José Cabrera y Óscar Mota salen a hombros en la última de Blanca

José Cabrera y Óscar Mota salen a hombros. / Paco Sastre
José Cabrera y Óscar Mota salen a hombros. / Paco Sastre

Puso ganas el de Almería con novillos de Saltillo y volvió a banderillear con acierto; el rejoneador dio un espectáculo variado

F. OJADOS

BLANCA. Casi se llenó la plaza para ver los novillos de Saltillo en la última de la Feria de Blanca. El primer cárdeno acusó el encierro y buscó la puerta de toriles. Apenas se picó y desarrolló sentido durante la faena de muleta en la que Alfredo Bernabéu tomó precauciones para no ir al hule. Con la espada pasó las de Caín. El problema es que tomó las mismas precauciones ante el cuarto, un novillo con movilidad y transmisión, que se abría y repetía tras cada muletazo, y que se le fue por completo al novillero de Alicante. En ambos su labor fue silenciada tras escuchar sendos avisos.

Una oreja arrancó José Cabrera del tercero de la tarde. Sobre los pies lo saludó de capa para rematar en los medios con una serpentina, y protagonizó un notable tercio de banderillas. Con la muleta pronto se orientó el Saltillo, pero anduvo listo el de Almería para robarle pases. Mató bien, de una entera en lo alto. Bien presentado estuvo el último, muy en tipo de esta ganadería. Volvió a banderillear José Cabrera con acierto y brindó al público un trasteo en el que el astado manseó y hubo que buscarlo. Puso ganas el de Almería y el respetable se lo agradeció con una oreja que le abría la puerta grande.

Abrió plaza el rejoneador Óscar Mota. Muy compenetrado con una cuadra bien domada dio espectáculo, variado y clavando reunido, ante un eral de Montalvo de buen juego y escasa presencia. Cortó dos orejas y rabo y salió a hombros.