Tarde de tragedia en Blanca

Cogida al diestro murciano José Manuel./Alfonso Durán / AGM
Cogida al diestro murciano José Manuel. / Alfonso Durán / AGM

El diestro murciano José Manuel sufre una cornada en el muslo derecho que atraviesa el cuádriceps, mientras que la herida del malagueño Juan Carlos Benitez, en el muslo izquierdo, afecta al paquete vascular femoral

FRANCISCO OJADOSBlanca

Con temperatura y brisa agradable, se celebró este domingo la primera de las tres novilladas con picadores que componen la Feria de Blanca en honor a San Roque. Debutaba la empresa Toros El Redondel en la organización, y anunciaba en su estreno una novillada de Monteviejo, los clásicos barciales que ha recuperado Victorino Martín. Junto con los novilleros actuantes fueron suficiente reclamo para los tendidos de la plaza portátil registraran un lleno aparente.

Prometía la tarde, que al final acabó en tragedia, con los dos novilleros anunciados José Manuel y Juan Carlos Benítez, con dos cornadas serias, de pronóstico grave, trasladados al Hospital Virgen de la Arrixaca de Murcia. Y es que la novillada de Monteviejo exigió demasiado y fue astifina como los alfileres.

Hasta la dupla de cornadas pasaron cosas en el ruedo. Abrió plaza el novillero de Alquerías José Manuel. Está toreando, y con oficio aprendido llegó a Blanca en mejores condiciones que en su última comparecencia, hace dos años, en la que acabó el festejo con el hombro fuera de su sitio. José Manuel, con un primer novillo que resultó muy justo de fuerzas y terciado, por demasiado escurrido, hizo de todo. Fue de alboroto su saludo de capa, con la larga cambiada de recibo y con lances de saludo en los que puso garra. Luego quitó por chicuelinas tras un paso por los montados en los que el de Monteviejo apenas recibió castigo. Puso las banderillas el propio espada colocando, para cerrar el tercio, un par de cortas citando de rodillas. Brindó al público y con el novillo ya acusando la falta de fuerzas, la faena tuvo alardes, como el inicio de rodillas y el final, también genuflexo, que agradaron al publico. En el meollo del trasteo, por ambas manos mostró solvencia el de Alquerías. Tres cuartas de espada en buen sitio fue suficiente para que paseara el único trofeo de la tarde.

Con el cuarto, volvió a exponer con el capote, con las dos largas cambiadas de rodillas. Volvió a tomar los palos. En los medios colocó un buen par al quiebro, otro de dentro a afuera con mucho mérito y en el tercero, en el que aguantó con valor el torero que se arrancará el burel, fue prendido de fea forma atravesando el pitón el muslo derecho. Fue trasladado con prontitud a la enfermería. Se hizo cargo del novillo el compañero de terna, Juan Carlos Benítez, que antes de ser cogido por su segundo, había pasado a la enfermería tras lidiar a su primero, que tuvo una salida espectacular, con pies y rematando en tablas. Juan Carlos le enjaretó algunas verónicas y le realizó un quite por delantales que no tuvieron mal aire, antes de tomar los garapullos, para intentar colocar banderillas, tercio en el que pasó verdaderos apuros. De hecho, en el primer par, Antonio Modéjar, desde un burladero le hizo un quite providencial. En la muleta el astado se rajó en los primeros compases de faena, aculado en tablas. Puso voluntad Benítez, que despachó al manso de un certero espadazo. Salió de la enfermería para depenar al tercero de la tarde, por la cogida de José Manuel. Lo hizo sin chaquetilla y con valor. Incluso consiguió algún muletazo templado. De nuevo le funcionó la espada. No se achicó en el saludo de capa al cuarto, y en el remate recibió un pitonazo certero, que le abrió las carnes de su muslo izquierdo. Cornada seca. Con los dos novilleros titulares en la mesa de operaciones saltó al ruedo el sobresaliente, Alfredo Parra. Ya todo fue un desaguisado, hasta que el puntillero aprovechó que le novillo se echó para poner triste fin al accidentado festejo. El doctor Galindo atendió a José Manuel de una cornada en su muslo derecho con orificio de entrada y salida y a Benítez de una cornada en su muslo izquierdo que afecta al paquete vascular femoral. Ambas de diagnóstico grave.

Blanca

Ganadería:
Cuatro novillos de Monteviejo, bien presentados, salvo el primero, con menos cuajo que sus hermanos, y muy astifinos.
José Manuel:
de espuma de mar y oro con cabos negros, una oreja y cogido.
Juan Carlos Benítez:
de verde esmeralda y oro, ovación con saludos, y cogido
Previo al paseíllo
Previo al paseíllo desfilaron por el ruedo la reina y damas de las fiestas junto a la Agrupación musical de Blanca, banda que amenizó el festejo. Más de tres cuartos de entrada en tarde nublada y con brisa agradable.

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