Garrigues Walker: «Dentro de unos años todos tendremos un robot en casa, y no pasará nada»

Antonio Garrigues Walker, durante la presentación./Nacho García / AGM
Antonio Garrigues Walker, durante la presentación. / Nacho García / AGM

El jurista presenta en Murcia su nuevo libro, 'Manual para vivir en la era de la incertidumbre', haciendo una defensa «de lo humano»

Manuel Madrid
MANUEL MADRID

El jurista Antonio Garrigues Walker defendió en la presentación de su libro 'Manual para vivir en la era de la incertidumbre' (Deusto, 2018) que la cultura «es lo único que va a generar riqueza, sostenibilidad y felicidad», y se sintió por ello «feliz» de estar en el centro cultural Las Claras de la Fundación Cajamurcia en Murcia, donde tuvo lugar este miércoles el acto, con destacadas personalidades de la sociedad civil murciana. Comenzó el acto recordando al niño Julen, citando el poema de Lorca 'Niña ahogada en un pozo', «ese pozo que no desemboca», y se mostró entusiasmado con el movimiento solidario generado en España en torno a la búsqueda del pequeño. «Hay tragedias que deberían obligarnos a pensar que quizás ha llegado el momento de pensar que tenemos que renunciar a ciertas cosas». Destacó la colaboración de Antonio García Maldonado en la redacción de este volumen, «ya que sin él no existiría». Dijo que hay que convencer a la ciudadanía de que estamos viviendo una revolución tecnológica que puede tener «un alcance inimaginable». Habló del fenómeno de la inteligencia artificial, que superará a la humana dentro de unas décadas, «algo que visto lo visto», dijo en tono irónico, tampoco es muy difícil. Ante los cambios tecnológicos, Garrigues Walker señaló que «dentro de pocos años todos tendremos un robot en la casa, pero no pasa nada. Tendremos de todo, y el ser humano seguirá siendo humano y aguantará de una manera tremenda». Hizo énfasis en la cuestión de la longevidad, y en la mentalidad de que hay que defender «lo humano y generar una admiración por lo humano. Porque el ser humano puede con todo, y todo sigue exactamente igual, no nos asustemos». Está convencido de que habrá edición genética también, «y esto seguirá avanzando, y podremos potenciar nuestro cerebro, y seremos más listos». Al mismo tiempo se refirió a los cambios sociológicos, y a la fragmentación de la sociedad, que se está diluyendo, y que está perdiendo capacidad punitiva. Y en cuanto a la revolución feminista, incidió en que «eso no ha acabado sino que está empezando porque el cambio más importante de la sociedad española es el protagonismo de la mujer, que lo ha enriquecido todo». Y puso el acento sobre los mensajes simplistas que alientan hoy los populismos.

Carlos Egea Krauel, presidente de la Fundación Cajamurcia, destacó su «impronta humanista» y su mentalidad empresarial, ya que el despacho fundado por su padre y por su tío es uno de los más importantes de Europa actuando en once países y con más de 1.500 abogados. Su visión internacional y global fue realzada por el consejero ejecutivo de Bankia, recordando que en los tiempos en que entra en el despacho España era un país autárquico y hoy España es el segundo país con una economía más abierta al exterior. Egea destacó el engranaje de estos despachos como el de Garrigues para dar seguridad jurídica a las empresas españolas en su trayectoria de expansión. «Esta es una de sus características fundamentales, la internacionalización. En cuanto al acervo cultural, le distingue un liderazgo ético y profesional desde la sociedad civil, para contrapesar el papel de los poderes políticos. Su capacidad de reflexión le permite ver el futuro y la vida con esperanza», destacó Egea.

Alberto Aguirre de Cárcer, director de 'La Verdad', se refirió, a propósito del libro, a las corrientes de fondo que están pasando en el mundo, y señaló que «los periódicos reflejamos la espuma, pero lo que explica todo eso está en las páginas de este libro». Valoró de esta obra su lectura interesante y útil «para manejarnos en este mundo con esa especie de angustia contemporánea», ya que cuando nos estamos acostumbrando a una realidad, la realidad nos supera. Aguirre de Cárcer destacó su visión panorámica de la actualidad ante los cambios irrefrenable, por ello «conviene tener herramientas para manejarnos». Este libro proporciona «sólidas pistas para manejarnos en este mundo sin perder de vista el optimismo». Una obra que aporta elementos para no perdernos en la vorágine, ya que aborda la incertidumbre que está detrás de los nacionalismos y del rebrote de los populismos. «Si el malestar global perdura habrá que buscar las causas y Garrigues Walker lo explica muy bien yendo más atrás hasta la Guerra Fría. Nos habla de la digitalización y de la revolución tecnológica, y de sus ventajas, aunque incapaces de frenar el descontento social». Aguirre de Cárcer indicó que Garrigues Walker acierta cuando apunta que hay una ingente cantidad de trabajadores que viven con pesar esta evolución del mercado de trabajo global, y las desigualdades en el mundo occidental y cómo ese malestar fluye por las redes y se traduce en votos para los populistas. «La idea fundamental es que detrás de todo eso debe haber valores, ideas y conceptos engarzados con el pasado para hacer frente a esa adaptación y a esos problemas anímicos». Y apeló al papel fundamental de los medios de comunicación para el desarrollo de la democracia, de ahí la necesidad de recuperar el crédito perdido por su cercanía al poder. También analiza el libro el fenómeno de las 'fake news' y todo ese torrente de información confusa y parcial que corre por las redes.

 

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