz
PEDRO ALBERTO CRUZMurcia

Hace unos días, un portavoz de Vox instó a los representantes de los colectivos LGTBI a que les indicara qué aspectos de su programa suponía una merma de sus derechos. El susodicho argumentaba que lo que pretendía Vox era la igualdad de todos los ciudadanos, sin menoscabo de sus derechos pero tampoco sin privilegios tipificados legalmente. Aquello en lo que se traduce esta -en apariencia inocente- idea de «la igualdad de todos los ciudadanos» es en la preservación de un sistema de convivencia regido por la 'normalidad'. Entendiendo que, para la mentalidad ultraconservadora de Vox, la normalidad implica un 'estado natural' de las cosas que, como tal, no necesita ser corregido y, por tanto, no requiere de énfasis legales. Lo que olvida Vox -bien conscientemente o bien por desconocimiento- es que no existe algo parecido a un estado natural que determine un espacio social neutro. La realidad ya viene condicionada por un sistema de poder heteropatriarcal que convierte lo natural en un omnipotente sistema de violencia. La «igualdad de todos» defendida por Vox supone la perpetuación de un sistema eficaz de exclusión de todas las diferencias. Su negativa a que se implementen estrategias legales y educativas que corrijan la perversión de la 'construcción natural' implica una voluntad de legitimar su discurso del odio. Vox entiende la convivencia como un sistema jerárquico en el que el concepto de igualdad se limita a un supremacista derecho a vivir, y que no te apaleen en la calle. Superado este riesgo de violencia física, todo está bien. Que las identidades incluidas en el colectivo LGTBI sean moralmente inferiores y no se las reconozca como sujetos de pleno derecho no importa cuando su exclusión social no se penaliza con la cárcel. La pluralidad auténtica nunca será cierta sin medidas concretas que redefinan los márgenes de actuación cotidianos. La 'igualdad de guetos' que defiende Vox apuesta por la naturalidad de lo excluyente. Y todos aquellos que, por acción u omisión, apoyen sus políticas en esta ideología del odio normalizado serán tan culpables o más que sus promotores. Que luego no vayan queriendo ir detrás de pancartas para disimular lo que son: fascistas subrogados.

***

La tercera temporada de 'Paquita Salas' es el mejor producto audiovisual español de la última década. No cabe más inteligencia en menos tiempo. Sus niveles de lectura son tan variados que lo mismo puede funcionar como la comedia más divertida y disparatada de los últimos tiempos -a la altura de los mismísimos Billy Wilder y Howard Hawks-, como una performance, una pieza de cine de exposición o un metadiscurso demoledor, impecable e implacable, sobre los procesos de construcción de realidad. 'Paquita Salas' abarca todas las sensibilidades y grados de exigencia, superando ese viejo debate que contrapone lo elitista y lo popular, la inteligencia y el éxito. Una obra maestra como una catedral.

***

Para la historia quedará la no-reunión para no-negociar el no-acuerdo. La conversación entre Groucho y Chico Marx a propósito de «la parte contratante de la primera parte» queda como una escena de realismo social al lado del esperpento sin límite de la nueva política.

***

Es momento de recordar el genial título de una obra del cubano Ángel Delgado: 'La esperanza es lo último que se está perdiendo'. Nada queda por suceder. Todo está aquí, ante nosotros, en nosotros. Y el motivo de su actualidad no se explica por su ganancia, sino por su desaparición. Las cosas pasan porque las estamos perdiendo. Nada queda en reserva. Expoliados y esquilmados. Todo es acto y ya no quedan potencias. Está sucediendo todo. Lo estamos perdiendo todo.

***

Todo parece indicar que Albert Rivera ha sido sometido a una sesión de hipnosis por su peor enemigo. Y que, durante ella, se le dieron instrucciones precisas para que ejecutara las acciones necesarias que condujeran a su destrucción. Pues bien, el hipnotizado Rivera está teniendo éxito en esta tarea, porque, a día de hoy, se puede afirmar que Cs es la mayor estafa política de la historia de la democracia española.

***