Fernando Lalana: «Me hice escritor de rebote, pero luego descubrí que está muy bien»

El escritor zaragozano Fernando Lalana, ayer, con alumnos, en el Paraninfo de la UPCT. / ANTONIO Gil / AGM
El escritor zaragozano Fernando Lalana, ayer, con alumnos, en el Paraninfo de la UPCT. / ANTONIO Gil / AGM

El autor charla con 600 estudiantes sobre 'El comando Gorki', novela finalista del Premio Hache de Cartagena

Rosa Martínez
ROSA MARTÍNEZ

A Fernando Lalana (Zaragoza, 1958) le interesaba contar ayer a los chavales del Premio Hache de Cartagena que él no es «un escritor con vocación»: «El hecho literario nunca me ha gustado y cada vez me gusta menos. No tendría ningún problema en dejar de escribir, pero no soy como la señora Rowling, no me he hecho millonario; tengo que seguir escribiendo», confesó en las horas previas al encuentro con los cerca de 600 adolescentes que participan en este certamen. Lalana no es Rowling; él, está claro, no ha dado vida a Harry Potter, pero no por ello es nombre extraño de la literatura. En las cerca de cuatro décadas que cuenta como escritor ha puesto firma a un amplio número de títulos, en concreto, 140, algunos galardonados con importantes premios, como el Nacional de Literatura Infantil y Juvenil con 'Morirás en Chafarinas' (1991); tres Gran Angular, por 'El zulo' (1984), 'Hubo una vez otra guerra' (1988), y 'Scratch' (1991); y el XIV Cervantes Chico en reconocimiento a su trayectoria, en 2010.

Todos los ha confeccionado con el impulso del oficio, «las cosas que se te dan bien -defiende- tienes que hacerlas bien», y en ese camino se desliza desde hace años. «No respondo a ese perfil de escritor al que le encanta su profesión y que de niño ya soñaba con esto», reconoce, aunque al mismo tiempo apunta que «este es un oficio muy bonito» al que se asoma como «un privilegiado».

«La vida, a veces, te da revolcones y te lleva a situaciones que no esperabas; yo me hice escritor de rebote, pero luego descubrí que está muy bien», sostiene Lalana, a quien sí le engancha inventar historias, crear personajes y documentarlos: «Si no pudiera escribir no me pasaría nada, pero si no pudiera leer, me moriría», asegura el autor, atrapado también por los encuentros con el público: «Me divierto mucho».

Poco usual

Lalana es el tercer finalista de la presente edición del Premio Hache, y el último de los que han visitado este curso Cartagena. Su periplo por la ciudad portuaria comenzó ayer con el encuentro en la UPCT con el grueso de los estudiantes participantes en el concurso, y continúa hoy en el IES Los Molinos y la Fundación Caja Mediterráneo, donde hablará de 'El comando Gorki', título con el que opta al premio lector cartagenero.

«Es una novela que se aparta bastante de mi estilo habitual, porque incluye elementos poco usuales en mi literatura. Es quizá la novela que he tenido más tiempo en preparación, estuve ocho años dándole pinceladas poco a poco. Requería una documentación bastante exhaustiva y le dediqué mucho tiempo. Creo que tiene más un componente de capricho», describe Lalana de 'El comando Gorki', título que sitúa en 1923, en plena Siberia, con Stalin como parte protagonista, y en el que narra los entresijos de 'El incidente', un suceso determinante para los alumnos del internado Gorki veinte años después.

Su obra compite junto a 'La joven de la media noche', de Gisela Pou; y 'Las lágrimas de Naraguyá', de Catalina González Villar, por el galardón del público.

Temas

Libro