Seis novelas de intriga y fantasía y una costumbrista optan al Premio Mandarache 2020

Fernando Lalana y Paco Roca, este miércoles, tras recibir los premios./Antonio Gil / AGM
Fernando Lalana y Paco Roca, este miércoles, tras recibir los premios. / Antonio Gil / AGM

La gala de entrega de la edición 2019 consagra la visión histórica de Lalama y Roca

Eduardo Ribelles
EDUARDO RIBELLES

La gala del Certamen Literario Mandarache, en la que 1.500 jóvenes lectores aplaudieron a los ganadores de la 14 edición, Paco Roca y Fernando Lalama, sirvió para presentar a los candidatos del año que viene tanto en el apartado de lectores adolescentes (Hache) como en su 'hermano mayor' (Mandarache).

'El dolor de los demás,', de Miguel Ángel Hernández; 'La memoria del árbol', de Tina Vallés; y 'Kentukis', de Samanta Schweblin son las obras finalistas al Mandarache, mientras que 'Desconocidos', de David Lozano Garbala, 'Invisible', de Eloy Moreno, y 'La reina negra', de Llanos Campos, optarán al otro galardón.

El ciclo en el que los comités de lectura formados en los institutos y clubes literarios tienen el poder de elegir al ganador vuelve a la novela. En el premio Mandarache, compiten una novela detectivesca y claustrofóbica ('El dolor de los demás'); una en la que la nostalgia y la crónica familiar vista por un niño se unen ('La memoria del árbol') y otra de ciencia ficción ('Kentukis')

En el caso del certamen juvenil, el misterio, el suspense y la intriga impregna de una forma u otra la acción.

Acercar la literatura y la historia a los jóvenes

Los dos ganadores de la 14 edición contribuyeron a hacer realidad el lema que la adorna, 'Hazlo épico'. Tanto Paco Roca, que triunfó con la novela gráfica 'Los Surcos del Azar', como Fernando Lalana, ganador con 'El comando Gorki', destacaron el gran trabajo que el certamen hace para inculcar la lectura a los jóvenes

También glosaron la coincidencia de que este año las dos obras elegidas por los jóvenes tengan un aspecto histórico, que puede ayudar a que la juventud no olvide la historia pasada, para evitar que las cosas malas se repitan.

La gala, que comenzó a las once de la mañana y duró aproximadamente una hora, estuvo presentada por Beatriz Maciá y contó, como todos los años, con la proyección instantánea y libre de todos los mensajes volcados en la red social.