Mapas sin mundo (13/01/2019)

PEDRO ALBERTO CRUZMurcia.

Hace dos años escribí un poemario titulado 'Incluso los muertos' con una intención de pura supervivencia: necesitaba sacar de mi cuerpo toda una serie de imágenes y sentimientos no verbalizados en torno a la muerte. Una semana entera en un tanatorio, primero para velar a mi joven tía y luego a la abuela de mi pareja, generaron un mundo demencial adherido a cada órgano de mi cuerpo que o lo exteriorizaba o explotaba dentro. Cuando está a punto de ver la luz esta colección de poemas, mi tío, también joven, fallece. Y las palabras que entonces se expresaron ya no sirven. Cada muerte tiene su propio lenguaje, o mejor dicho: su propia suspensión del lenguaje. Es la imposibilidad de decir el estupor ante el cuerpo desaparecido lo que te sumerge en la nada. Incluso esto que escribo ahora mismo no deja de ser una circunvalación de lo esencial. Donde hay muerte no hay milagro. Nos quedamos con un dolor insondable y sin sentido alguno. Todas nuestras cuitas diarias, nuestros amores y desafectos, nuestros éxitos y nuestros fracasos, ¿para qué? La desaparición deslegitima todo lo demás. Cada cuerpo que deja de estar es un agujero en el pensamiento, una ausencia de comprensión. Y al final, conforme pasan los años y los agujeros se multiplican, pensar se vuelve algo incomprensible, un estremecimiento que carece de sintaxis. Lo daría todo por algo del consuelo del lenguaje.

***

Que una buena ética no te arruine un mal pacto.

***

El miedo escuece en los ojos. Las miradas son salinas cuando contemplan la realidad desde el precipicio.

***

Solo leemos los nombres cuando ya no están. Y por 'leer' quiero decir otorgarles esa materialidad que nunca tuvieron. Cuando el cuerpo al que se refieren ya no existe, el nombre es la única realidad física que permanece.

***

Pedimos a la vida que 'nos dé una tregua', en un claro reconocimiento de que la guerra nunca acabará y de que todo cuanto consideramos 'paz' es algo intermitente, sumamente precario.

***

En ocasiones, lo único que buscas entre la multitud son unos ojos que no te miren.

***

Esa dulce sonrisa que se esboza cuando despiertas y el dinosaurio continúa ahí. La extrañeza es síntoma de vida.

***

¿Por qué los protocolos de la muerte unen más que los de la vida?

Temas

Libro
 

Fotos

Vídeos