«Este mundo es de hombres y mujeres; todos debemos estar en todos los sitios»

Una de las ilustraciones que acompañan el libro 'La Dama de los Tableros'. / Francisca Fe Montoya
Una de las ilustraciones que acompañan el libro 'La Dama de los Tableros'. / Francisca Fe Montoya

Juan Carlos Chacón y Francisca Fe publican en Aguaclara 'La Dama de los Tableros', un cuento que habla de violencia de género e igualdad

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

A Victoria, la joven protagonista de 'La Dama de los Tableros', el cuento ilustrado que los murcianos Juan Carlos Chacón y Francisca Fe Montoya han publicado con la editorial Aguaclara, convertirse en una auténtica luchadora no le ha sido fácil. En su corta historia -veinticinco años y recién graduada en Ingeniería Biomédica, desvelan las primeras páginas del libro- se entretejen recuerdos nada halagüeños en los que habitan episodios de malos tratos en el entorno familiar y rechazo en el ámbito escolar. Ella es tan solo una niña que imita lo que ve en casa, narra el cuento, pero también una joven que ha logrado crecer dejando a un lado esa mochila oscura gracias al ajedrez, un juego del que se queda prendada cuando, al centro de acogida donde vive con su hermano pequeño, llega un profesor dispuesto a enseñar a los chavales cómo mover con acierto y precisión las fichas negras y blancas que 'bailan' sobre un tablero de cuadros.

Así parte la historia de Chacón y Fe Montoya, que con este libro, dirigido a niños de a partir de 9 años, han querido abordar «una realidad muy dura» -la del maltrato infantil y todos los problema que acarrea- y «muy presente» en la actualidad, que han hilvanado con el juego de escaques. «El cuento -explica la ilustradora Fe Montoya- nace del deseo de Juan Carlos y mío de acercar a los niños el ajedrez. Juan Carlos ha utilizado mucho esta herramienta como medio de socialización entre los chavales, no obstante, nos dimos cuenta de que había disminuido de forma significativa el número de niños que accedían a esta actividad, y nos propusimos realizar una serie de libros para animarles. Este es el último», afirma.

Pero 'La Dama de los Tableros' no habla solo de ajedrez. El juego aparece al final, como un camino alternativo a la violencia y la negatividad. El libro «es un retrato de la realidad que he vivido cuando he trabajado en centros de acogida», apunta Chacón, para quien, a pesar de su dureza, el cuento es una historia de «esperanza».

Las ilustraciones que acompañan el texto, reflejan, apunta Fe Montoya, «situaciones reales que no solo se están dando en ámbitos marginales». «Hay imágenes brutales y muy impactantes que me ha costado mucho realizar. Buscaba que sirvieran como catarsis, pero, al mismo tiempo, no quería que hirieran visualmente a los niños», reconoce. «Varias de ellas están realizadas con un fondo negro que se corresponde con las emociones negativas y de destrucción, y que cambia de color a medida que el conflicto se va resolviendo», añade Fe Montoya, convencida de que «el ajedrez ofrece a los niños la posibilidad de vehicular la gran dosis de adrenalina que les aportan los videojuegos. En los colegios, hemos constatado que se utiliza con frecuencia una gran verborrea barata, con palabras que hace tiempo que no escuchaba en el argot infantil», alerta.

Aquí, en 'La Dama de los Tableros', la 'lucha' entre negras y blancas se revela como un ejercicio, dice Chacón, «de empatía y concentración que encierra muchos valores», y entre ellos la igualdad. «El ajedrez ha sido catalogado durante muchos años como un deporte machista, pero en él no hay diferencias físicas, únicamente entra en juego lo que cada uno sabe y la motivación que tenga, por eso quisimos empoderar la figura de la mujer en el ajedrez a través de la niña», añade Chacón, quien además ha publicado los libros 'Ajedrez inteligencias múltiples' y 'Jaque por un reino', esta última obra también ilustrada por Fe Montoya, para quien, añade esta, «es importante que hayamos tomado conciencia de que este mundo es de hombres y mujeres y todos tenemos que estar en todos los sitios».

Carácter didáctico

Ambos autores coinciden en que 'La Dama de los Tableros' «no es un libro al uso», sino que «necesita de una persona adulta que vaya orientando la lectura del niño». De ahí que la publicación incorpore una ficha de trabajo con pequeños ejercicios y cuestiones. El libro está pensado, apuntan, para su lectura y análisis en el entorno escolar o familiar, con la ayuda de profesores o adultos, que puedan ejercer de guías en el tratamiento de temas como «la igualdad, la solidaridad, el respeto, la justicia, la tolerancia o la responsabilidad», subrayan.

El cuento, dice Fe Montoya, «es un pequeño homenaje a la labor callada de los servicios sociales, que muchas veces pasa desapercibida, pero es fundamental en una sociedad democrática y moderna». También es un reconocimiento, añade la ilustradora murciana, «a las familias que, de forma desinteresada, hacen acogimiento de niños ya mayores con una problemática complicada».

Los beneficios de la publicación 'La Dama de los Tableros' irán a parar a una asociación -todavía por definir- que luche contra el maltrato infantil y la violencia de género, según precisan sus autores.

 

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